10 Sep 2025

El derrumbe de los Milei

La coalición de Javier Milei sufrió una derrota por más de 13 puntos en una provincia que significa cerca del 40% del padrón nacional. El escándalo de corrupción, el desgaste económico y la unidad opositora dibujaron un nuevo mapa electoral de cara a octubre.
El derrumbe de los Milei

La tremenda derrota que sufrió LLA de Milei en las elecciones legislativas bonaerenses, donde el peronismo le ganó por más de 13 puntos, fue un verdadero cimbronazo para la política argentina. Analistas nacionales e internacionales coinciden en que hubo varios factores que se juntaron para este desastre electoral. Según un informe de la BBC, la crisis económica y la sensación general de que la calidad de vida se deterioró fuertemente, fueron clave para el descontento. Emmanuel Álvarez Agis, ex viceministro de Economía, fue claro: la provincia de Buenos Aires fue una de las más golpeadas por el modelo de Milei, con 44.000 puestos de trabajo privados menos desde que asumió. Eso, obviamente, pegó fuerte en el bolsillo del votante. Guillermo Oliveto, economista especializado en hábitos de consumo, señaló: “para el 70% de los argentinos el mes se termina el día 20”. Crudo resumen del malestar que el propio Presidente se encargó de menospreciar con un comentario sarcástico, mostrando una desconexión total con la realidad de la gente.

El derrumbe de los Milei

El escándalo de corrupción que salpicó a Karina Milei, la hermana del Presidente y secretaria general de la Presidencia, explotó a menos de un mes de las elecciones y le perforó el discurso central al gobierno: la lucha contra “la casta”. Los audios que la vinculan con un esquema de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad, aunque el oficialismo los negó con vehemencia, calaron hondo en una ciudadanía que había creído en la promesa de transparencia. Según analisis del humor en redes sociales, el 90% de las menciones a Karina Milei son negativas. Gustavo Córdoba, consultor en opinión pública, afirmó a La Nación que “el escándalo permeó en los votantes porque es fácil de entender”, y la confianza en el gobierno, medida por la Universidad Di Tella, se desplomó un 13,6% en agosto, tocando su punto más bajo. Este desgaste ya se había notado en derrotas legislativas previas, como la anulación del veto presidencial a la ley de emergencia en discapacidad, que mostraron que al oficialismo le cuesta cada vez más imponer su agenda.

El derrumbe de los Milei

La estrategia política del gobierno, que decidió “nacionalizar” una elección provincial y venderla como un plebiscito contra el kirchnerismo, fue calificada por el analista Andrés Malamud como “un error no forzado y grosero” en diálogo con la BBC. La promesa de Milei de poner “el último clavo en el ataúd” del peronismo se chocó de frente con una realidad inesperada: la capacidad de la oposición para dejar de lado sus diferencias y presentar un frente unificado bajo la marca Fuerza Patria. Axel Kicillof, el gobernador bonaerense, fue el gran artífice de esta hazaña, capitalizando el triunfo y desafiando abiertamente al Presidente al afirmar que las urnas le exigieron “gobernar para el pueblo”. La unión de Kicillof, Sergio Massa y el kirchnerismo, a pesar de sus históricas tensiones, demostró el pragmatismo peronista para cerrar filas en los momentos clave, una lección que el oficialismo no logró entender.

El derrumbe de los Milei

Más allá de las grandes cifras provinciales, el retroceso mileísta se vio con crudeza en distritos emblemáticos del conurbano, donde la presencia territorial del peronismo fue decisiva. En Avellaneda, el intendente Jorge Ferraresi arrasó con el 64,3% de los votos, una ventaja de casi 40 puntos sobre La Libertad Avanza. Un resultado que se leyó como un respaldo abrumador a un modelo de gestión basado en la obra pública y la asistencia social directa. En la humilde Isla Maciel, un bastión de Avellaneda, Fuerza Patria rozó el 90% de los votos. Este fenómeno se repitió en La Matanza, otro distrito populoso donde el peronismo se impuso con el 53,36% a pesar de la embestida del gobierno nacional. La distancia entre los índices macroeconómicos que festeja el gobierno y la experiencia cotidiana de los votantes se hizo insalvable en estos territorios, donde la política se vive en clave de cercanía y resultados concretos.

El derrumbe de los Milei

La derrota obliga a un replanteo urgente de la estrategia oficialista de cara a las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre. El voto de castigo no se tradujo en un apoyo a una tercera fuerza, sino en un masivo movimiento hacia la abstención y el voto en blanco, que según análisis de LA NACION creció en más de 2 millones de votos respecto a 2021. Este dato sugiere que el desencanto con el gobierno no necesariamente se transforma en adhesión activa a la oposición, sino en un profundo escepticismo hacia la política en general, un terreno pantanoso para cualquier fuerza que aspire a gobernar. Los mercados reaccionaron con nerviosismo al resultado, el dólar se disparó y un informe de JP. Morgan, citado por Reuters, advirtió sobre una “prima de riesgo político prolongada”.