04 Dic 2025

Kicillof logró el endeudamiento

Acuerdo político a contrarreloj: la Legislatura bonaerense habilita el préstamo que pedía el gobernador. Tras sesiones maratónicas, el oficialismo sumó votos opositores para aprobar una deuda de hasta USD 3.685 millones. El gobernador cedió en la integración del Banco Provincia y garantizó fondos fijos para municipios.
Kicillof logró el endeudamiento

Tras una maratónica y tensa negociación que se extendió hasta la madrugada, la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires finalmente concedió al gobernador Axel Kicillof la autorización para contraer un endeudamiento por hasta 3.685 millones de dólares. La sesión, que debió iniciarse el miércoles por la tarde, se postergó en repetidas ocasiones y solo pudo concretarse en las primeras horas del jueves, luego de que el oficialismo lograra cerrar un intrincado acuerdo con varios bloques opositores para alcanzar la mayoría calificada de dos tercios requerida. El camino hacia la aprobación estuvo plagado de concesiones por parte del mandatario, quien hubo de ceder en aspectos clave como la distribución de fondos a los municipios y, de manera significativa, en la composición de organismos estatales, en particular el directorio del Banco Provincia.

Kicillof logró el endeudamiento

La necesidad de ampliar la base de apoyo más allá de su propio espacio político llevó a Kicillof a realizar una oferta pública el lunes, advirtiendo que, sin este instrumento de financiamiento, se vería obligado a desviar recursos de áreas sensibles como salud y educación para afrontar compromisos de deuda. Su propuesta inicial, que otorgaba a los intendentes un porcentaje variable de lo recaudado, fue modificada para garantizar un monto fijo, tras intensas discusiones. El diputado radical Matías Civale explicó en el recinto que el fondo para las comunas se elevó a 360 mil millones de pesos, un incremento de 10 mil millones, el cual se distribuirá en cinco cuotas hasta mediados de 2027, independientemente del volumen de deuda que se logre colocar.

Uno de los costos políticos más notorios de la operación fue la ampliación y repartija de cargos en entes claves. El directorio del Banco Provincia, que contaba con ocho integrantes, fue expandido a catorce, incorporando representantes de casi todos los sectores que brindaron su aval. Entre los nuevos directores designados se cuentan figuras del massismo, del kicillofismo, de La Cámpora, y también de espacios opositores como el PRO, la UCR y el bloque Unión y Libertad, escindido del movimiento libertario. Este trueque de puestos de poder se extendió a otros organismos como el Consejo General de Cultura y Educación y el Tribunal Fiscal de Apelación, y obligó al gobierno a aceptar la creación de una comisión bicameral para controlar la toma de deuda.

Kicillof logró el endeudamiento

El proceso legislativo estuvo marcado por episodios de alta tensión y escándalo. El intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, intentó sin éxito reasumir su banca como diputado para votar en contra del paquete de designaciones, generando un altercado a gritos con el presidente de la Cámara de Diputados, Alexis Guerrera. “Retírese. No me haga llamar a la Seguridad”, le espetó Guerrera, según relatan los hechos, mientras Passaglia reclamaba su derecho a participar. Este incidente evidenció la crudeza de las negociaciones de última hora. Finalmente, con la estratégica ausencia de algunos legisladores que facilitó alcanzar el quórum necesario, la Cámara baja aprobó la ley pasada la 1:30 AM, con el apoyo de Unión por la Patria, Unión y Libertad, la UCR, el PRO –que no obstante rechazó un artículo específico por falta de detalles– y otros bloques, quedando en contra La Libertad Avanza y los frentes de izquierda.

Minutos después, el Senado provincial rubricó la decisión en una sesión exprés que comenzó pasadas las tres y media de la mañana. El senador oficialista Marcelo Feliú defendió la norma argumentando que “la ley de financiamiento garantiza los servicios básicos de la Provincia”. Con la sanción definitiva, Kicillof consolida un instrumento vital para la gestión de 2026 y afianza sus márgenes de maniobra política de cara al fin de su mandato. El acuerdo, sin embargo, dejó al descubierto las profundas fracturas internas y la necesidad de recurrir a la “rosca política”. Como resumió el propio Guerrera, “construir esta mayoría requirió del compromiso y la responsabilidad de aquellos legisladores que, por encima de los intereses personales y sus respectivos posicionamientos políticos, pudieron priorizar el bienestar y el futuro de 17 millones de bonaerenses”.