03 Feb 2026

Lavagna renuncia al INDEC ante la presión por ocultar el dato de inflación

Marco Lavagna dejó su cargo a horas de que se conozca el 1er dato inflacionario con la nueva metodología. Toto Caputo pidió postergar la difusión de un índice más alto, reavivando los fantasmas sobre la autonomía del organismo. Tensiones entre el relato oficial y los datos técnicos.
Lavagna renuncia al INDEC ante la presión por ocultar el dato de inflación

Marco Lavagna presentó su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) este lunes 2 de febrero, en un movimiento que tomó por sorpresa al gobierno y colocó al organismo en el centro de una aguda controversia. La dimisión se produce a escasos ocho días de la publicación del índice de precios al consumidor de enero, el primero que debía reflejar una profunda actualización metodológica largamente demorada. Según confirmaron fuentes oficiales a diversos medios, el ahora exfuncionario comunicó su decisión internamente, y de forma temporaria asumirá la conducción el director técnico, Pedro Lines.

La salida de Lavagna, quien había asumido el cargo en diciembre de 2019 por designación de Alberto Fernández y se mantuvo en el puesto tras la asunción de Javier Milei, está directamente vinculada a un desacuerdo insalvable sobre la implementación del nuevo Índice de Precios al Consumidor. Fuentes cercanas al organismo revelaron a LPO que la renuncia se produjo después de que el gobierno solicitara no difundir el dato de inflación de enero calculado con la nueva metodología, el cual habría arrojado una suba del 3,4%, superior al 2,5% que el ministro de Economía, Luis Caputo, había anticipado públicamente. En declaraciones radiales, el propio Caputo justificó la postergación del nuevo índice argumentando que, junto al Presidente, consideraban que el cambio debía implementarse “una vez que el proceso de deflación esté totalmente consolidado” para evitar suspicacias.

Este episodio reactiva los fantasmas de la manipulación estadística y expone la tensión permanente entre la técnica y la política. Lavagna, un economista de perfil técnico y origen peronista cercano al Frente Renovador, había liderado el proceso de actualización basado en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017-2018, que reemplazaría una canasta de consumo vigente desde 2004. Tal como publicó el medio Ámbito, este cambio, solicitado incluso por el Fondo Monetario Internacional, otorgaría mayor peso a rubros como vivienda, servicios públicos y transporte, reflejando con mayor fidelidad la estructura de gasto actual. La implementación, originalmente planificada para después de las elecciones de 2025 y anunciada para enero de 2026, quedó finalmente suspendida.

El clima interno en el INDEC también fue un factor de peso. Desde el gremio ATE Indec, su delegado Raúl Llaneza expresó a LA NACION que la renuncia “nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta”, reclamando una vez más un organismo “independiente del poder político”. Los textos coinciden en señalar un marcado descontento y una fuga de cuadros técnicos debido a los salarios congelados y la precarización laboral, un escenario que, según análisis de universidades públicas, había facilitado la intervención y manipulación de las estadísticas durante la gestión de Guillermo Moreno.

En su mensaje de despedida dirigido a los empleados, al que accedió Infobae, Lavagna hizo hincapié en la necesidad de que “próximamente se pueda actualizar el marco normativo” que fortalezca al instituto, subrayando el trabajo realizado para mejorar la transparencia estadística. Su partida deja un manto de incertidumbre sobre el futuro de las estadísticas públicas y renueva el debate sobre la autonomía de un organismo cuya credibilidad se construye, precisamente, en su distancia de los relatos políticos del poder de turno.