01 Oct 2025

Milei cancela un acto con Espert

Tras tildar el escándalo de "chimentos de peluquería", el Presidente suspendió su aparición con el candidato en San Isidro. Adorni trató de matizar, mientras la Patricia Bullrich salió reclamarle al diputado que aclare sus vínculos con el narco Machado.
Milei cancela un acto con Espert

La crisis que desataron los vínculos del candidato oficialista José Luis Espert con el narcotráfico obligó al Presidente a hacer malabares: por un lado, lo defiende con la retórica de siempre; por el otro, se distancia como si quemara, todo para contener el daño electoral a menos de un mes de las legislativas. Aunque Milei calificó las graves acusaciones de “chimentos de peluquería” y su vocero, Manuel Adorni, ratificó la candidatura de Espert tildando el escándalo de “operación refritada”, la decisión de suspender un acto conjunto este sábado en San Isidro delata la alarma que recorre las bajas espaldas en las filas de La Libertad Avanza. La actividad, pensada como un evento “de alto perfil” para mostrar músculo en el conurbano norte, fue postergada en medio de especulaciones sobre la necesidad de proteger a Milei de las llamas que consumen a su candidato estrella en la provincia de Buenos Aires. Aunque en el oficialismo insisten en que el acto se reprogramará para el martes 7 de octubre, la cancelación momentánea ya mandó un mensaje clarísimo.

Milei cancela un acto con Espert

La grieta no solo separa al Presidente de su candidato, sino que se manifiesta de forma estridente en las altas esferas de su propio gabinete. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, irrumpió en la escena con una contundencia que hizo temblar la unidad del discurso oficial al afirmar que “no podemos aceptar conductas de personas que estén aliadas al narco o que hayan recibido plata” y exigir que Espert aclare la situación “ya”. Esta declaración, que sonó a un reproche público, obligó al vocero presidencial a hacer inmediatos malabares para limar asperezas, argumentando que hubo un “error en la lectura” de los dichos de la ministra y anunciando que la propia Bullrich preparaba una aclaración por la “malinterpretación”. El incidente revela una puja interna entre la línea dura de Bullrich, que no está dispuesta a manchar su bandera de lucha contra el narcotráfico, y la lealtad inquebrantable de Milei hacia Espert, un candidato que, según admiten en el oficialismo, “no tiene un perfil amigable para el electorado del conurbano” pero que “era el candidato que le servía y le gustaba al Presidente”.

Frente a la tormenta, la estrategia de José Luis Espert ha sido el evasivo silencio o la descalificación genérica. En sus apariciones públicas, como su paso por Olavarría, el candidato se limitó a tildar las imputaciones de “campaña sucia” y a cargar contra el denunciante, Juan Grabois, afirmando que “ya nos vamos a ver en Tribunales”. Hasta el momento, el diputado no desmintió de manera concreta haber recibido la transferencia de 200.000 dólares que, según documentación de la justicia de Texas, figura en los registros contables de la organización narcocriminal de Fred Machado. Esta actitud contrasta con las crecientes muestras de nerviosismo en sus socios de coalición. En el PRO, uno de los pilares del oficialismo, expresan su inquietud ante el hecho de que “nuestros votantes buscan excusas para no votar a Milei y cae esto de Espert”, temiendo que el escándalo aleje al electorado moderado y le dé al kirchnerismo el argumento para “meternos a todos en el barro”.

La oposición ha anunciado que impulsará el desplazamiento de Espert de la presidencia de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, justo cuando debe iniciarse el debate del proyecto de ley para 2026. La paradoja no puede ser más flagrante: el mismo candidato que hizo de la consigna “cárcel o bala” su eslogan distintivo, y cuyo gobierno pregona una lucha sin cuartel contra el crimen organizado, hoy se ve obligado a explicar sus propios vínculos con una trama narco internacional, mientras su presidente intenta sostenerlo desde lejos, en una danza política que revela la profunda contradicción en la que se debate el oficialismo.