03 Mar 2026

Kicillof inauguró las sesiones con duras críticas a Milei

Con datos de la caída de la actividad y el cierre de empresas, el mandatario provincial responsabilizó al Ejecutivo nacional por la crisis y anunció proyectos de ley sobre trabajo en plataformas, medicamentos y seguridad, en medio de un paro docente que marcó el inicio del ciclo lectivo.
Kicillof inauguró las sesiones con duras críticas a Milei

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró este lunes el 154° período de Sesiones Ordinarias de la Legislatura bonaerense con un discurso que trascendió el ámbito local para posicionarse como una voz de alcance nacional, en abierta confrontación con el rumbo económico del gobierno de Javier Milei. Ante la Asamblea Legislativa, el mandatario provincial realizó un encendido diagnóstico de la situación del país, al que calificó como una “profunda crisis”, y cuestionó con dureza las políticas de la administración libertaria, a la vez que llamó a construir “una alternativa productiva, federal y bien nacional” de cara al futuro. La alocución, cargada de referencias a datos económicos y guiños a distintos sectores, dejó entrever un claro tono electoral con miras a 2027, según coincidieron diversos análisis.

Kicillof dedicó gran parte de su mensaje a desmenuzar lo que consideró un fracaso del programa económico nacional. “Los datos no dejan lugar a dudas: la Argentina vive una profunda crisis y el rumbo económico es un fracaso. Lo único que crece en nuestro país es la desigualdad: mientras unos pocos se llevan ganancias extraordinarias, la enorme mayoría de los argentinos la está pasando cada vez peor”, afirmó desde el recinto. En esa línea, aseguró que “la motosierra no se usó para recortar privilegios, sino para reducir las jubilaciones, la obra pública, los programas sociales y las transferencias a las provincias”. Para dar sustento a sus dichos, citó un arco de voces que van desde el empresario Paolo Rocca hasta el economista Domingo Cavallo, pasando por Mirtha Legrand y el consultor Carlos Melconian, afirmando que “todos le están señalando al Presidente lo evidente: la Argentina no va bien”.

El gobernador sostuvo que el modelo implementado por Milei conlleva un riesgo estructural de “pérdida de capacidades productivas” y habló de un “industricidio”. Detalló que, desde la asunción del mandatario libertario, cerraron cerca de 30 empresas por día en todo el país, y mencionó casos concretos en territorio bonaerense como Whirlpool, cerámicas Ilva y Cerro Negro, la pesquera Ostramar, las alimenticias Molinos, Georgalos, Tía Maruca y Nestlé, las neumatiqueras Fate y Pirelli, las automotrices Toyota y Volkswagen, y las textiles Daas, Bicontinentar y Alpargatas. “El origen de este industricidio, de la destrucción de puestos de trabajo, la caída de la clase media y de que la plata no alcance está en las decisiones políticas de Milei. No estamos condenados a esta pesadilla. Hay otro camino”, enfatizó. En esa línea, lanzó una crítica directa al ministro de Economía, Luis Caputo, de quien dijo: “Tenemos un Gobierno que festeja el cierre de empresas. Incluso tenemos un ministro que con orgullo nos cuenta que él nunca compró ropa argentina y que por lo tanto hay que cerrar la industria textil completa”.

Kicillof inauguró las sesiones con duras críticas a Milei

El discurso también incluyó un reclamo por los recursos que, según Kicillof, le fueron quitados a la provincia. “Desde hace dos años, la provincia de Buenos Aires está sometida a un ataque inédito producto de la asfixia financiera a la que nos somete el Gobierno nacional: nos han quitado 15 billones de pesos, equivalentes a un tercio de nuestro presupuesto”, puntualizó. A pesar de ese contexto adverso, el gobernador hizo un repaso de los logros de su gestión en áreas como salud, educación y seguridad. En materia sanitaria, destacó la inversión en infraestructura y el cambio de paradigma hacia la atención primaria. Sobre seguridad, señaló que “no se puede promover la destrucción del Estado y al mismo tiempo pretender garantizar protección”, y defendió una estrategia basada en la inversión y la formación, rechazando el “marketing y la demagogia”.

En el tramo final de su alocución, Kicillof adoptó un tono más propositivo y convocante. “La resignación es el triunfo cultural y psicológico de este plan económico. Lo primero que tenemos que recuperar es el orgullo y la convicción de que esta tragedia no es inevitable, de que esta realidad se puede cambiar”, arengó. Llamó a sumar fuerzas “todos los que no queremos una sociedad rota, un país fallido, una Argentina de pocos ganadores y muchísimos perdedores”. Y concluyó con una frase que resonó como eslogan de campaña: “El desafío no es narrar el daño, sino ofrecer una salida, demostrar que no hay que resignarse y que no estamos condenados a este modelo: existe una alternativa mejor que debe ser productiva, federal y bien nacional”. Incluso, en un giro inusual para su retórica, mencionó la necesidad de “bajar la inflación sin destruir la industria y el trabajo”.

En paralelo a la arenga política, Kicillof realizó una serie de anuncios de gestión. Confirmó que a partir de marzo, la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) implementará el Régimen Riesgo 0 – Saldos a Favor 0, que reduce a cero las alícuotas de Ingresos Brutos en retenciones bancarias y medios electrónicos para contribuyentes cumplidores. Adelantó el envío a la Legislatura de cuatro proyectos de ley: uno para ordenar y proteger el trabajo en plataformas digitales, que creará un registro provincial y garantizará acceso a la información sobre los algoritmos; otro para la producción pública de medicamentos, iniciativa que se reitera; una nueva ley para el personal policial que regule el reclutamiento y la carrera; y una modificación integral de la Ley de Seguridad Pública, que data de hace más de tres décadas. Además, anunció que esta semana firmará un decreto para extender en todo el territorio provincial el acceso a la sala de 3 años en el ciclo inicial.

Kicillof inauguró las sesiones con duras críticas a Milei

La jornada en la Legislatura tuvo momentos de tensión política y gestos que no pasaron desapercibidos. El gobernador fue recibido por una comitiva de legisladores de distintos bloques, pero el saludo con el senador peronista Mario Ishii fue particularmente distante. Según se pudo saber, Ishii, quien días atrás se quedó con un cargo clave en el Senado que Kicillof buscaba para un allegado, se retiró del recinto antes de que comenzara el discurso por un cuadro de fiebre. Por otra parte, el uso de un atril por parte del gobernador, un detalle estético, generó chicanas de la oposición libertaria. El diputado Agustín Romo ironizó en redes sociales: “Kicillof arrancó copiándose del Javo y se puso un atril. Esperemos que se copie también en bajar el gasto público, la deuda y los impuestos”.

El discurso de Kicillof coincidió con el primer paro docente del año en la provincia de Buenos Aires, convocado por gremios que rechazan la oferta salarial, lo que impidió el inicio de clases en 16 distritos. El gobernador evitó referirse directamente a la medida de fuerza, aunque sí mencionó que “en 16 provincias hoy no han comenzado las clases” y reafirmó su compromiso con la educación pública. Sin embargo, desde distintos sectores de la oposición y aliados llegaron críticas por esta situación. El legislador de izquierda Christian Castillo señaló en redes: “Que alguien le avise que el parazo docente de hoy en la provincia fue contra los salarios de hambre que paga, no solo contra el gobierno nacional”. En tanto, referentes del Frente Renovador, como la senadora Valeria Arata y el diputado Alexis Guerrera, si bien respaldaron el reclamo salarial de los trabajadores, marcaron su distancia con la gestión provincial por no haber resuelto el conflicto.

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Desde hace dos años, la provincia de Buenos Aires está sometida a un ataque inédito producto de la asfixia financiera a la que nos somete el Gobierno nacional: nos han quitado 15 billones de pesos, equivalentes a un tercio de nuestro presupuesto”
Kicillof

Las reacciones de la oposición no se hicieron esperar. El senador Marcelo Leguizamón, del bloque Hechos + UCR Identidad, ironizó sobre la inmovilidad del gobernante: “Impecable el Gobernador: finalmente encontró un objeto que lo representa a la perfección. El atril está clavado, igual que su gobierno. Es un artista de la parálisis”. Más contundente fue el senador nacional Maximiliano Abad, quien sostuvo: “Nadie desconoce que el reparto de recursos ha perjudicado históricamente a la Provincia. Pero gobernar no puede consistir únicamente en reclamar hacia arriba. Hay que responder hacia abajo, ante millones de vecinos que esperan soluciones: esa es la deuda de gestión de un gobierno que no se hace cargo de lo que le corresponde”.

Incluso desde el propio espacio peronista surgieron reparos. La diputada de La Cámpora, Mayra Mendoza, expresó su preocupación por la ausencia de una mención a la situación judicial de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Me preocupa que como gobernador no haya hecho referencia a la detención ilegal de Cristina, para quien además humanamente esperaba una muestra de solidaridad”, manifestó. A pesar de las críticas internas y externas, Kicillof se mostró arropado por su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), cuyos integrantes coparon los palcos del recinto y alentaron al gobernador con cantos del repertorio justicialista.

La apertura de sesiones dejó así la imagen de un gobernador que, investido de un discurso de fuerte crítica al gobierno nacional, busca posicionarse como la principal voz de la oposición y como un articulador de una alternativa de poder con vistas a los próximos comicios, en un contexto de profunda disputa por el modelo de país.