11 Nov 2025

Kicillof ata los fondos municipales al endeudamiento

En medio de la tensión con La Cámpora y con la oposición, el gobierno provincial rechaza el fondo fijo para intendentes y condiciona la asistencia financiera a la aprobación de la toma de deuda. Carlos Bianco argumentó que es "inconveniente" por la caída de la recaudación y la falta de fondos nacionales.
Kicillof ata los fondos municipales al endeudamiento

El inicio de las deliberaciones en torno al Presupuesto 2026, la Ley Fiscal y la solicitud de endeudamiento que el gobernador Axel Kicillof elevó a la Legislatura bonaerense ha quedado rápidamente enmarcado por una intensa pulseada política, con el Ejecutivo provincial defendiendo una postura innegociable respecto a los recursos destinados a los municipios. Este conflicto central, que pone en tensión al gobierno provincial con la oposición y con sectores de su propio espacio, como La Cámpora, se intensificó notablemente con la advertencia directa de Kicillof: “sin deuda, no hay plata”.

El epicentro de la controversia radica en la propuesta del gobierno bonaerense de ligar el Fondo de Fortalecimiento de Municipios a un porcentaje del nuevo endeudamiento solicitado. Específicamente, el proyecto de financiamiento contempla una autorización para tomar deuda por el equivalente a 1.990 millones de dólares, de los cuales el ocho por ciento –una cifra cercana a los 160 millones de dólares– se destinaría a las comunas, a distribuirse mediante el Coeficiente Único de Distribución (CUD) y con un uso exclusivo para inversión y no para gastos corrientes.

Esta modalidad fue enfáticamente rechazada por los intendentes de diversas extracciones políticas, quienes exigen la creación de un fondo fijo, desconectado de la toma de deuda. Argumentan que la dependencia del endeudamiento plantea incertidumbre, ya que si la Legislatura no autoriza la totalidad de la deuda, o si la Provincia decide tomarla tardíamente, los recursos no llegarán a tiempo para cubrir urgencias como el pago de sueldos o aguinaldos, una situación agravada por las deudas que la Provincia mantiene con las comunas y la actual coyuntura económica. La cifra que reclaman los jefes comunales, que rondaría las dos masas salariales de los 135 municipios, dista considerablemente de los 159 millones de dólares que arroja el porcentaje propuesto.

El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, se erigió como la voz del Ejecutivo para endurecer la postura y rechazar de plano el monto fijo. En una conferencia de prensa brindada desde La Plata, señaló que un fondo fijo que no estuviese asociado a “ningún tipo de recurso adicional” generaría un problema para la administración provincial, ya que esos montos deberían salir de las arcas propias. “Es un poco inconveniente, sobre todo por la situación en la que estamos”, afirmó el ministro, de acuerdo con las notas de LPO y Buenos Aires/12. Bianco justificó esta inflexibilidad aludiendo a la compleja situación financiera bonaerense, marcada por recortes nacionales que, según el gobierno, superan los 13 billones de pesos, además de la merma en la recaudación propia y la coparticipación federal, tal como publicó Buenos Aires/12. En este contexto, el funcionario recordó que la Provincia “requiere ese endeudamiento para reforzar sus arcas y a partir de eso puede destinar una parte a los municipios”.

“
La Provincia requiere ese endeudamiento para reforzar sus arcas y a partir de eso puede destinar una parte a los municipios”
Carlos Bianco, Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires

La rigidez del gobierno de Kicillof fue rápidamente criticada. Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero por La Libertad Avanza, manifestó que el fondo “no debería estar atado a la votación del endeudamiento, porque si no, suena como extorsivo”, a la vez que cuestionó la toma de un “endeudamiento excesivo”, según Perfil.

Los cuestionamientos más relevantes, sin embargo, emergieron desde el seno del propio peronismo. La intendenta de Quilmes y referente de La Cámpora, Mayra Mendoza, introdujo un tono de ironía al señalar, tras la presentación del Presupuesto: “Me vine con un cuadernito para anotar todo porque quería ver números. Hay números de otros ítems pero no del Fondo de Fortalecimiento para municipios”, una cita que fue destacada por varios medios, incluyendo LPO, Perfil y Clarín a través de su sección de videos. Esta declaración fue interpretada como una hostilidad pública y un indicador de la creciente “guerra de nervios” entre el gobernador y Máximo Kirchner, cuya tensión se elevó tras la reciente carta de Cristina Fernández de Kirchner y el debate interno por la conducción del PJ bonaerense, como señaló Letra P. De hecho, en el entorno del gobernador se deslizó que, si los legisladores camporistas no acompañan el endeudamiento, Kicillof debería considerar el desplazamiento de los ministros referenciados en Cristina Kirchner, según LPO.

Kicillof ata los fondos municipales al endeudamiento

El inicio de la negociación formal, cuyos proyectos tomarán estado parlamentario este miércoles en la Cámara de Diputados, se produce en un escenario de doble frente para Kicillof: la oposición, que anticipó que no dará un aval “a libro cerrado” y busca sacar ventaja de las fisuras internas del peronismo, y la puja con La Cámpora. Para intentar encauzar las conversaciones, el gobernador designó a Gabriel Katopodis y Mariano Cascallares como principales negociadores, un cambio respecto al esquema del año anterior que fracasó. A ellos se suman Alexis Guerrera y Juan Pablo De Jesús en la Cámara de Diputados, y Verónica Magario en el Senado, reemplazando a la exsecretaria General Agustina Vila y al ministro de Economía Pablo López en ese rol, tal como se detalla en LPO. La oposición, además de la discusión presupuestaria, incluyó en la mesa de diálogo el reclamo por la cobertura de vacantes en los organismos de control y la Suprema Corte de Justicia, ante lo cual Kicillof habría cancelado el debate sobre el máximo tribunal al expresar ante sus interlocutores que no habrá un “intercambio” de coberturas por un par de leyes.