03 Sep 2026

Y si querés otra excusa para perpetuar la interna infantil / Vení, te presto la mía

Mientras Milei se derrumba, Máximo no para de darle la espalda a la gente y sigue con el internismo eterno. Ahora deja afuera a Kicillof del documento que firman por el atentado a Cristina y después arenga canciones contra el gobernador. ¿Y el pueblo? Nada.
Y si querés otra excusa para perpetuar la interna infantil / Vení, te presto la mía

El cuarto aniversario del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner se convirtió en una nueva trinchera del internismo bobo, con Máximo Kirchner como principal orador y una serie de mensajes codificados que volvieron a poner en el centro de la escena la disputa por el liderazgo del espacio de cara a las elecciones del año que viene. Frente al departamento de San José 1111, donde la ex presidenta cumple prisión domiciliaria, el jefe de La Cámpora arengó a la militancia con una canción que reivindica a su madre como la única conductora y que apuntó directamente al gobernador bonaerense Axel Kicillof. “Cristina es la conducción, vamos a ver si lo entienden”, cantaron los militantes, y Máximo pidió repetirla varias veces: “Vamos, una más”, lanzó, en un gesto que los dirigentes del Movimiento Derecho al Futuro interpretaron como un nuevo capítulo de la pulseada por la sucesión. Aunque el encuentro había sido convocado para recordar el ataque que sufrió la vicepresidenta en 2022, el trasfondo político terminó siendo el plato principal.

El diputado nacional no dejó margen para la ambigüedad cuando, en su discurso, sostuvo que Cristina “se prepara” y que por eso realizó el reclamo ante la ONU para recuperar sus derechos políticos, al tiempo que cuestionó a quienes, dentro del propio espacio, no acompañan el pedido para que pueda presentarse. “Llama la atención que muchos que dicen que Cristina ya fue no acompañen el pedido para que pueda presentarse. Si ellos tienen razón y nadie quiere a la compañera, qué más lindo que arrasarla en una elección pero saben que eso no va a pasar”, disparó, en una clara referencia a los sectores que empujan otras candidaturas. El kirchnerismo duro apuesta a que el organismo internacional emita un pronunciamiento favorable en los próximos meses, aunque eso no bastaría para sortear la inhabilitación que pesa sobre CFK por la condena en la causa Vialidad. Sin embargo, la jugada, que había sido anticipada por algunos medios, buscaría postular a Cristina de manera testimonial con un candidato a vice que quede al frente de la boleta, una maniobra que, de concretarse, condicionaría cualquier otra aspiración dentro del peronismo.

Del otro lado, el entorno de Kicillof optó por bajar el tono y evitar la confrontación directa. “Nosotros queremos ganarle a Milei y miramos para adelante”, fue la respuesta que lanzaron desde La Plata ante la consulta de este medio, aunque no ocultaron su malestar por haber quedado al margen del documento titulado “La democracia no admite la eliminación del adversario”, que reunió las firmas de más de 20 partidos y espacios políticos. En la Gobernación aseguraron que no fueron convocados y que se enteraron una vez que el texto ya estaba publicado. Los organizadores, en tanto, justificaron la ausencia argumentando que suscribieron los partidos nacionales y que el Frente Grande, que integra el MDF, puso la rúbrica a través de Mario Secco. Más allá de las excusas, la falta de adhesión del gobernador y su tropa quedó como una postal más de la fragmentación que atraviesa al peronismo, donde cada sector construye su propio andamiaje electoral sin coordinar demasiado con el resto.

Mientras el kirchnerismo duro redobla la apuesta por la candidatura de Cristina, Kicillof sigue su propio camino con la mira puesta en 2027 y prepara una demostración de fuerza para el 19 de septiembre, cuando el MDF realizará un plenario nacional en Villa Domínico con la presencia de dirigentes de la CGT, la CTA, organizaciones sociales y representantes del agro y la industria. Los intendentes de su sector ya comenzaron a marcar la cancha con encuentros seccionales en la provincia de Buenos Aires y aseguran que el 70 por ciento del peronismo de cada distrito está dentro de su espacio. “Nuestro candidato único para la gobernación será el que gane las PASO”, desafió uno de los jefes comunales, en un intento por ordenar la sucesión bonaerense, donde suenan nombres como Julio Alak, Jorge Ferraresi, Fernando Espinoza y Gabriel Katopodis. Sin embargo, desde el Frente Renovador, el diputado Alexis Guerrera salió a promover la postulación de Sergio Massa, a quien considera “el indicado para revertir esto”, y defendió la continuidad de las primarias como herramienta para ponerle un freno a la interna. Con Cristina, Kicillof y Massa como piezas de un tablero que aún no termina de definirse, el peronismo se encamina hacia un 2027 que promete más ruido que nueces y donde la única certeza parece ser que el camino hacia la unidad estará lleno de obstáculos.