26 Feb 2026

Kicillof se prepara para abrir la Asamblea con varios frentes internos abiertos

En la previa a su discurso del lunes, el gobernador bonaerense lidia con una feroz pelea de su ministro Bianco contra Larroque y el ala técnica, un paro docente y estatal que amenaza con empañar el inicio de clases, mientras define una estrategia nacional que busca "socios" más allá del peronismo.
Kicillof se prepara para abrir la Asamblea con varios frentes internos abiertos

A pocos días de la apertura del 154º período de sesiones legislativas en la provincia de Buenos Aires, el gobernador Axel Kicillof enfrenta un escenario de alta complejidad donde las tensiones internas de su gabinete, los conflictos gremiales y las grietas en el peronismo se potencian mutuamente. El discurso previsto para el próximo lunes en la Asamblea Legislativa encontrará a un mandatario intentando proyectar una imagen de orden y conducción nacional, mientras a sus espaldas se multiplican los focos de incendio tanto en la gestión cotidiana como en el armado político de cara a 2027. La decisión de no montar un escenario en la Plaza San Martín para convocar a la militancia tras el mensaje, algo inédito en los últimos años, es interpretada por las fuentes consultadas como un síntoma del delicado momento que atraviesa la relación del gobernador con sectores sociales y políticos que hasta ahora le brindaban su respaldo explícito.

El frente interno explotó en las últimas horas con la revelación de una serie de peleas en la cúpula del gabinete que tienen como protagonista central al ministro de Gobierno, Carlos Bianco. Según publicó La Política Online, Bianco se encuentra enfrentado tanto con el ala técnica del kicillofismo, integrada por los ministros Augusto Costa, Pablo López y Agustina Vila, como con el otro gran referente político del gabinete, Andrés “Cuervo” Larroque. El conflicto con el ministro de Desarrollo Social tiene un nombre propio: el Organismo de Niñez y Adolescencia. Bianco aspira a quedarse con el control de esa área, actualmente manejada por Andrea Cáceres, una funcionaria de confianza de Larroque que suena para presidir el Puerto Quequén. Ante una eventual salida de Cáceres, el Cuervo buscaría colocar al frente del organismo a su hermana, la ex diputada Mariana Larroque, una movida que Bianco intenta bloquear. Las diferencias con los ministros técnicos, en tanto, responden a disputas presupuestarias y a roces por la designación de apoderados en el Partido Justicialista bonaerense. En ese círculo íntimo del gobernador, al que Bianco nunca logró ingresar pese a ser recordado como el dueño del Renault Clio con el que Kicillof recorrió la provincia en la campaña de 2019, también se ubica Federico Thea, presidente del Tribunal de Cuentas y candidato a integrar la Corte bonaerense, quien acusa al ministro de Gobierno de boicotear sus aspiraciones.

La interna, sin embargo, no se limita a disputas administrativas. Las declaraciones públicas de Bianco han abierto una nueva grieta con el kirchnerismo. En una entrevista con Infobae, el ministro afirmó que el peronismo está “fragmentado” y que Cristina Fernández de Kirchner “es uno de los sectores que tiene el peronismo fragmentado en Argentina”. Las palabras de Bianco, que en el pasado ya había generado malestar por sus críticas a la falta de disciplina de los legisladores peronistas, cayeron como un baldazo de agua fría en las filas de La Cámpora. Fuentes de la agrupación kirchnerista consultadas por LPO compararon al funcionario con el vocero presidencial Manuel Adorni y aseguraron que busca “distraer” con sus dichos sobre Cristina para desviar la atención del paro de docentes, estatales y judiciales previsto para el mismo día de la Asamblea Legislativa, un conflicto que, por su competencia, le pega de lleno a su ministerio. “Durante el gobierno de Kicillof, los estatales perdieron 34% de su salario”, dispararon desde La Cámpora, mientras la diputada nacional Teresa García salió al cruce del ministro pidiéndole que “guarde silencio” y recordando que “la Conducción está presa, proscripta, y con restricción inhumana”.

Kicillof se prepara para abrir la Asamblea con varios frentes internos abiertos

El paro del próximo lunes, que amenaza con empañar el inicio del ciclo lectivo por primera vez en la gestión Kicillof, encuentra a los gremios en una posición incómoda. Según reconstruyó La Tecla, mientras la conducción de Sutea busca enfocar la medida de fuerza contra el Gobierno nacional, las bases sindicales muestran un creciente malestar por la pérdida de poder adquisitivo. La Asociación Judicial Bonaerense ratificó por unanimidad el rechazo a la oferta salarial del 3% para febrero y mandató a su comisión directiva a realizar un paro total de actividades, mientras que ATE propuso una salida alternativa que incluye aumentar impuestos a los sectores de mayores ingresos para compensar el ahogo financiero que sufre la provincia por parte de Nación. En la Gobernación intentan bajar el tono al conflicto y confían en que podrán alcanzar un acuerdo con las conducciones gremiales, aunque reconocen que la tensión con las bases es cada vez mayor.

En este clima de confrontación gremial y estallido interno, Kicillof busca afianzar su armado político nacional con una estrategia que, según confiaron fuentes de su entorno, parte de una premisa clara: “No alcanza con el peronismo”. El gobernador impulsa una convocatoria amplia “sin exclusiones” que incluye a gremios, pymes, empresarios y sectores del radicalismo, el larretismo e incluso dirigentes del PRO disconformes con el rumbo libertario de Javier Milei. El objetivo es construir una alternativa de gobierno que convierta el desencanto social en un proyecto político, pero el principal obstáculo que admiten en su propio espacio es “el mote del kirchnerismo”, una etiqueta que todavía pesa sobre su figura. Mientras el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) teje acuerdos con gobernadores peronistas y busca socios en el centro, la relación con uno de sus principales espadones, el intendente de La Plata Julio Alak, también cruje. Alak, que según reveló LPO se quedó con las ganas de presidir el PJ bonaerense, envió un mensaje a sus pares para ratificar su lealtad al gobernador, aunque en los pasillos de la Gobernación aseguran que el “Turco” está enojado y que, en el fondo, su ambición es mayor: “Quiere ser gobernador”.