15 Dic 2025

Kicillof y su estrategia federal hacia 2027

En el plan presidencial del gobernador bonaerense asoma un armado nacional que busca trascender la guerra interna del peronismo bonaerense. La carrera por la presidencia prioriza alianzas con gobernadores y sindicatos. Mientras el PJ provincial disputa con La Cámpora, Axel apunta a una alternativa federal que respete poderes locales.
Kicillof y su estrategia federal hacia 2027

Axel Kicillof ha iniciado formalmente la construcción de su camino hacia las elecciones presidenciales de 2027, un recorrido que parte de una gestión provincial que considera su marca distintiva y que deberá navegar tanto la compleja crisis nacional como las aguas turbulentas de la interna peronista en su propio territorio. El gobernador bonaerense, una de las pocas figuras del oficialismo que conservó poder tras los comicios de 2023 y que logró un triunfo contundente en las legislativas locales desdobladas de este año, se encuentra ante el desafío de ampliar su base política más allá de la provincia que concentra el 38% del padrón electoral.

Sin embargo, ese proyecto nacional choca de frente con una disputa irresuelta en el peronismo bonaerense, donde la renovación de la conducción del Partido Justicialista programada para fines de febrero de 2026 ya desata roces. Según la nota de El Destape, desde el entorno del Gobernador se resta importancia a la presidencia del PJ provincial, hoy en manos de Máximo Kirchner, a la que consideran un espacio que “le queda chico” para sus ambiciones. “Para el armado que planteamos nosotros hablamos de un sello nacional, no de uno provincial”, remarcó un dirigente de la mesa chica de Kicillof, quien anticipó que el mandatario comenzará a recorrer otras regiones del país a partir del año próximo.

Kicillof y su estrategia federal hacia 2027

No obstante, el kicillofismo no tiene intención de ceder el espacio sin lucha. Aunque no esperan que el propio Axel encabece la lista, explicaron que pelearán cada uno de los cargos porque el partido “es para los intendentes”. Esta postura contrasta con la de otros actores. La intendenta de Moreno y vicepresidenta segunda del PJ, Mariel Fernández, ya se anotó para la sucesión, declarando en el programa Uno Tres Cinco que “yo quiero ser presidenta del PJ”. Por su parte, desde el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la fuerza del gobernador, advirtieron que “vamos a discutir todo”, descartando que intendentes dialoguistas como Federico Otermin (Lomas de Zamora) o Federico Achaval (Pilar) –catalogados como aliados de Cristina Fernández– sean una prenda de cambio para una lista unitaria.

Este tenso panorama local es solo uno de los escollos. Para proyectarse a nivel nacional, el equipo de Kicillof ha diseñado una estrategia de “armado federal” que se activará con más fuerza a partir de 2026. Tal como publicó el medio Letra P, la construcción no será centralista ni buscará implantar al MDF en cada territorio, sino que se apoyará en estructuras preexistentes del peronismo y espacios afines, respetando la correlación local de fuerzas. “Tenemos que hacer lo contrario a lo que hizo Cristina con La Cámpora. No vamos a posicionar dirigentes desde acá, sino tratar de que lo que ya existe tribute a Kicillof”, sintetizó un ministro bonaerense. Los pilares de este plan serán los gobernadores peronistas, intendentes de provincias opositoras, y dirigentes sindicales y sociales con arraigo nacional.

Kicillof y su estrategia federal hacia 2027

En ese marco, Kicillof buscará gestos políticos de alcance nacional. Ya tiene confirmada una reunión con la nueva cúpula de la CGT en el marco de la oposición a la reforma laboral del gobierno de Javier Milei, y se evalúa concretar una foto con gobernadores peronistas y legisladores afines. Esta jugada, explicó uno de los armadores, funciona como un mensaje al interior de Unión por la Patria: “Sería como decirles: ‘No nos vamos del bloque, pero no somos todos lo mismo’”. El vínculo con los gobernadores es frecuente, y el mandatario bonaerense apoya los esfuerzos para reincorporar a Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), demostrando el espíritu movimientista que pregona.

Respecto a la propuesta programática, en el entorno más cercano del Gobernador reconocen que la “nueva canción” de la que habló en 2023 no se verá de inmediato con definiciones grandilocuentes. Una fuente citada por Letra P consideró que esa presión “es una trampa” y que parte del plan es exhibir la gestión provincial y su experiencia al frente de la cartera de Economía nacional. “En 2015 tenía menos inflación con crecimiento y sin pérdida de empleo que Toto Caputo”, destacó. Sus críticos internos, sin embargo, ven ahí una debilidad. Un dirigente kirchnerista marcó que “no hay tanto que valorar en la gestión” y que Kicillof no le muestra nada nuevo al electorado, mientras que desde La Cámpora señalaron que “es lo menos novedoso que hay” y que carece de “impronta reformista”.

Kicillof y su estrategia federal hacia 2027

Frente a estas críticas, la estrategia es no enredarse en la pelea bonaerense. Cerca del gobernador afirman que algunas disputas provinciales ya “le quedan chicas” y que el foco debe estar en el rival principal. “No podemos seguir dirimiendo cosas de poca monta, porque eso favorece a Milei y nosotros tenemos que pelearnos con él”, afirmaron. El proyecto federal, insisten, no es sinónimo de la construcción del “kicillofismo” en todo el país, ni su candidatura es una condición excluyente. “Lo que viene no es la construcción del kicillofismo. Muchos creen que es Axel, pero no podemos supeditar el armado de un proyecto a un nombre”, afirmó un alfil del mandatario. El camino está trazado, pero deberá sortear la interna, consolidar alianzas en un país fragmentado y, sobre todo, definir una propuesta que logre conectarse con un electorado exhausto.