La Justicia federal dispuso el congelamiento total de todos los bienes en el país del excandidato libertario José Luis Espert, su esposa, su hijo y un entramado de familiares y socios. La medida cautelar, dictada por el juez Lino Mirabelli a solicitud del fiscal Federico Domínguez, regirá por 90 días y busca “asegurar los activos pasibles de decomiso” en el marco de la investigación por presunto lavado de dinero. La causa se centra en los 200.000 dólares que el exdiputado habría recibido del empresario Federico “Fred” Machado, acusado de narcotráfico en Estados Unidos y ya extraditado, y en un contrato por un millón de dólares firmado entre ambos en Guatemala.
El embargo preventivo abarca un amplio espectro de activos, incluyendo inmuebles como un condominio familiar y una quinta en Escobar —allanada en el curso de la investigación—, vehículos de alta gama, sociedades comerciales y hasta el sello electoral Avanza Libertad. Durante el allanamiento en la quinta, según el dictamen fiscal, se halló una factura de exportación por 300.000 dólares emitida a nombre de la firma Wellington Capital Markets Ltd, con domicilio en Australia y CUIT de Panamá. El fiscal Domínguez señaló que este documento, emitido en mayo de 2019, “evidencia la existencia de al menos una cuenta bancaria radicada en el exterior” no declarada ante los organismos de control.
La evolución patrimonial de Espert es uno de los ejes centrales de la pesquisa. Según la fiscalía, entre 2018 y 2020, período posterior al inicio de su relación con Machado, el exdiputado duplicó su patrimonio sin que dicho incremento pueda explicarse con sus ingresos declarados. La adquisición de un BMW valuado en $5.917.100 y la incorporación del condominio familiar, que suman $18.903.390, contrastan con los ingresos registrados ante la AFIP para 2020, que ascendieron a $1.675.123,67. El dictamen también subraya que en 2020 Espert habría recibido una acreditación de USD 200.000 un mes antes de la compra del vehículo, fondos que no figuran en su declaración jurada.
Para canalizar estos fondos, la investigación identificó cuatro estructuras societarias: “El Encuentro de Castello S.A.” (2023) y “Killaco S.A.” (2007), ambas del rubro agropecuario en sociedad con su hermano; el condominio familiar creado en 2019; y Varianza S.A., una firma de consultoría financiera creada ese mismo año junto a su esposa, utilizada —según el fiscal— para alterar la facturación y justificar ingresos. Además, se detectaron bienes a nombre de su esposa, como un lote en Martínez y dos vehículos Porsche, y a nombre de su hijo de 23 años, titular de un auto Lexus pese a no registrar ingresos ni inscripción fiscal, situación que llevó al fiscal a considerarlo un posible “testaferro”.
El entramado se extiende a vínculos con otras causas sensibles. El dictamen incorpora referencias a una conexión entre Espert y el trader Mauricio Novelli, señalado en la investigación por la criptomoneda “Libra”. Según la fiscalía, Espert habría emitido facturas, a través de Varianza S.A., a María Pía Novelli, hermana del trader, quien a su vez está vinculada a maniobras de ocultamiento de activos en ese caso. También se encontró una anotación manuscrita que haría referencia a montos a facturar, y en marzo de este año Espert publicó un tuit festejando el lanzamiento de “Libra V2”, que luego atribuyó a un hackeo.
En su resolución, el juez Mirabelli advirtió que “se han recabado indicios que permiten sostener que el nombrado Espert y las demás personas mencionadas evidencian una serie de exteriorizaciones patrimoniales que no hallarían suficiente justificación en sus ingresos declarados”. Agregó que la demora en adoptar cautelas “podría abrir las puertas a que se utilicen mecanismos capaces de frustrar los fines del proceso”. Mientras tanto, la causa avanza en paralelo con otra investigación a cargo del juez Marcelo Martínez de Giorgi, que examina los viajes en aviones de Machado y el vínculo durante la campaña electoral de 2019.