La trama de corrupción que sacude al gobierno de Javier Milei incorporó un nuevo y significativo eslabón con la aparición de Gustavo Balabanian, un empresario cuya red de conexiones se extiende desde la dirigencia de River Plate hasta el corazón del oficialismo, vinculándolo con las dos causas de corrupción más resonantes de los últimos tiempos: el escándalo en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y la red de presunto lavado de dinero vinculada al acusado de narcotráfico Fred Machado. Balabanian, exmarido de la diputada electa de La Libertad Avanza Karen Reichardt, figura como beneficiario de un giro de 230.000 dólares de South Aviation, la empresa de Machado, según los registros del Bank of America. Esta conexión se ve reforzada por una anotación en los cuadernos del lobista Miguel Ángel Calvete, donde se lee: “Relación entre exmarido y Karen (con Fred Machado)”, un hallazgo que entrelaza definitivamente su nombre con la investigación judicial.
El empresario no es un personaje ajeno a los círculos de poder. Además de su pasado como vocal titular y presidente del departamento de Marketing de River Plate durante las gestiones de Rodolfo D’Onofrio, Balabanian preside el Grupo Financiero Tutelar S.A. y Paraná Seguros, y figura como director titular del Banco de Valores, una entidad presidida por Juan Ignacio Nápoli, referente cercano al entorno de Milei. Su perfil bajo contrasta con la envergadura de sus operaciones comerciales, que incluyen desde la adquisición de la cadena Helados Pérsico hasta la creación de Helados Latam en 2024. Sin embargo, su trayectoria también está salpicada de controversias, como la denuncia de empleados de Paraná Seguros por falta de pagos y aportes en 2021 y su gestión cuestionada en River Plate, donde se le señaló como el único responsable de marketing en no conseguir un sponsor para el pecho de la camiseta en 2018, el año en que el club ganó la Copa Libertadores.
La relevancia de su aparición en esta doble investigación judicial es crucial. En la causa ANDIS, Calvete –quien se negó a declarar y está detenido– es señalado por el fiscal Franco Picardi como una de las cabezas de una asociación ilícita que defraudó al Estado con un sistema de sobornos, direccionamiento de licitaciones y sobreprecios en la compra de medicamentos para personas con discapacidad. Según la investigación, Calvete actuaba como un operador “paraestatal” que, sin ser funcionario, impartía órdenes dentro del organismo y gestionaba pagos indebidos. En este contexto, la anotación sobre Balabanian en sus cuadernos sugiere que el entramado bajo investigación tenía ramificaciones que excedían el ámbito de la salud y se conectaban con otras redes financieras.
Paralelamente, la causa que investiga a Fred Machado, extraditado a Estados Unidos acusado de narcotráfico y lavado de activos, ya había tenido un impacto político directo al forzar la renuncia de José Luis Espert como candidato a diputado tras revelarse que recibió 200.000 dólares del empresario. El giro de 230.000 dólares a Balabanian, ocurrido en agosto de 2015, replica un patrón similar de movimientos financieros desde la empresa South Aviation. La investigación judicial en Argentina busca ahora determinar la naturaleza de esta transacción y su posible vinculación con el entramado de lavado de dinero que la justicia estadounidense atribuye a Machado.
Frente a estas revelaciones, la diputada electa Karen Reichardt salió al cruce calificando las versiones como un “disparate” y afirmó que la operación era una transacción aeronáutica “en blanco” realizada en 2015, destacando que su exmarido “ya vendió el avión hace un montón”. Reichardt atribuyó la difusión de esta información a una “opereta destinada a ensuciar” su entorno por su exposición política.
La trama judicial, no obstante, continúa expandiéndose. El fiscal Picardi identificó en la causa ANDIS un sofisticado circuito de lavado donde Calvete giraba dinero a Sergio Mastropietro de Baires Fly S.A. y a Alan Pocovi, quien luego invertía en criptomonedas. Mastropietro, a su vez, también figura en la contabilidad de Machado, recibiendo transferencias por cientos de miles de dólares, lo que sugiere una potencial superposición de las redes financieras de ambas investigaciones. La aparición de Balabanian en este complejo tablero conecta así dos escándalos que comprometen a figuras del espacio oficialista y plantean serios interrogantes sobre los vínculos entre el poder político, económico y las operaciones financieras opacas en la Argentina actual.