La diputada nacional Lorena Villaverde optó por retirar la renuncia que había presentado para su banca en la Cámara baja, en un giro que consolida su permanencia en ese recinto y pone fin, por ahora, a su accidentado intento de ocupar un escaño en el Senado. La legisladora de La Libertad Avanza por Río Negro dio este paso luego de que su diploma para la Cámara Alta fuera devuelto a la Comisión de Asuntos Constitucionales, ante la imposibilidad del oficialismo de reunir los votos necesarios para defender su pliego, particularmente los del bloque radical. La maniobra, confirmada por voceros de la propia Villaverde a Página 12, evita que la parlamentaria se quedara en un peligroso limbo político y sin fueros, al haber renunciado a un cargo que todavía no podía asumir.
🚨#AHORA | Lorena Villaverde pidió retirar su renuncia de la Cámara de Diputados de la Nación
— Dataclave (@Dataclave) December 2, 2025
📌Se da luego de no haber podido jurar como senadora nacional y que su título haya regresado a la Comisión de Asuntos Constitucionales
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El escollo para su ascenso al Senado radica en un extenso prontuario judicial en los Estados Unidos, donde fue detenida, juzgada y condenada por narcotráfico en el año 2002. Villaverde fue hallada culpable por un jurado en Florida por los cargos de venta y distribución de cocaína y conspiración para distribuir narcóticos, hechos por los que enfrentaba una pena máxima de 20 años de prisión. Aunque logró que se anulara esa condena y se ordenara un nuevo juicio, la causa quedó paralizada tras su retorno a la Argentina y los cargos fueron formalmente retirados en 2017 debido al tiempo transcurrido. Su defensa ha argumentado que se trata de “una historia desgraciada que le tocó vivir hace 24 años” y que no existe impedimento legal para su asunción, pero los vínculos que también se le adjudican con Federico “Fred” Machado, recientemente extraditado, alimentaron la férrea oposición de los bloques rivales.
El episodio dejó al descubierto fracturas y malestares dentro del propio oficialismo. El presidente Javier Milei habría estallado de furia al conocerse el escándalo de la candidata promovida por su hermana Karina Milei y por Lule Menem, manteniéndose al margen del operativo de salvataje. Durante la sesión preparatoria del viernes, la presencia de Villaverde en el recinto del Senado generó un incómodo forcejeo protocolario, que terminó con la propia Patricia Bullrich pidiéndole que se retire, un “papelón” que deterioró aún más su posición. Un legislador radical, consultado por Infobae, resumió el desprestigio: “¿Cómo la propones para que asuma la presidencia de una comisión? Es imposible que se la acompañe”.
Con su banca en Diputados asegurada por dos años más, Villaverde elude por el momento el riesgo político inmediato, pero se transforma en un símbolo de las tensiones internas y en un flanco vulnerable para La Libertad Avanza. Su figura se proyecta como un arma de debate para la oposición, que no dudará en señalar la contradicción de un espacio que predica una ética antipolítica mientras protege a una figura con su historial. Una diputada de Unión por la Patria adelantó el tono de las críticas futuras al afirmar, según la nota de Infobae, que la conducta de Villaverde demuestra que “lo único que le importa es el cargo” y que “más casta no se consigue”. Este episodio, más allá del desenlace individual, deja una estela de desgaste para el bloque oficialista y expone la precariedad de sus alianzas en un Congreso donde cada voto cuenta.
Lorena Villaverde retiró su renuncia como diputada por si no puede asumir como senadora. Lo importante es mantener un cargo como sea. No solo es narcotraficante y estafadora, también es 100% casta. pic.twitter.com/vqduXFgTQU
— Editor✍ (@Editor_76) December 2, 2025