A casi un año del colapso de la criptomoneda $LIBRA, que dejó a miles de inversores con pérdidas millonarias, salió a la luz el texto completo de un acuerdo confidencial firmado entre el presidente Javier Milei y el empresario del ecosistema digital Hayden Davis, creador del polémico token. El documento, fechado el 29 de enero de 2025 y revelado por una investigación del diario Clarín, fue rubricado en la Casa Rosada durante una visita relámpago del estadounidense, apenas dos semanas antes del lanzamiento del activo digital que el mandatario promocionó en sus redes sociales. En el acuerdo, Davis se ofrece a brindar asesoramiento “ad honorem” y con la “más estricta confidencialidad” al Estado argentino en materias de blockchain e inteligencia artificial, renunciando expresamente a cualquier contraprestación económica.
El entendimiento se formalizó tras una reunión de treinta minutos entre Milei, Davis y los lobistas Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, gestionada por estos últimos. Inmediatamente después del encuentro, el presidente publicó en su cuenta de X una fotografía con el empresario, gesto que fue replicado por la firma Kelsier Ventures, propiedad de Davis, la cual afirmó sentirse “orgullosos de asesorar a @JMilei”. Paralelamente, según la reconstrucción periodística, ese mismo 30 de enero dos billeteras cripto atribuidas a Davis realizaron transferencias por un total de 1.014.000 USDC a una cuenta a nombre de Orlando Rodolfo Mellino, un jubilado argentino de 75 años quien, en menos de tres horas, giró la totalidad de los fondos a otra wallet señalada por la fiscalía como una presunta cueva cripto.
Este pacto secreto no fue el único vinculante entre el gobierno y Kelsier Ventures. Según informó el periodista Hugo Alconada Mon en La Nación, en noviembre de 2024 se habría suscripto un convenio para que Davis asumiera como asesor oficial, un esquema que contemplaba pagos escalonados por parte de la empresa por hasta 1.8 millones de dólares. La Comisión Investigadora del Congreso sobre el caso $LIBRA detectó movimientos en una billetera virtual, identificada como CivUA, que recibió transferencias por montos y en fechas coincidentes con ese cronograma, enviando luego fondos a wallets confirmadas a nombre de Novelli y de Sergio Morales, entonces asesor de la CNV.
El lanzamiento del token $LIBRA se concretó el 14 de febrero de 2025. Su valor se disparó tras la publicación promocional de Milei, para luego colapsar estrepitosamente en lo que especialistas califican como un “rug pull” o estafa cripto. Ante el escándalo, el mandatario eliminó su tuit inicial y afirmó desconocer los detalles operativos del proyecto. No obstante, la filtración del acuerdo confidencial previo socava esa versión y plantea serios interrogantes sobre el conocimiento y la participación de la máxima autoridad nacional en la operatoria.
La trama se complejiza con el rol de la firma KIP Protocol, asociada públicamente al proyecto $LIBRA en su lanzamiento. Su director, Julian Peh, declaró posteriormente que fueron convocados por Mauricio Novelli un día antes del lanzamiento y que este les proporcionó los textos para desvincular a Milei de la criptomoneda en las redes sociales. Durante una conversación pública en X para contener la crisis, desde KIP Protocol alegaron la existencia de un “acuerdo de confidencialidad” que les impedía revelar la identidad del creador del token.
La investigación judicial, a cargo del fiscal Eduardo Taiano, y la comisión parlamentaria continúan su curso en un clima de opacidad. Según el análisis de La Nación, el presidente Milei acumula una decena de preguntas sin responder, que van desde el origen del código del token que difundió, sus vínculos con los lobistas Novelli y Terrones Godoy, hasta presuntas negociaciones para resarcir a inversores perjudicados a cambio de retirar acusaciones. La falta de explicaciones y la demora en las declaraciones indagatorias de los imputados alimentan las dudas sobre una posible obstrucción a la justicia y profundizan la crisis de credibilidad en torno a un caso que mezcla alta política, finanzas descentralizadas y una extensa red de daños colaterales.