El peronismo bonaerense se encuentra de luto tras el fallecimiento de Juan José Mussi, histórico intendente de Berazategui, quien murió este lunes a los 84 años a causa de un grave cuadro pulmonar que lo mantuvo internado en el Hospital de Alta Complejidad El Cruce. Una figura central de la política territorial, Mussi transitaba su sexto mandato al frente del municipio, un liderazgo que construyó a lo largo de décadas desde su primera elección en 1987. La noticia de su deceso generó inmediatas manifestaciones de pesar en las más altas esferas del movimiento, consolidando su imagen como un pilar del justicialismo provincial.
Despedimos a Juan José Mussi, un referente histórico del conurbano y un intendente que marcó para siempre la vida de Berazategui.
— Jorge Ferraresi (@jorgeferraresi) November 24, 2025
Su compromiso, su mirada humana y su militancia lo convirtieron en un dirigente excepcional, siempre cerca de su comunidad y de las causas populares.…
El gobernador Axel Kicillof fue uno de los primeros en expresar su conmoción, definiéndolo desde sus redes sociales como un “militante incansable, referente histórico del peronismo y sobre todo un compañero ejemplar, solidario y comprometido con los derechos de nuestro pueblo”. “Con muchísima tristeza despedimos al querido Juan José Mussi”, escribió el mandatario, acompañando en el dolor a familiares y vecinos. La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner también destacó su trayectoria, recordándolo como “Gran e histórico Intendente” y “Peronista de toda la vida”, en alusión a su paso como Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable durante su gestión.
Juan José Mussi
— Julio Alak (@Julio_Alak) November 24, 2025
9 de enero de 1941 - ♾️
Juan José querido, partiste a la inmortalidad dejándonos un inmenso ejemplo de militancia al servicio del Pueblo y de la Patria.
Tu honestidad moral, lucidez política, compromiso con los más necesitados, valentía y enorme… pic.twitter.com/Rqpueim9jF
El elenco político se completó con las muestras de afecto de la vicegobernadora Verónica Magario, el ministro Andrés Larroque —quien lo catalogó como “militante y prócer del peronismo”—, y una pléyade de intendentes del Conurbano que valoraron su legado como un faro para la gestión municipal. El municipio de Berazategui lo despidió mediante un comunicado oficial, enfatizando que su legado “vive en cada calle, en cada barrio, en cada obra que impulsó”.
Su biografía personal, que él mismo solía evocar para explicar el ideario peronista, reflejaba los postulados de movilidad social ascendente: “Yo nací en un rancho con paredes de adobe, cuando todo esto era campo. Mis viejos eran laburantes, yo pude estudiar, ir a la universidad, recibirme, y mis viejos levantar paredes de ladrillo”. Médico recibido en la Universidad Nacional de La Plata y admirador de Ramón Carrillo, su carrera pública incluyó roles como ministro de Salud bonaerense durante las gestiones de Eduardo Duhalde y Felipe Solá, diputado provincial y secretario de Estado a nivel nacional. Sin embargo, su marca indeleble quedó impresa en la transformación de Berazategui, donde promovió políticas de defensa del comercio local, exemptó impuestos para radicar empresas e impulsó una infraestructura deportiva inclusiva.
De acuerdo con el marco legal vigente, será sucedido en el cargo por el actual secretario de Obras Públicas, Carlos Balor, quien encabezaba la lista de concejales en las elecciones de 2023 y completará el mandato hasta diciembre de 2025. La transición se da en un contexto donde el peronismo bonaerense pierde a uno de sus “últimos caudillos”, un estratega que, junto a figuras como Julio Pereyra y Alberto Descalzo, integró un consejo experto para las nuevas generaciones de alcaldes. Su partida no solo deja un vacío en la estructura territorial, sino también el recuerdo de un estilo de gestión caracterizado por la presencia cotidiana y un compromiso inquebrantable con su comunidad.