En la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, fuerzas estadounidenses ejecutaron una operación militar en Caracas y otras regiones de Venezuela que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Desde su residencia en Mar-a-Lago, el presidente Donald Trump brindó una conferencia en vivo donde, exultante, relató detalles de la incursión. “Vi en directo cómo capturamos a Nicolás Maduro, estaba escondido en una fortaleza, fue como un show televisivo”, afirmó en una entrevista con Fox News, elogiando la organización de sus tropas y señalando que no hubo bajas estadounidenses, aunque admitió que “un par de chicos fueron alcanzados”. Trump compartió además una imagen en sus redes sociales que, según aseguró, muestra a Maduro, con los ojos vendados y auriculares, a bordo del buque de guerra USS Iwo Jima, rumbo a Estados Unidos para enfrentar un proceso judicial. El mandatario estadounidense declaró que su país “gobernará” Venezuela “hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata”, y advirtió que tiene preparado un segundo ataque “mucho mayor” si fuera necesario.
Os bombardeios em território venezuelano e a captura do seu presidente ultrapassam uma linha inaceitável. Esses atos representam uma afronta gravíssima à soberania da Venezuela e mais um precedente extremamente perigoso para toda a comunidade internacional.
— Lula (@LulaOficial) January 3, 2026
Atacar países, em…
Desde Argentina, la reacción del gobierno de Javier Milei fue de inmediato respaldo y celebración. A través de un video en sus redes sociales, el mandatario argentino saludó la agresión militar con su consigna habitual: “La libertad avanza. Viva la libertad carajo”. En declaraciones a LN+, Milei calificó a Maduro como “un narcoterrorista” y “usurpador”, y sostuvo que la captura “significa la caída del régimen”. Argumentó que el candidato opositor Edmundo González Urrutia, ganador según su interpretación de los cuestionados comicios de 2024, “debería asumir” la presidencia venezolana. El respaldo oficial fue rubricado con un comunicado de la cancillería argentina liderada por Pablo Quirno, que valoró “la decisión y la determinación” de Estados Unidos y describió el hecho como “un avance decisivo contra el narcoterrorismo”. Figuras alineadas como la senadora Patricia Bullrich y el expresidente Mauricio Macri se sumaron al festejo públicamente, este último afirmando que “Latinoamérica recupera un país secuestrado por una dictadura”.
La Provincia de Buenos Aires condena el accionar militar de Estados Unidos en Venezuela. Este hecho constituye una grave violación de los principios elementales del Derecho Internacional, altera la estabilidad regional y sienta un peligroso precedente.
— Axel Kicillof (@Kicillofok) January 3, 2026
Estas acciones vulneran…
Esta posición contrasta de manera radical con la abrumadora mayoría de las reacciones oficiales en la región y el mundo, que condenaron la acción por considerarla una violación flagrante de la soberanía y el derecho internacional. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, declaró que los bombardeos y la captura “han traspasado una línea inaceptable” y representan “una grave afrenta a la soberanía de Venezuela”, recordando “los peores momentos de injerencia en la política latinoamericana”. En la misma línea, el mandatario colombiano, Gustavo Petro, rechazó la agresión y activó protocolos de seguridad en la extensa frontera compartida, mientras su gobierno prepara un decreto de urgencia para atender una posible crisis humanitaria. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, emitió un comunicado condenando “el accionar militar de Estados Unidos”, al que consideró “una grave violación de los principios elementales del Derecho Internacional” que “sienta un peligroso precedente”.
Durante años denuncié a la dictadura criminal venezolana, de la cual el gobierno argentino llegó a ser socio y cómplice. Apoyé a sus presidentes electos, denuncié el fraude y siempre estuve del lado de la querida María Corina Machado, la gran luchadora por la libertad de…
— Mauricio Macri (@mauriciomacri) January 3, 2026
Desde Venezuela, la vicepresidenta Delcy Rodríguez confirmó el ataque y, en cadena nacional, pidió una “prueba de vida” de Maduro y Flores, cuyo paradero desconocen. Mientras tanto, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, apareció en televisión vestido con chaleco antibalas para llamar a la calma y a la defensa del país. El gobierno venezolano emitió un comunicado denunciando que el objetivo del ataque es “apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela” y que constituye una “violación flagrante” de la Carta de las Naciones Unidas. A nivel global, potencias como China y Rusia condenaron enérgicamente la operación. Pekín, “profundamente conmocionado”, acusó a Washington de “comportamiento hegemónico” que “amenaza la paz y la seguridad” en la región, según un comunicario de su Ministerio de Relaciones Exteriores.
La gusanera está de fiesta. La movilización antimperialista es la respuesta. https://t.co/n78hZExu4R
— Myriam Bregman (@myriambregman) January 3, 2026
El evento marca un punto de inflexión de extrema gravedad en la política hemisférica, resquebrajando cualquier principio de solución pacífica de controversias y exponiendo una fractura profunda entre los gobiernos latinoamericanos. Por un lado, se alinea un sector minoritario que avala la intervención militar foránea, encabezado por el gobierno argentino. Por el otro, una mayoría de estados de la región y del mundo que reclaman el cese de la agresión, el respeto a la autodeterminación y la búsqueda de canales diplomáticos, en un marco de solidaridad con el pueblo venezolano frente a lo que varios líderes han definido como un peligroso retorno a la era de las intervenciones armadas.
Imaginen que Rusia mande a sus fuerzas especiales a arrestar a Zelensky, así como lo hicieron con Nicolás Maduro en Venezuela.
— Freddy Oliviery (@FreddyOliviery) January 3, 2026
¿Qué creen que diría la @ONU_es? ¿Creen que se quedaría calladita como hoy? 🧐 pic.twitter.com/HijvYgPHN4
Trump dijo: que ahora EEUU va a gobernar Venezuela, que ahora las empresas petroleras estadounidenses van a tomar control del petróleo venezolano, que sus próximos objetivos en Latinoamérica son Colombia y México. No es especulación. Dijo literalmente eso.
— NMO (@NMaols) January 3, 2026