07 Oct 2025

Panic Show a plena luz del Movistar Arena

Periodistas de todo el espectro tildaron al evento de "mamarracho" y al presidente de mostrar desconexión con la realidad. Además, se reveló que Eduardo Kovalivker, dueño de Suizo Argentina, pagó el alquiler del estadio. La Suizo Argentina multiplicó por 27 los contratos estatales. Fiesta para pocos en plena crisis.
Panic Show a plena luz del Movistar Arena

El presidente Javier Milei armó su propia fiesta sorpresa en el Movistar Arena, lo que desató un aluvión de críticas desde la oposición y generó malestar incluso en sectores políticos alineados con el oficialismo. El acto, presentado como la presentación de su libro “La Construcción del Milagro”, derivó en un espectáculo musical donde el mandatario, acompañado por “La Banda Presidencial” integrada por legisladores oficialistas, interpretó covers de rock nacional. La situación fue calificada por varios dirigentes como un “mamarracho” y una muestra de profunda “desconexión con la realidad”, en alusión a la delicada situación que atraviesan los argentinos. El gobernador Axel Kicillof remarcó en una entrevista a C5N que Milei “está fuera de la realidad” y sentenció que “cuando era candidato podía hacer esas cosas, pero ahora me parece gravísimo porque tiene que dar respuestas a lo que está pasando”.

Panic Show a plena luz del Movistar Arena

El evento adquirió una dimensión más polémica tras revelarse su financiamiento. Según la nota de Pablo Duggan en C5N, el empresario farmacéutico Eduardo Kovalivker, principal accionista de la Droguería Suizo Argentina, habría pagado más de 100 mil dólares por el alquiler del estadio. Esta firma ha multiplicado por 27 sus contratos con el Estado, según los registros del portal Compr.Ar, pasando de 3.898 millones de pesos en 2024 a 108.299 millones en lo que va de 2025, un aumento del 2.678 por ciento. Este vínculo motivó una denuncia penal por presuntos delitos de corrupción contra Milei y Kovalivker, presentada por el abogado Yamil Castro Bianchi, quien argumentó que “la aceptación por parte de un funcionario público de que un tercero solvente un acto en su beneficio personal y político no sólo genera un potencial conflicto de intereses, sino que también proyecta una sospecha fundada de irregularidad”. Cabe recordar que el nombre de Kovalivker ya había surgido en la causa ANDIS, relacionada con presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad.

Las reacciones políticas no se hicieron esperar. Desde el kirchnerismo, el diputado Germán Martínez afirmó que Milei está “más errado que nunca”, mientras que Malena Galmarini ironizó sobre quién pagaba el “mamarracho” y enumeró una serie de problemas como “la represión a jubilados, la destrucción del sistema universitario y los mega tarifazos”. Por su parte, Vanina Biasi, desde la izquierda, apuntó que los funcionarios “se nos están cagando de risa en la cara”. Críticas más moderadas llegaron de figuras como Ricardo López Murphy, quien pidió al Presidente que “vuelva al planeta Tierra”, y de Juan Manuel López, quien manifestó que la dirigencia debe “conectar con la realidad, no negarla”. Un momento de alta carga emotiva se vivió cuando la candidata María Eugenia Talerico, con la voz quebrada, declaró en LN+ sentirse “conmovida” y calificó el acto de “burla” en un país con “un alto grado de incertidumbre”. Mientras tanto, desde el oficialismo, el diputado Santiago Santurio defendió a Milei como “el mejor presidente de la historia”.

El espectáculo, que incluyó versiones modificadas de temas de Charly García, La Renga y Sandro, así como un mensaje pro Israel y la entonación del Hava Nagila, fue interpretado por los allegados como un intento de reavivar la “mística” de la campaña de 2023. Sin embargo, analistas señalan que el evento contrasta con una realidad de derrotas parlamentarias, una crisis interna por la renuncia de José Luis Espert a su candidatura tras ser acusado de vínculos con el narcotráfico, y una complicada negociación con el Fondo Monetario Internacional. La percepción generalizada es que, lejos de construir un “milagro”, la administración se encuentra en una encrucijada, con un acto que para muchos simbolizó una fuga hacia adelante en medio de la tormenta.