En el marco de la jura de los nuevos senadores electos el pasado 26 de octubre, el Senado de la Nación fue escenario de un nuevo y significativo desencuentro entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. El incidente, que expone las profundas tensiones al interior del oficialismo, se desató a causa de la falta de un espacio asignado para la hermana del presidente Javier Milei y su comitiva durante la ceremonia. Según las versiones recogidas en el entorno de la titular del Senado, la Casa Rosada nunca cursó una solicitud formal para reservar un palco, un requisito protocolar que Villarruel habría exigido se respetara. La situación llevó a que Karina Milei, acompañada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, se encontrara al llegar con que no tenía un lugar designado, teniendo que esperar de pie en un pasillo del primer piso mientras se resolvía el problema.
La gestión para conseguir el espacio había comenzado la noche anterior, de manera informal, a través de la entonces ministra de Seguridad y flamante senadora, Patricia Bullrich. Testigos del encuentro relataron que Bullrich actuó como intermediaria, trasladando el pedido durante una reunión con Villarruel. La respuesta de la vicepresidenta fue contundente: “Si quiere ocupar un palco que lo pida de manera formal, como corresponde”. Fue recién pasadas las 21 horas del jueves cuando la Presidencia envió el correo electrónico oficial solicitando el palco, una demora que resultó crucial dado que, para entonces, la distribución de espacios ya estaba completa, con lugares asignados a gobernadores como Gustavo Melella, Rolando Figueroa y Leandro Zdero, entre otros invitados.
La solución finalmente implementada por la presidencia del Senado consistió en desalojar a la familia de Alejandro Fitzgerald, quien en esa misma jornada juraría como secretario administrativo, para ubicar a la comitiva oficialista. La escena de los altos funcionarios esperando en el pasillo, captada por todas las cámaras, no pasó desapercibida y se viralizó rápidamente, pintando un cuadro de descoordinación y fricción interna. Una vez instalados en el palco, este se convirtió en un centro de poder no oficial, con varios de los nuevos senadores, como Nadia Márquez y Alfredo Olmedo, acercándose a saludar con gestos de deferencia a Karina Milei.
¡Tensión total en el Congreso! Bullrich y Villarruel se cruzaron fuerte en medio de la sesión del Senado pic.twitter.com/abNlyNmG7W
— Revolución Popular (@RPN_Oficial) November 30, 2025
El episodio del palco encontró su eco horas más tarde, ya en el cierre de la sesión, cuando Patricia Bullrich protagonizó un nuevo cruce con Victoria Villarruel. La futura senadora pidió la palabra para dejar constancia de un reclamo, afirmando luego a la prensa: “Le dije que sea pareja para todos. Que empecemos bien. Fueron muy estrictos y avisaron que sólo tres invitados por senador en la jura y la de ellos trajo más y no dijo nada”. Villarruel, sin embargo, no habilitó el micrófono de Bullrich, forzándola a registrar su queja por escrito. Este roce, sumado al incidente protocolar, deja al descubierto las grietas y las pugnas de poder que recorren el bloque oficialista, planteando serios interrogantes sobre la gobernabilidad y la unidad requerida para impulsar la agenda de reformas en el próximo período legislativo.