15 Sep 2026

Milei, en el fondo del ranking regional

El presidente argentino sigue entre los presidentes peor vistos de América Latina. Atlas-Intel y Bloomberg lo ubicaron en lo más bajo de la tabla. CB Global Data lo puso 14° entre 18. El dato que más inquieta no es el rebote mínimo, sino el piso de rechazo que no baja.
Milei, en el fondo del ranking regional

Javier Milei quedó otra vez en el fondo de la tabla regional. Un relevamiento de Atlas-Intel y Bloomberg difundido el 14 de septiembre de 2026 lo ubica como el segundo presidente con peor imagen de América Latina, apenas por encima de la venezolana Delcy Rodríguez. El informe de agosto le asigna al libertario una desaprobación del 58%, mientras que Delcy Rodríguez llega al 61%. En ese mismo trabajo, Claudia Sheinbaum encabeza el ranking con 59% de aprobación, seguida por el chileno José Antonio Kast con 54% y el colombiano Abelardo de la Espriella con 52%. La evaluación del Gobierno argentino también aparece entre las peores del continente, con un rechazo del 53%, y el país registra la peor confianza del consumidor de la región, golpeada tanto por una mala lectura del presente como por la falta de expectativas positivas a futuro. Ese mismo día, el ranking de CB Global Data sumó otro dato incómodo: Milei quedó 14° entre 18 mandatarios, con 35,5% de aprobación y 60,6% de desaprobación. Distintos termómetros, una misma dirección.

Milei, en el fondo del ranking regional

La encuesta de CB Global Data, que se realizó entre el 7 y el 11 de septiembre sobre 4.060 casos en Argentina y tiene un margen de error de 1,5%, muestra una polarización marcada. Un 47,4% califica la imagen presidencial como “muy mala” y otro 13,2% como “mala”. Del otro lado, 26,3% la considera “muy buena” y 9,2%, “buena”. El restante 3,9% “no sabe o no contesta”. En el plano regional, Sheinbaum vuelve a liderar con 69% de imagen positiva, seguida por Nayib Bukele con 66,2%, Abelardo De la Espriella con 53,6%, Keiko Fujimori con 52,4% y Luis Abinader con 50,8%. Solo los primeros seis dirigentes del listado tienen más aprobación que desaprobación. A partir del séptimo puesto, ocupado por Lula da Silva, el balance se vuelve negativo: el brasileño registra 48,5% de aprobación y 49,2% de rechazo. Daniel Noboa queda casi empatado, con 47,4% y 47%, y Santiago Peña aparece noveno, con 45,5% de imagen positiva contra 51,2% negativa.

Milei, en el fondo del ranking regional

Milei, en tanto, es el quinto desde el fondo. Por debajo suyo solo aparecen Daniel Ortega, con 33,9% de aprobación; José Raúl Mulino, con 32,1%; Delcy Rodríguez, con 28,8%; y Bernardo Arévalo, que cierra el ranking con 28,2%. El presidente argentino queda además inmediatamente detrás del uruguayo Yamandú Orsi, que alcanza 37,7% de valoración positiva y 59,1% negativa. La diferencia entre ambos es de apenas 2,2 puntos de aprobación. CB Global Data también detectó movimientos de distinto signo respecto de la medición anterior. Luis Abinader protagonizó la mayor mejora, al pasar de 48,1% a 50,8%, una suba de 2,7 puntos. En sentido contrario, Rodrigo Paz, de Bolivia, sufrió el retroceso más fuerte: perdió 8,9 puntos, desde 50,5% hasta 41,6%. En el caso argentino, Milei recuperó cuatro décimas: había sacado 35,1% en agosto y llegó a 35,5% en septiembre. El dato no alcanza para sacarlo del grupo de los seis peores evaluados de la región.

Milei, en el fondo del ranking regional

La ficha técnica de CB Global Data indica que el relevamiento abarcó población mayor de 18 años en 18 países, mediante metodología CAWI, con muestras nacionales de entre 3.225 y 4.271 casos, márgenes de error de entre 1,5% y 1,7% y un nivel de confianza declarado del 95%. El trabajo de campo se desarrolló entre el 7 y el 11 de septiembre. Con esos números, el tablero regional deja a Milei lejos de la mitad de la tabla y a 33,5 puntos de Sheinbaum, la dirigente que encabeza la medición. La foto no es aislada: el informe de Atlas-Intel y Bloomberg ya había mostrado un rechazo del 58% y la peor confianza del consumidor del continente. Aunque el ranking de CB Global Data registra una mejora mínima de cuatro décimas, seis de cada diez consultados mantienen una valoración negativa de su figura. En un contexto de evaluaciones duras sobre el presente y expectativas flojas, el dato que más pesa no es el pequeño rebote, sino la persistencia de un piso de rechazo que lo deja entre los mandatarios peor ubicados de América Latina.