23 Dic 2025

Otro streamer libertario que consigue un cargo en el Estado

De la pantalla a un cargo en el Ministerio de Defensa. La militancia digital encuentra su premio. Nicolás Promanzio, panelista del programa "La Misa", fue convocado por Carlos Presti. El joven referente de "Las Fuerzas del Cielo" liga su sueldito en la cartera de Defensa.
Otro streamer libertario que consigue un cargo en el Estado

La administración de Javier Milei incorpora a un nuevo rostro del activismo digital a la estructura estatal con el nombramiento de Nicolás Promanzio en el Ministerio de Defensa. El joven, de 23 años y licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Austral, fue convocado personalmente por el titular de la cartera, el teniente general Carlos Alberto Presti, para sumarse a su equipo, según la publicación de La Nación. Aunque las funciones específicas de Promanzio aún no han sido formalizadas en el organigrama, el propio interesado confirmó su ingreso al afirmar que “a partir de ahora, voy a estar dando una mano y trabajando. No voy a profundizar en detalles”.

Oriundo de Rosario, Promanzio se forjó una presencia pública como panelista especializado en asuntos geopolíticos y de defensa en “La Misa”, el programa estandarte de la plataforma de streaming Carajo conducido por el influencer Daniel Parisini, alias “Gordo Dan”. Este espacio se ha erigido en una usina fundamental de la narrativa oficialista, siendo comparado por analistas con una versión contemporánea de ciclos mediáticos históricos de apoyo gubernamental. Su participación allí le granjeó acceso a círculos de poder, llegando a tener un lugar privilegiado en la presentación de la compra de aviones de combate F-16 a Dinamarca.

Otro streamer libertario que consigue un cargo en el Estado

Su designación no es un hecho aislado, sino parte de un patrón recurrente en el gobierno de La Libertad Avanza. Promanzio es integrante de “Las Fuerzas del Cielo”, una agrupación informal de comunicadores y militantes digitales leales al asesor presidencial Santiago Caputo, que ha logrado colocar a varios de sus referentes en puestos estatales. Entre ellos se cuentan Juan Pablo Carreira (“Juan Doe”), director nacional de Comunicación Digital; Lucas “Sagaz” Luna, director titular de la empresa estatal Intercargo; el ex secretario de Culto Nahuel Sotelo; y el diputado provincial Agustín Romo, tal como detalló el diario Memo en un análisis sobre el funcionariato libertario.

Este fenómeno, donde la militancia en redes y streaming se traduce en capital político directo, ha generado críticas desde diversos sectores. Se señala la aparente contradicción entre una retórica oficial ultraliberal que promueve la reducción del Estado y la práctica de ubicar a figuras afines, sin trayectoria en la administración pública ni concursos de oposición, en cargos de relevancia. La designación en un área sensible como Defensa acentúa estas cuestiones, interpretándose como un movimiento más dentro de la denominada “batalla cultural” que impulsa el oficialismo.

Otro streamer libertario que consigue un cargo en el Estado

En paralelo a su ascenso político, Promanzio figura como socio fundador de Radar Austral S.R.L., una empresa creada en 2024 cuyo nombre coincide con un medio digital donde publica análisis alineados con la política exterior gubernamental. También tiene participación en CEPRO S.R.L., una compañía familiar dedicada a la distribución de alimentos. Estos vínculos empresariales, con una delimitación no clara entre su actividad política, mediática y comercial, han sido señalados desde el periodismo crítico como potenciales focos de conflicto de intereses, especialmente al asumir una función en el Estado.

El presidente Milei, durante una reciente visita al estudio de Carajo, volvió a expresar su confianza en el rumbo económico asegurando que “para mitad del año que viene, la inflación seguro va a empezar con cero”. Mientras, la cooptación de figuras como Promanzio simboliza la consolidación de un modelo donde los límites entre el activismo digital partidario, los medios de comunicación afines y la estructura del Estado parecen desdibujarse progresivamente, configurando un sello distintivo de la actual gestión.