La llegada de una flota de jets ejecutivos del JP Morgan a Buenos Aires rubricó simbólicamente una influencia que ya era un hecho en la gestión económica del gobierno de Javier Milei. La visita del CEO Jamie Dimon, que incluyó una gala en el Teatro Colón y una cena de gala en el Museo Nacional de Arte Decorativo con la presencia del Presidente, no fue un mero acto protocolar. Ocurrió en un contexto de negociaciones críticas, donde el banco estadounidense actúa como asesor en una recompra de deuda soberana por USD 16.300 millones y participa, junto a Goldman Sachs, Bank of America y Citigroup, en las conversaciones para un préstamo de rescate de USD 20.000 millones adicionales para la Argentina.
🇦🇷 El aeropuerto de Ezeiza se llenó de aviones privados, en su mayoría Gulfstream pic.twitter.com/jqQUj9NoCP
— Vuelos y Spotters ✈ (@SpottersArg) October 23, 2025
Este desembarco financiero fue coronado además con designaciones en el gabinete: Pablo Quirno, exdirector para América Latina del JP Morgan durante 17 años y mano derecha del ministro Luis Caputo, es el nuevo canciller. Este nombramiento completa un triunvirato de exejecutivos del banco en las áreas neurálgicas del Estado, junto a Caputo en Economía y Santiago Bausili en el Banco Central, consolidando lo que la oposición describe como una fusión entre las elites financieras globales y las estructuras de poder local. En un acto de campaña, el gobernador Axel Kicillof lanzó una crítica contundente: “No sé para quién trabaja Caputo: si es el Ministerio de Economía que tiene funcionarios del JP Morgan o es el JP Morgan que tomó el Ministerio de Economía”.
Intervenidos por el JP Morgan. https://t.co/ggaSSS1Jzf pic.twitter.com/qD2eD4qecq
— Hernán Letcher (@hernanletcher) October 23, 2025
La justificación del gobierno para este giro en su política exterior reside en la necesidad crítica de asegurar flujos financieros que sostengan un modelo económico que muestra severas grietas. Un informe de Goldman Sachs advirtió en octubre sobre un deterioro acelerado en el frente externo, con la cuenta corriente registrando un déficit de U$S3.016 millones en el segundo trimestre, tras el superávit de 2024. El banco atribuyó este viraje a desequilibrios estructurales y a un tipo de cambio real “sobrevaluado”, que encarece las exportaciones y abarata las importaciones.
El CEO de la maravillosa JP (Morgan) llega al Colón en su carroza. El lacayo de galera y polainas le abre la puerta, se inclina y lo saluda con una reverencia. La alfombra roja se emociona al contacto de su calzado de piel de ante canadiense. Es recibido por los cortesanos que… pic.twitter.com/2mWXDL82EV
— Alejandro Katz (@alekatz25) October 24, 2025
En paralelo, la actividad económica real da muestras de un profundo estancamiento. Según un análisis de Goldman Sachs, la producción industrial y de la construcción mostraron claros signos de debilidad en julio, con caídas en sectores clave como vehículos y textiles. Esta lectura, señala el banco, “confirma que la incertidumbre política, sumada a las condiciones financieras restrictivas, afecta las decisiones de inversión y producción”. El entramado de controles que el gobierno mantiene, lejos de la retórica libertaria, continúa distorsionando el comercio exterior y la capacidad del país para atraer flujos estables de capital, según la misma institución financiera.
Este Gobierno que venía a terminar con el Banco Central y la casta corporativa, terminó coptado por uno de los poderes fácticos más grandes del mundo: el JP Morgan.
— Editor✍ (@Editor_76) October 24, 2025
Estamos en manos de un puñado de banqueros yankis y Milei es el títere. #BatallaCultural pic.twitter.com/plL1cZOqc4
Fue en este escenario de fragilidad que Dimon, durante su visita, apoyó el plan de la administración Milei, pero advirtió que los inversores necesitan “garantías” de que la estrategia no será “traicionada por el próximo gobierno”. Esta preocupación por la sustentabilidad política del modelo más allá de las elecciones de octubre y del propio mandato de Milei, esbozó la posibilidad de asegurarse futuras recaudaciones, por ejemplo mediante las retenciones agropecuarias, como colateral de la confianza financiera.
"Acá no es libertad o castrochavismo. ¿Qué tiene que ver Milei con la libertad? ¿En qué somos más libres? Más libres son los que la pueden fugar, los de JP Morgan". Se levantó tranquilo Ernesto para el último programa antes de las elecciones. pic.twitter.com/seC9xyaCpp
— Editor✍ (@Editor_76) October 24, 2025
El discurso del Presidente durante la cena en el Museo de Arte Decorativo, a pesar de regir la veda electoral, reflejó esta simbiosis. Defendió el modelo de financiarización y la toma de crédito, afirmando que “las finanzas son una parte inseparable de la producción” y que “el crédito es la verdadera justicia social”. Con la mirada puesta en los comicios, proyectó un Congreso más afín a partir de diciembre que le permitirá avanzar con reformas laborales, tributarias y penales, confiando en que la nueva composición le dará la facilidad para defender los vetos y conseguir mayorías.
La administración Milei, que llegó al poder prometiendo un ajuste histórico y la liberación de las ataduras estatales, ha encontrado en el crédito externo y la tutela de Wall Street el oxígeno para mantener a flote un tipo de cambio que no logra contener la demanda de dólares. Mientras la flota del JP Morgan aterrizaba en Ezeiza, la economía real enfrenta colas para pagar servicios básicos y una recesión que no cede, en una imagen que parece resumir las dos Argentinas que coexisten bajo este nuevo diseño de poder.