La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) amaneció este miércoles con un nuevo titular, Cristian Auguadra, luego de que un decreto presidencial pusiera fin a la tensa y prolongada gestión de Sergio Neiffert. El cambio en la cúpula del organismo, publicado en el Boletín Oficial con las firmas de Javier Milei y Manuel Adorni, coronó semanas de una rosca que escaló hasta una insólita escena callejera y expuso las fracturas dentro del círculo más próximo al Presidente. La designación de Auguadra, un contador de perfil bajo y considerado hombre de absoluta confianza del asesor presidencial Santiago Caputo, permite al operador político conservar el control sobre un área sensible, tras haber percibido deslealtades en su anterior protegido.
— Vocería Presidencial (@Voceria_Ar) December 3, 2025
El episodio que aceleró el desenlace ocurrió hace dos semanas, cuando el subsecretario administrativo de la SIDE, José Francisco Lago Rodríguez, se presentó pasada la medianoche en el domicilio de Neiffert en Martínez, tal como publicó El Diario.ar. Acompañado por otros funcionarios, Rodríguez invocó un mandato de Caputo para solicitar la delegación de la firma, un paso previo a la renuncia. La discusión, que según los relatos reconstruidos en el propio gobierno tuvo a Neiffert en calzoncillos en la puerta de su casa y a su esposa gritando desde el interior, derivó en un griterío que alertó a los vecinos. “Al otro día de la discusión en la SIDE de lo único que se hablaba era de los calzoncillos de Neiffert”, comentó a LPO un veterano de la agencia, en alusión a la pérdida de autoridad que el hecho generó incluso ante las agencias internacionales asociadas.
La relación entre Neiffert y Caputo, quien lo había llevado al frente de los espías, ya venía deteriorándose desde hacía meses. Fuentes internas atribuían al asesor presidencial el enojo por supuestas desprolijidades administrativas y, fundamentalmente, por un creciente acercamiento del titular de la SIDE a la órbita de Karina Milei. Este acercamiento, interpretado como una búsqueda de resguardo político, incluyó reuniones con la hermana del Presidente e incluso el relato de un episodio vinculado al diputado Sebastián Pareja, un gesto que terminó de sellar su suerte. La crisis de conducción se profundizó con un viaje a Azerbaiyán de Lago Rodríguez y el titular del Servicio de Inteligencia Argentino, Alejandro Colombo, quienes en septiembre volaron en primera clase para, supuestamente en misión oficial, terminar como espectadores del Gran Premio de Fórmula 1 de Bakú. Este hecho, que desató un sumario, dejó al descubierto el desorden y la autonomía de sectores del organismo.
Tras negarse a renunciar y atrincherarse en su cargo, argumentando que era un secretario de Estado, Neiffert fue finalmente cesado por decreto. Su sucesor, Cristian Auguadra, de 55 años y oriundo de Morón, se desempeñaba hasta ayer como inspector general de la División de Asuntos Internos de la misma SIDE, un puesto clave desde donde auditaba los fondos reservados y manejaba sumarios delicados. Su perfil técnico y su histórica vinculación con la familia Caputo –especialmente con Claudio, el fallecido padre del asesor– lo posicionaron como el reemplazo natural para recomponer el dominio de Santiago sobre el área. Auguadra había sido propuesto años atrás por Mauricio Macri para el directorio del Banco Ciudad, una designación que Aníbal Ibarra rechazó por decreto, según recuerda su trayectoria pública.
La promoción de Auguadra se enmarca en un día de reacomodamiento para Caputo, que también vio cómo su aliado Agustín Romo retenía la jefatura del bloque libertario en la Legislatura bonaerense. Analistas del gobierno interpretan estos movimientos como una señal de que, a cambio de no escalar la interna con el karinismo, al asesor se le permitió conservar el control de la SIDE. Mientras, el organismo más secreto del Estado intenta salir de un período de parálisis, descrito por un conocedor de su funcionamiento como un “estado de confusión y desconcierto que hace que nadie quiera tomar decisiones porque no se sabe a quién reportar”. El nuevo jefe de los espías, cuya posible vinculación con el juez federal de Morón Jorge Rodríguez es comentada en los pasillos, tendrá la tarea de restablecer una línea de mando que lleva meses quebrada.