27 Sep 2025

Fake news sobre Kicillof en Nueva York

El gobernador bonaerense negó una imagen que lo mostraba comprando en Apple, difundida por cuentas oficialistas. En su desmentida, vinculó el hecho con la cesión de soberanía implícita en el apoyo financiero de EE.UU. al Gobierno nacional. La desinformación se integra a la estrategia política en un año electoral clave.
Fake news sobre Kicillof en Nueva York

En medio de la gira internacional que llevó a las máximas figuras de la política argentina a Nueva York, una fotografía apócrifa del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, comprando en una tienda Apple desató una polémica que trasciende el mero hecho anecdótico. La imagen, difundida masivamente por cuentas y medios afines al oficialismo libertario, fue desmentida de manera contundente por el propio mandatario provincial, quien aprovechó la oportunidad para cargar contra la gestión de Javier Milei. “Con Milei la única industria que crece es la de la mentira. La foto mía es falsa, no fui de compras, no me corté el pelo, no llevé un traje negro a Estados Unidos”, escribió Kicillof en la red social X, según la verificación realizada por el medio La Voz Chequea. Y acto seguido, en el mismo mensaje, lanzó un dardo al corazón del viaje presidencial: “Pero la imagen de Milei entregando la política económica a Trump es tristemente verdadera. Dejen de estafar, de mentir y de fabricar fakes que no causan gracia. Póngase de una vez a gobernar en favor de Argentina”.

La fake news, que había sido propagada inicialmente por el portal oficialista La Derecha Diario y por usuarios como @TommyShelby_30 —cuya publicación alcanzó cientos de miles de visualizaciones—, pretendía mostrar a Kicillof en un acto de consumo superfluo durante su visita a Estados Unidos . Sin embargo, la rápida respuesta del gobernador y el análisis de usuarios en redes que señalaron incongruencias en el mobiliario y posibles fallas de inteligencia artificial en la imagen, dejaron al descubierto la operación . El hecho no ocurrió en un vacío, sino en el marco de una contracumbre paralela a la Asamblea General de la ONU, donde Kicillof participó del foro “Democracia siempre”, un homenaje al expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica del que también formaron parte los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Chile, Gabriel Boric; y de Uruguay, Yamandú Orsi, según confirmó la publicación oficial de la provincia.

Fake news sobre Kicillof en Nueva York

Mientras este episodio se desarrollaba, el presidente Milei concretaba en la misma ciudad una reunión bilateral con su par estadounidense, Donald Trump, de la que obtuvo un contundente respaldo financiero. Tal como publicó el medio Sina Finance, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que Estados Unidos estaba considerando “todas las opciones” para apoyar a Argentina, incluyendo un posible swap de hasta 20.000 millones de dólares, un auxilio presentado como “lo que se necesite” para calmar los mercados . Este salvavidas económico, sin embargo, es leído por la oposición como una cesión de soberanía, un argumento que Kicillof esgrimió al contrastar su foto falsa con lo que considera la “verdadera” imagen de la subordinación de la política económica nacional a los designios de Washington.

Fake news sobre Kicillof en Nueva York

La viralización de contenidos falsos y la agresividad en las redes sociales se han convertido en una herramienta recurrente en el arsenal político actual. Según un informe, los argentinos pasan un promedio de casi 39 horas mensuales en TikTok y más de 29 en Facebook, con un 58.8% de los usuarios preocupados por no poder discernir entre la información verdadera y la falsa. Este ecosistema digital facilita la propagación de fake news, como la sufrida por Kicillof, que son utilizadas para desacreditar al adversario y movilizar a las bases militantes, incluso por parte de funcionarios públicos como el diputado bonaerense Agustín Romo, quien respondió al gobernador culpabilizándolo por los índices de pobreza. El episodio deja al descubierto la intensa batalla cultural que se libra en el ámbito digital, donde la estrategia oficialista de confrontación permanente choca contra los intentos opositores por instalar una crítica sustancial a la orientación económica del Gobierno, en un clima preelectoral donde cada imagen y cada mensaje son disputados con ferocidad.