28 Ene 2026

Kicillof reforzó su perfil opositor en un acto con Ferraresi

En una entrega de 700 escrituras, el gobernador cuestionó el modelo de "país para pocos" y desplegó su fuerza política ante la disputa por el PJ. La visita a Ferraresi ocurre en medio de negociaciones para reemplazar a Máximo Kirchner en la conducción del PJ.
Kicillof reforzó su perfil opositor en un acto con Ferraresi

En un contexto de marcada recesión económica y fuertes ajustes a nivel nacional, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, realizó este martes una visita estratégica al municipio de Avellaneda. Allí, acompañado por el intendente local y aliado político Jorge Ferraresi, encabezó la entrega de cerca de 700 escrituras gratuitas en el marco del programa provincial “Mi Escritura, Mi Casa”. La actividad, que contó con la presencia del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Juan Martín Mena, sirvió como escenario para un duro cuestionamiento al rumbo económico impulsado por la administración del presidente Javier Milei. Kicillof apuntó directamente a las consecuencias sociales del modelo, señalando que “Avellaneda es un polo industrial inmenso y hoy vemos máquinas paradas y una caída brutal del consumo”. En sus declaraciones, el mandatario provincial afirmó que “no es algo pasajero, ya llevamos dos años de un plan económico que genera desempleo y angustia”, y concluyó que “este es el resultado de un país pensado para muy pocos”.

La jornada de gestión incluyó otras acciones destinadas a reforzar la presencia del Estado en el territorio. Kicillof y Ferraresi recorrieron el complejo municipal Dominico Alto Rendimiento, donde más de 500 niños y niñas participan del programa Escuelas Abiertas en Verano, una iniciativa que mantiene su funcionamiento pese al ajuste nacional. Asimismo, junto al presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, se puso en funcionamiento un nuevo quirófano móvil para el área de Zoonosis, adquirido mediante un sistema de leasing de la banca pública. Este convenio también permitió la compra de cuatro ambulancias y maquinaria pesada para el municipio, según detallaron las autoridades. Al contrastar estas políticas con las del gobierno nacional, Kicillof elaboró una crítica conceptual: “Mientras el Gobierno nacional nos habla de una libertad que se restringe únicamente a quienes tienen un alto poder adquisitivo, para nosotros la libertad empieza cuando una familia tiene la tranquilidad de que su casa es definitivamente suya”.

Kicillof reforzó su perfil opositor en un acto con Ferraresi

Tras las palabras del Gobernador, el intendente Ferraresi, figura clave dentro del espacio Movimiento Derecho al Futuro que conduce Kicillof, destacó la importancia de la iniciativa de escrituración como política de estado permanente. “Frente a un Gobierno nacional que ajusta y se desentiende de sus responsabilidades, nosotros aspiramos a volver a tener un país donde el derecho a la vivienda no sea un sueño, sino una realidad”, expresó el jefe comunal. Esta visita no solo tuvo un carácter gestional, sino que se enmarcó en una delicada pulseada interna dentro del Partido Justicialista bonaerense. En tiempo de descuento para la presentación de listas, Kicillof busca consolidar su liderazgo y desplazar a Máximo Kirchner de la conducción del partido, proponiendo a la presidenta del Senado, Verónica Magario, para ese cargo, una opción que genera resistencias en el kirchnerismo más ortodoxo.

Kicillof reforzó su perfil opositor en un acto con Ferraresi

La presencia de Kicillof en Avellaneda, distrito gobernado por un intendente enemistado con Máximo Kirchner, es leída como un movimiento táctico para mostrar músculo territorial en paralelo a las negociaciones por la unidad del PJ. El kirchnerismo, consciente de que la continuidad de Máximo no es viable para el gobernador, habría propuesto como alternativa a Federico Otermin, intendente de Lomas de Zamora. En este escenario de tensión, Kicillof ha ordenado a su equipo armar reuniones seccionales por toda la provincia, preparando el terreno tanto para un acuerdo como para una eventual fractura. El acto de este martes reforzó, en ese sentido, la doble estrategia del gobernador: exhibir una gestión activa como contrapunto al ajuste nacional y, simultáneamente, fortalecer su propio espacio político de cara a una interna decisiva que debe definirse antes del 8 de febrero.

Al finalizar su discurso, Kicillof reafirmó el contraste ideológico y programático con la administración de Milei, dejando clara su posición como una de las voces opositoras más firmes. “En la provincia de Buenos Aires siempre nos van a encontrar acompañando con políticas públicas e inversión a los sectores que más sufren. Los y las bonaerenses creemos en la justicia social: por eso mientras el Presidente abandona sus responsabilidades y ajusta a los que menos tienen, nosotros vamos a seguir trabajando para que haya más y mejor educación, salud, obra pública y trabajo para todos y todas”, concluyó. La visita a Avellaneda consolidó así la imagen de un gobernador que se proyecta no solo como un administrador provincial, sino como un referente nacional alternativo, anclado en la defensa de la intervención estatal y la justicia social frente a un modelo económico que describe como excluyente.