26 Ago 2026

El vocero Ravier confirmó el desplazamiento de Santiago Caputo y parece que lo retaron

La interna libertaria parece que fue avanzando en silencio pero ahora se cobra la víctima más esperada: El Goma del Kremlin pierde la comunicación y Karina lo reemplaza con Santiago Oría. Trastienda de la pelea por la narrativa de Milei.
El vocero Ravier confirmó el desplazamiento de Santiago Caputo y parece que lo retaron

La interna libertaria volvió a sacudirse esta semana con un movimiento que, aunque se venía cocinando desde hace meses, terminó de blanquearse entre el lunes y el martes. Según publicó División Palermo, Karina Milei desplazó a Santiago Caputo de la comunicación estratégica del Gobierno y le entregó esa tarea al cineasta Santiago Oría, quien ya venía acumulando funciones desde marzo. Oría no solo quedó a cargo de la comunicación partidaria de La Libertad Avanza en todo el país, sino también de la estrategia gubernamental y del manejo digital del propio Javier Milei. Para semejante faena armó un equipo de más de 70 personas que genera contenidos para redes, entre los que aparecen Sharif Menem e Iñaki Gutiérrez, este último incorporado al autodenominado “Equipo Rocket”, un guiño a los villanos de Pokémon que siempre pierden. Mientras tanto, Caputo conserva el control de áreas sensibles como ARCA, la SIDE y las empresas públicas, además del vínculo directo con el Presidente, pero ya no escribe todos sus discursos ni maneja la narrativa cotidiana. Un dirigente opositor resumió el repliegue de los militantes digitales con una frase que circuló por los despachos: “los muchachos de Santiago están de huelga”.

La confirmación oficial llegó con ruido. El vocero presidencial Adrián Ravier respondió “Entiendo que sí” ante la consulta sobre si Oría estaba al frente de la estrategia digital, lo que se leyó como una admisión del desplazamiento de Caputo. Pero casi seis horas después, Ravier salió a Twitter a desmentirse a sí mismo: “No hubo ni hay ningún cambio en el organigrama de comunicación del Poder Ejecutivo, ni designación alguna, ni traspaso de responsabilidades entre áreas”. Antes de esa contramarcha pública, el vocero había dado explicaciones off the record a periodistas acreditados, en las que precisó que “Santiago Oría se encarga de la comunicación de la imagen presidencial, lo acompaña en sus viajes, es su publicista y el encargado de documentar sus apariciones públicas. Tiene un rol también cada vez más importante en armar la narrativa del gobierno”. Sobre Caputo, Ravier aclaró: “Es asesor presidencial, todas las áreas conversamos con él y escuchamos su posición. No es el responsable de la comunicación”. La secuencia dejó expuesta la incomodidad del vocero, que responde al entramado de Karina pero mantiene vínculos con el asesor, y encendió las alarmas en el karinismo, donde se encargaron de desmentir un ascenso formal de Oría.

El trasfondo de esta pelea es el deterioro de la imagen presidencial y la pérdida de iniciativa política. Según detalló Manu Jove en Bardeo News, desde marzo Oría fue absorbiendo la estrategia, la producción de contenidos y el manejo digital del Presidente, la Casa Rosada y La Libertad Avanza, un esquema que coincidió con el período en que Milei comenzó a retroceder en las encuestas. Los videos y placas que el propio mandatario comparte en Instagram salen de un subgrupo de más de 70 personas que recorta, clipea y genera contenidos con inteligencia artificial, muchas veces con memes autocelebratorios o montajes de Milei como superhéroe o futbolista que derrota a sus enemigos “comunistas”. La ausencia de Caputo en la reunión de Gabinete del lunes, justificada por “un compromiso impostergable” pese a estar dentro de Balcarce 50, y el discurso que Milei leyó en el Council of the Americas, escrito por el propio Presidente sin el asesoramiento habitual de su exestratega, alimentaron las versiones de un corrimiento. En ese clima, Caputo compartió un posteo enigmático en X, originalmente en inglés, que cerraba con una advertencia: “No lo ven. Supongo que simplemente me sentaré aquí, en silencio y horrorizado, y veré cómo se desarrolla el desastre exactamente como predije”. El asesor agregó apenas una palabra: “Verdadero”.

La jugada de Karina Milei, que venía de la mano de los primos Menem y de dirigentes de su riñón, consolida su control sobre la estructura partidaria y comunicacional, pero deja abierta una pregunta incómoda: si Oría, un realizador audiovisual sin experiencia en comunicación política y apodado “Tontín Tarantino” por la prensa opositora, puede reemplazar con eficacia a quien durante dos años manejó los hilos del relato oficial. La economía explica buena parte del deterioro, pero en la Casa Rosada admiten que la nueva mesa no logró amortiguar el impacto ni instalar la idea de reelección 2027. Mientras tanto, las Fuerzas del Cielo, otrora brazo armado digital libertario, permanecen en silencio desde que quedaron relegadas de las listas de 2025, y el propio Caputo parece disfrutar el rol de observador que predice el desastre. La disputa por la comunicación dejó de ser un detalle técnico: es la pelea por el control del relato en un gobierno que ya no logra explicarse a sí mismo.

El vocero Ravier confirmó el desplazamiento de Santiago Caputo y parece que lo retaron