El bloque del PRO en el Senado bonaerense sufrió una nueva y significativa fractura con la salida de dos de sus integrantes, en un movimiento que refleja profundas tensiones internas y redibuja el mapa de la oposición provincial. Los senadores Marcelo “Chuby” Leguizamón y María Emilia Subiza confirmaron su decisión de abandonar la bancada amarilla para conformar un espacio legislativo propio, el cual se alinearía con el espacio que conducen los hermanos Passaglia y llevaría el nombre de “Hechos”, tal como publicó el medio Infocielo.
Esta ruptura, que reduce el bloque del PRO de siete a apenas cinco legisladores, no fue un hecho aislado sino la consecuencia de negociaciones fallidas y descontentos acumulados. El detonante inmediato fue el acuerdo que el presidente del PRO bonaerense, Cristian Ritondo, cerró con el peronismo para ampliar el directorio del Banco Provincia y ubicar allí al diputado Matías Ranzini. Esta maniobra, que buscó incrementar la influencia del partido en la entidad financiera, terminó por frustrar las tratativas para sumar al ahora exintendente de Junín, Pablo Petrecca, y a los propios Passaglia a un armado legislativo común. Según señalan en la Cámara Alta, ese pacto con el oficialismo “voló por los aires” el delicado equilibrio interno.
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— Juan M. Rico Zini (@JuanManuelRico) December 9, 2025
Nuevo bloque Pro en la Legislatura Bonaerense.@Senado_BA @probuenosairesp pic.twitter.com/LJAgoenLdv
Los dos senadores que concretaron la fuga representan vertientes distintas dentro del PRO. Leguizamón, vinculado al exintendente de La Plata Julio Garro, y Subiza, referente de San Nicolás y cercana a los Passaglia, ya venían consolidando su acercamiento desde la semana pasada. En un gesto que anticipó la ruptura, permanecieron juntos durante horas en el despacho de Leguizamón cuando Santiago Passaglia intentó, sin éxito, asumir su banca para bloquear un acuerdo entre un sector del PRO y el peronismo. La nueva bancada “Hechos” aún no ha sido oficializada, pero ya se avanza en negociaciones para ampliarla, manteniendo en la mira a otros senadores descontentos como Juan Manuel Rico Zini, quien por ahora se mantiene en el PRO, y a la radical Natalia Quintana.
La llegada de Pablo Petrecca a la presidencia del bloque PRO en el Senado se vio empañada por esta deserción casi inmediata. Petrecca, quien asumió el liderazgo tras el vencimiento del mandato de Christian Gribaudo, se encuentra ahora al frente de una bancada reducida a cinco miembros: Guillermo Montenegro –en licencia como intendente de General Pueyrredón y candidato a vicepresidente de la Cámara–, Alex Campbell, Jorge Schiavone y el ya mencionado Rico Zini. Esta no es la primera sangría que sufre el espacio; en 2024, las senadoras Florencia Arietto y Daniela Reich habían abandonado el PRO para sumarse a La Libertad Avanza, reduciendo la bancada de nueve a siete integrantes.
Mientras se reacomodan las piezas en la Cámara Alta, el movimiento Passaglia también consolida su representación en Diputados. Allí, Manuel Passaglia comandará un bloque propio junto a Ignacio Mateucci y Paula Bustos, quien también dejó el PRO. Esta expansión del sello “Hechos” en ambas cámaras evidencia una estrategia clara por proyectar una identidad diferenciada y pragmática dentro del espectro opositor, con base en el poder territorial del norte bonaerense.
La crisis no fue patrimonio exclusivo del PRO. En un cuadro de fragmentación simultánea que pulveriza lo que alguna vez fue Juntos por el Cambio, la UCR bonaerense también confirmó divisiones en la Cámara de Diputados. Tres legisladores del espacio radical –Alejandra Lorden, Valentín Miranda y Priscila Minnard– decidieron conformar un bloque aparte, luego de que Lorden quedara fuera de la vicepresidencia de la Cámara en el marco de los acuerdos por la ley de Financiamiento. Esta fractura expone a su vez las tensiones al interior del radicalismo provincial, que enfrenta un año de renovación de autoridades.
El panorama resultante muestra una oposición bonaerense cada vez más dividida, en un momento en que el oficialismo peronista, tras la jura de los nuevos senadores, inicia una etapa con quórum propio en la Cámara Alta. Las negociaciones por cargos y los acuerdos transversales, como el que Ritondo selló con el peronismo, han dejado al descubierto las grietas en los partidos tradicionales, facilitando el surgimiento de nuevos espacios como “Hechos” y complicando cualquier estrategia opositora unificada de cara al futuro político inmediato.