En un movimiento que ha reavivado el debate sobre las prioridades fiscales y la coherencia discursiva, el Gobierno del presidente Javier Milei prepara un decreto para incrementar los salarios de los funcionarios de alto rango, marcando la primera recomposición para este sector desde su asunción en diciembre de 2023. La medida, que se firmaría este martes para su publicación oficial el 2 de enero, llega tras dos años de congelamiento y en un contexto donde la administración ha insistido repetidamente en la restricción presupuestaria, argumentando que “no hay plata” para iniciativas como la financiación universitaria o la emergencia en discapacidad. Según las explicaciones oficiales, citadas en una nota de Cecilia Devanna para La Nación, la decisión busca paliar una pérdida de poder adquisitivo estimada en un 60% en términos reales para la planta jerárquica, luego de una inflación acumulada del 117,8% en 2024 y del 27,9% hasta noviembre de 2025.
El anuncio generó una inmediata reacción del primer mandatario y su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quienes salieron a desmentir con vehemencia una versión inicial que incluía un aumento para el propio Milei. “Es absolutamente falso”, afirmó Adorni en la red social X, señalando que el presidente instruyó que “su sueldo quede totalmente congelado de manera indefinida”. Horas después, el mandatario agregó: “Es tremendo el modo en que muchos de los periodistas mienten de modo descarado todo el tiempo. El periodismo político cada día se parece más al de los chimenteros”. Tal como publicó el medio El Destape, la rectificación confirmó que el incremento sí aplicará para ministros, secretarios y subsecretarios, un tema que según fuentes oficiales citadas por ese portal generaba “fastidio, enojos y reparto de culpas” al interior del Gobierno, dificultando la contratación y retención de personal.
Esta no es la primera vez que la administración libertaria intenta una movida similar. En marzo de 2024, un aumento del 48% para la planta política, impulsado entonces por el exjefe de Gabinete Nicolás Posse, fue derogado por el propio Milei mediante un decreto apenas 48 horas después, ante el rechazo público. Aquel episodio culminó con la salida del entonces secretario de Transformación del Estado, Armando Guibert. Dos años después, el oficialismo retoma la idea, argumentando ahora que el congelamiento amplió la brecha con el sector privado y “dificulta cubrir cargos estratégicos”. En Balcarce 50 aseguran que el incremento no superará a los otorgados al resto de los empleados públicos mediante las paritarias del SINEP, que en 2025 aplicaron ajustes mensuales de entre el 1,1% y el 1,3%.
Los montos actuales, según los datos oficiales, sitúan el sueldo bruto del presidente en $4.066.018, el de los ministros en $3.584.006, el de los secretarios en $3.282.709 y el de los subsecretarios en $2.981.513. Estas cifras contrastan con el Salario Mínimo, Vital y Móvil de $334.800 vigente en diciembre, y con un sueldo promedio nacional de $1.483.740 en octubre. Aunque se desconoce el porcentaje exacto del aumento por decreto, se maneja en círculos gubernamentales, según la información de El Destape, que podría rondar el 50%, aplicable posiblemente en cuotas. La decisión final se conocerá con la publicación en el Boletín Oficial, cerrando un año donde el Gobierno, tras la aprobación de un presupuesto nacional, parece redefinir el concepto de austeridad que pregonó en sus inicios.