Mientras el presidente Javier Milei aseguraba que “no tiene vínculo de ningún tipo” desde 2023 con Fernando Cerimedo, acusado de ser el autor intelectual del ataque a balazos en Bolivia contra su expareja, Nadia Beller , los registros oficiales de acceso a la Casa Rosada tejen una realidad muy distinta, que se extiende hasta mediados de 2024 y vincula al consultor con negocios energéticos, funcionarios de alto rango y el escándalo de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Según consta en las planillas oficiales, lejos de haber cortado la relación tras las elecciones de 2023, Fernando Cerimedo ingresó a la sede del Ejecutivo al menos 13 veces durante la gestión de Milei. La primera de esas visitas se registró el 11 de diciembre de 2023, solo días después de la asunción, y la última que pudo corroborar el registro se produjo recién el 5 de junio de 2024, seis meses después de iniciado el mandato.
"El Presidente Milei dijo que Cerimedo no pertenece al espacio y que no tienen contacto desde 2023. Sin embargo, hay 13 (TRECE) ingresos oficiales a CASA ROSADA durante 2024"
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) August 24, 2026
Y te lo dicen en LA NACIÓN 💀
Milei es adicto a MENTIR para que no se destape su corrupción pic.twitter.com/oUR1PRhCKQ
La nómina de autorizaciones revela un respaldo transversal dentro del núcleo duro del Gobierno. El exministro del Interior, Lisandro Catalán, fue quien más veces habilitó su ingreso; le sigue “Menem” (identificado en los papeles como Eduardo “Lule” Menem, mano derecha de Karina Milei); en una oportunidad el visto bueno lo dio el entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos; y el último acceso fue autorizado directamente por el asesor presidencial estrella, Santiago Caputo.
Entre los tantos ingresos, uno de los más llamativos ocurrió el 20 de marzo de 2024, a las 10.30, cuando Guillermo Francos recibió a Cerimedo y a otras cuatro personas para una “reunión sobre la situación de posibles inversiones para Argentina”, según el parte oficial. El encuentro fue gestionado por Carlos Gastón Roma en representación del “Grupo de Inversión YCRT”, y la comitiva estuvo integrada por el argentino Roque Cambareri, los rusos Eugeny Baranov y Aleksandr Ksendikov, y el ucraniano Aleksei Bastikov. El foco del debate no era otro que la central termoeléctrica de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), un activo estratégico del Estado nacional.
El distanciamiento público que el Gobierno alega hoy no se produjo por un desgaste natural, sino que llegó de la mano de un escándalo mayúsculo: los audios atribuidos a Diego Spagnuolo, extitular de la ANDIS, que estallaron a fines de agosto de 2025. Según relató la propia Nadia Beller en una entrevista con *La Nación*, fue el propio Cerimedo quien le confesó que él y su esposa, Natalia Basil —quien trabajaba en el organismo—, habían filtrado esos audios. La intención, siempre según el testimonio de Beller, era perjudicar directamente a Karina Milei, a quien Cerimedo señalaba como involucrada en los hechos de corrupción.
Al ser consultado por la Justicia el 11 de septiembre de 2025, Cerimedo negó haber sido quien grabó y filtró esos materiales. Sin embargo, la declaración de Beller plantó una sombra espesa sobre la hermana del Presidente y selló la ruptura definitiva con el oficialismo.
El vínculo de Cerimedo con Beller terminó de estallar en Bolivia. Tras el ataque a balazos que sufrió la activista, el Gobierno salió a despegarse del exasesor. Sin embargo, el presidente Milei retuiteó mensajes de la diputada Lilia Lemoine y del usuario Franco Iván Jeremías Antunes Puchol, que calificaban el episodio como una “opereta” y una “operación política”, abonando la tesis de la defensa de Cerimedo, que sostiene que se trató de un autoatentado.
"No tiene vinculo con nosotros desde 2023" dice Milei de Cerimedo, que visitó la casa rosada 12 veces en 2024 https://t.co/AGkP5NK5Cn pic.twitter.com/GAUUB11Tiu
— Andrés Snitcofsky (@rusosnith) August 22, 2026
Esa versión choca de frente con la evidencia médica. Beller hizo llegar a los medios un informe firmado por un médico de la Unidad de Terapia Intensiva de la Clínica de Las Américas que certifica que ella presentaba “heridas múltiples” por proyectiles de arma de fuego, con compromiso en mama derecha, brazo derecho, cuello y hombro izquierdo, incluyendo una fractura expuesta de húmero y una herida supraclavicular. El informe también ratificó que, tal como ella había contado, cursaba un embarazo de cuatro semanas (atribuido a Cerimedo).
La situación judicial del consultor se complicó irreversiblemente cuando el juez Wilson Espada le dictó 180 días de prisión preventiva, rechazando las objeciones de la defensa y permitiendo usar sus mensajes de celular en su contra. La acusación formal de los fiscales es contundente: lo señalan como “con probabilidad autor intelectual y mediato del delito de feminicidio en grado de tentativa”. Según el documento judicial, Cerimedo planificó y orquestó el hecho al persuadir sistemáticamente a Beller para que se dirigiera al hotel Swissotel de Santa Cruz de la Sierra, bajo la falsa promesa de brindarle escoltas y seguridad, facilitando remotamente la emboscada para que terceros atentaran contra su vida mientras ella llevaba a su hijo en el vientre.