26 Sep 2025

Scatturice: de servicio de inteligencia a lobbista entre Milei y Trump

Contratado por la SIDE, el ex agente utiliza su empresa Tactic Global y sus vínculos con el entorno de Donald Trump para gestionar el apoyo estadounidense, mientras expande sus negocios en la región. Con un pie en la Argentina y otro en Washington, su figura poco transparente gana espacio desplazando a la cancillería.
Scatturice: de servicio de inteligencia a lobbista entre Milei y Trump
Scatturice con J. D. Vance, Vicepresidente de los Estados Unidos

En el entramado de la gira estadounidense del presidente Javier Milei, la figura de Leonardo Scatturice se erige como un operador fundamental, un lobbista cuyos hilos conectan la Casa Rosada con el corazón del poder en Washington, particularmente con el entorno de Donald Trump. Testigos presenciales de la cobertura en Nueva York aseguran haber visto a Scatturice moverse con familiaridad por el hotel The Langham, donde se alojaba la comitiva oficial, en un rol que excede lo formal. Su nombre saltó a la luz pública en julio pasado, cuando un avión de una de sus empresas aterrizó en Aeroparque sin cumplir con los controles aduaneros, un episodio que puso bajo la lupa sus negocios.

Scatturice, quien actualmente reside en Miami gestionando su green card, no es un actor nuevo en las sombras. Su trayectoria se remonta al menos a 2014, cuando era dueño de C3 Consulting, una agencia de investigación privada cuyas actividades rozaban la inteligencia ilegal, lo que generó causas judiciales. Hoy, su influencia se canaliza a través de Tactic Global, una firma de lobby que fundó con Barry Bennett, asesor estratégico de Trump, y que fue contratada formalmente por la SIDE por 10 mil dólares mensuales para realizar gestiones ante el gobierno norteamericano. Bennett ha sido una pieza clave en este acercamiento: viajó a Argentina en marzo para reunirse con Santiago Caputo y su respaldo fue definitivo para la visita del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, en un momento crítico de las negociaciones con el FMI.

La relación de Scatturice con el oficialismo es multifacética. Junto a su socia Soledad Cedro, CEO de la CPAC en Argentina, organiza el influyente foro conservador y teje una red que se extiende por Latinoamérica. De hecho, la misma semana en que se inauguró la oficina de su empresa OCP Tech en Asunción con la presencia del presidente paraguayo Santiago Peña y su socia Belén Arrieta –vinculada al incidente del avión–, se realizó la CPAC Paraguay con Bennett presente, alimentando especulaciones sobre nuevos contratos de lobby. Esta actividad ha desplazado en la práctica al canciller Gerardo Werthein, de perfil más afín al Partido Demócrata, consolidando a Scatturice como el verdadero gestor de la relación bilateral.

Según publicó la periodista Maia Jastreblansky en La Nación, Bennett incluso se reunió con Milei en Olivos justo antes del viaje, un dato que no parece casual. Dentro del Gobierno, las versiones apuntan a que este logro diplomático se atribuye a Santiago Caputo, el socio político local de Scatturice, en lo que algunos interpretan como “un regalo de despedida” antes de su eventual salida de la administración. Mientras tanto, el lobbista continúa expandiendo su imperio empresarial, que incluye la aerolínea Flybondi y la marca de indumentaria Boken, consolidando una singular fusión entre negocios privados, inteligencia y política exterior.