26 Nov 2025

Fideicomiso relámpago: nuevas maniobras en el caso $LIBRA

El caso $LIBRA escala en Nueva York: una fuga de fondos y una defensa apresurada agravan el escándalo que involucra al Presidente. Mientras la justicia de EE.UU. evaluaba congelar los activos, se detectó la transferencia de $9 millones a criptomonedas anónimas.
Fideicomiso relámpago: nuevas maniobras en el caso $LIBRA

La investigación sobre la criptomoneda $LIBRA, un escándalo que salpica al presidente Javier Milei, ingresó en una fase crítica tras detectarse movimientos financieros por millones de dólares y la creación apresurada de un fideicomiso, hechos que coinciden con una audiencia urgente en los tribunales de Nueva York. Mientras la justicia estadounidense evalúa congelar los fondos, una maniobra de última hora buscó desvincular al mandatario del proyecto que él mismo promocionó, en lo que abogados de las víctimas y expertos en criptografía califican como un intento de evadir el control judicial.

Según informes técnicos, se detectó que una billetera virtual multisig, que requiere múltiples firmas para operar y que había permanecido inactiva desde el lanzamiento de $LIBRA en febrero, transfirió abruptamente 69,000 SOL, equivalentes a aproximadamente nueve millones de dólares. El experto en rastreo Fernando Molina explicó que estos fondos fueron movidos a otras billeteras y luego convertidos a monedas privadas como ZCash, famosas por proporcionar anonimato, lo que hace “prácticamente imposible seguir los fondos”. En su escrito ante la jueza federal Jennifer Rochon, el abogado Max Burwick, representante de un grupo de inversores, advirtió que si los activos “se transfieren a monedas privadas o entornos de anonimización similares, se perderá de forma permanente la evidencia en la blockchain del destino posterior de esos fondos”. La magistrada convocó a una audiencia de urgencia para determinar si congela los activos, un pedido que los representantes de Hayden Davis, creador de la criptomoneda, buscan rechazar.

En lo que parece una jugada coordinada para contener el daño político y judicial, minutos antes de dicha audiencia se activó “The Libra Trust”, un fideicomiso digital presentado como una entidad independiente. El sitio web del fideicomiso repite insistentemente que “opera con total independencia de Hayden Davis y Javier Milei”, un mensaje que, según el análisis de expertos, tiene la “obvia intención de despegar al Presidente del proyecto”. Sin embargo, la operación genera más interrogantes que certezas, ya que no identifica al fiduciario administrador ni detalla cómo se garantiza que los fondos no regresarán a manos del empresario. La creación de esta estructura fue interpretada por especialistas como una “estrategia judicial apurada” y una “jugada desesperada” para intentar frenar el congelamiento de fondos.

Estas novedades se producen inmediatamente después de que la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados elevara su informe final, un documento de 204 páginas que es contundente en sus conclusiones. El informe afirma que “Sin la promoción realizada por Milei en su cuenta oficial, el proyecto $LIBRA no habría alcanzado el volumen de compras registrado” y caracteriza la operación como un rugpull, una estafa en la que los promotores abandonan el proyecto y se fugan con los fondos de los inversores. La comisión, presidida por el diputado Maximiliano Ferraro, concluyó que la responsabilidad política del Presidente es “ineludible” y que su accionar comprometió la investidura presidencial, por lo que instó al Congreso a evaluar si Milei incurrió en “mal desempeño” en el ejercicio de sus funciones.

El escándalo se enmarca en un contexto político doméstico complejo, donde el electorado que rechaza a la ultraderecha en Argentina representa aproximadamente un 60% de la población . Para el gobierno de Milei, estas elecciones legislativas suponen una prueba delicada que podría definir la viabilidad del resto de su mandato y su capacidad para mantener el respaldo a su drástico plan de ajuste . El caso $LIBRA, con su combinación de presunta estafa financiera, uso de la investidura presidencial y una intrincada trama de desvío de fondos, no hace más que agregar una capa de profunda inestabilidad a un panorama político ya de por sí convulsionado.