El peronismo bonaerense atraviesa una de sus crisis más profundas y la fragmentación en tres sectores —el axelismo, La Cámpora y el Frente Renovador de Sergio Massa— parece haber instalado un escenario de disputa permanente que, según admiten varios dirigentes, terminó por romper los espacios de diálogo cotidiano entre los jefes territoriales. En ese contexto, once intendentes del conurbano y el interior decidieron dar un paso al costado de las internas y armar su propia Liga, un espacio que busca tender puentes entre todas las facciones sin cerrarse a ninguna, con la gestión municipal como bandera y la unidad como horizonte. La foto fundacional junto a Axel Kicillof en La Plata no fue una declaración de lealtad absoluta, sino un gesto político calculado: los intendentes saben que el gobernador es hoy la principal autoridad del peronismo en la provincia, pero también quieren marcar distancia de las estructuras más rígidas y demostrar que pueden jugar un rol propio, autónomo y articulador.
Compartimos una reunión con el intendente de Lomas de Zamora, @fotermin.
— Jorge Ferraresi (@jorgeferraresi) July 28, 2026
Intercambiamos miradas sobre cómo enfrentar los desafíos que tenemos por delante en cada territorio. Estamos seguros que el camino es fortaleciendo el modelo provincial con más independencia económica,… pic.twitter.com/79EUh8e1Q7
El germen de la Liga fue lo que se denominó Grupo AFA, integrado por Gastón Granados (Ezeiza), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Federico Achaval (Pilar) y Nicolás Mantegazza (San Vicente). Con el tiempo se sumaron Federico Susbielles (Bahía Blanca), Marisa Fassi (Cañuelas), Juan Pablo García (Dolores), Juan de Jesús (La Costa), Gustavo Menéndez (Merlo), Hernán Arranz (Monte Hermoso) y Mariel Fernández (Moreno). El grupo, que ahora se presenta como la Liga de Intendentes Peronistas, tiene un rasgo distintivo: varios de sus integrantes mantienen canales abiertos con Cristina y Máximo Kirchner, pero al mismo tiempo respaldaron el año pasado la decisión de Kicillof de desdoblar la elección bonaerense, una postura que no los alinea automáticamente con ninguno de los dos polos. Esta doble pertenencia, lejos de ser vista como una contradicción, es entendida por los propios intendentes como una fortaleza que les permite ser el pegamento que el peronismo necesita para recomponer sus lazos rotos. “No estamos discutiendo una interna, estamos planificando el futuro”, repiten en voz baja, y esa frase podría sintetizar el espíritu de una Liga que nace con vocación de amplitud.
En los hechos, los intendentes están tejiendo una red de contactos que atraviesa todas las líneas internas. En los próximos días planean reunirse con Sergio Massa en sus oficinas de Libertador y, de manera individual, visitar a Cristina en su domicilio de San José 1111, donde la ex presidenta cumple arresto domiciliario. La idea es retomar un esquema de encuentros que se perdió cuando el peronismo se fracturó y que, según recuerdan los jefes comunales, fue clave entre 2015 y 2019 para resistir las políticas del PRO en la provincia. Ahora, con el ajuste de Milei golpeando con fuerza a los distritos del Conurbano, la necesidad de volver a juntarse a discutir política y buscar soluciones se vuelve urgente. La Liga, además, no se plantea como un grupo cerrado: quieren abrir el juego y dialogar con el resto de los intendentes, incluso con aquellos que no forman parte del espacio, para construir una masa crítica que pueda influir en la definición del sucesor de Kicillof en el gobierno bonaerense.
En paralelo, el exintendente de Avellaneda Jorge Ferraresi intensifica sus movimientos con la misma lógica de tender puentes por fuera de las internas. Ferraresi, que recorrió el norte bonaerense con paradas en Zárate y San Nicolás, y que se reunió con Federico Otermín en Lomas de Zamora, viene construyendo una agenda propia que no se subordina a ninguna de las facciones en pugna. En el encuentro con Otermín, el lomense destacó la gestión de Ferraresi y ambos compartieron “el amor por la Provincia y el deseo de impulsar a los bonaerenses hacia un destino mejor”, según publicó Otermín en redes. Pero el movimiento más llamativo de Ferraresi fue su reunión con el diputado bonaerense de Nuevos Aires Fabián Luayza, un dirigente que llegó a su banca en 2023 de la mano de La Libertad Avanza. El encuentro, el segundo en tres meses, sirvió para alinear diagnósticos sobre el impacto del ajuste nacional y para trazar puentes hacia una propuesta de gestión centrada en la producción y el empleo, lejos de la “timba financiera de los falsos superávits”, según definió Luayza. Este gesto de apertura hacia sectores que vienen de otras fuerzas políticas muestra que Ferraresi, al igual que los intendentes de la Liga, entiende que la unidad no puede construirse únicamente desde las estructuras partidarias tradicionales.
UN PROYECTO MULTISECTORIAL PARA REPRESENTAR A TODOS ✌🏽🇦🇷
— Jorge Ferraresi (@jorgeferraresi) July 31, 2026
El concepto no es unidad de sectores políticos. Hablamos de construir un modelo multisectorial, donde el 100% de la sociedad se sienta representada. Un gobierno que se forme a través de la comunidad organizada, escuchando… pic.twitter.com/e71JeUkHGM
El mensaje de fondo, tanto en la Liga de Intendentes como en la gira de Ferraresi, es el mismo: la fragmentación del peronismo en tres sectores no solo debilita al partido sino que deja a los territorios sin respuestas frente a un gobierno nacional que avanza con un ajuste que golpea especialmente a la provincia. Los intendentes saben que el poder que consolidaron en la elección de septiembre pasado, donde traccionaron solos la victoria sobre La Libertad Avanza, debe ser el punto de partida para una construcción más amplia. Por eso, mientras Kicillof y el kirchnerismo miden fuerzas en el plano nacional, los jefes comunales eligen el terreno de la gestión concreta, el diálogo con todos los sectores y la apuesta por un peronismo que recupere su capacidad de articular demandas sociales. “Tenemos que construir una mayoría para ganar las elecciones y transformar esta realidad, pero esa unidad tiene que ser de abajo hacia arriba”, planteó Ferraresi en su paso por San Nicolás. La frase resume el desafío que tienen por delante: ordenar el peronismo desde los municipios, sin esperar que la resolución de la interna llegue desde arriba, y con la vista puesta en un 2027 que ya empieza a dibujarse en el horizonte.
Para seguir con las reuniones en el peronismo, en Lomas de Zamora hubo reunión entre Federico Otermín y Jorge Ferraresi. Dos que pueden pelear por la gobernación bonaerense en un encuentro que se hizo este martes y después del estreno de la Liga de Intendentes del PJ con…
— Andrés Sosa (@Sosandres) July 28, 2026