18 Ago 2026

Detienen en Bolivia a un asesor de Milei por presunto intento de femicidio a su ex pareja

Relacionan a Cerimedo, asesor del presidente boliviano, de Bolsonaro y de Milei, con un ataque a tiros contra una activista política, expareja suya. Diseñó campañas de Milei y Bolsonaro y ahora deberá explicar su relación con el intento de asesinato.
Detienen en Bolivia a un asesor de Milei por presunto intento de femicidio a su ex pareja

La madrugada del martes, el aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra fue escenario de una detención que sacudió el clima político regional. Fernando Cerimedo, el consultor argentino que supo ser sombra digital de Javier Milei y que hoy asesora al presidente boliviano Rodrigo Paz, fue interceptado cuando se aprestaba a abordar un vuelo de Aerolíneas Argentinas con destino a Buenos Aires. La orden de captura llegó horas después de que su expareja, la abogada y activista Nadia Beller, recibiera tres impactos de bala en la puerta de un hotel. Según publicaron los medios bolivianos El Deber y La Razón, dos sicarios vestidos como repartidores de delivery se acercaron en moto, dispararon contra la mujer y huyeron en otro rodado, dejando la escena del ataque en la zona del Canal Isuto. Beller fue operada de urgencia y su estado de salud permanece reservado, mientras Cerimedo quedó a disposición de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), aunque su aprehensión no implica, por ahora, una acusación formal por el atentado.

El perfil de Cerimedo no es el de un simple asesor. Cofundador del portal La Derecha Diario y director de la consultora Numen, el argentino se forjó un nombre diseñando campañas de comunicación digital para referentes de la nueva derecha latinoamericana. Trabajó con Jair Bolsonaro en Brasil y fue pieza clave en la estrategia de redes que impulsó a Milei en la campaña de 2023. Sin embargo, esa relación con el libertario se fue enfriando con el tiempo, especialmente después del escándalo por la criptomoneda $Libra y los audios filtrados de Diego Spagnuolo, ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), donde Cerimedo aparecía mencionado como posible actor en la grabación o filtración, algo que él siempre negó. También en Brasil su nombre quedó manchado: durante las elecciones de 2022 difundió denuncias sobre supuestas irregularidades en las urnas electrónicas que fueron desmentidas por el Tribunal Superior Electoral. Hoy, su rol en Bolivia era el de asesor personal de Paz, aunque sin cargo oficial, y su llegada se dio por un vínculo con la hija del mandatario, de quien Cerimedo fue profesor. “Es el profesor de mi hija”, justificó Paz en su momento, aunque la influencia del argentino en la mesa chica del gobierno generaba resquemores.

Esos resquemores no eran menores. La Central Obrera Boliviana (COB) había pedido su expulsión del país, y el propio vicepresidente Edmand Lara llegó a cuestionarlo públicamente, afirmando que “nadie que desprecie a los sectores populares, indígenas y trabajadores puede influir en las decisiones de un Gobierno elegido democráticamente”. En el plano judicial, Cerimedo acumula frentes abiertos: en septiembre de 2025 fue denunciado en Argentina junto a su esposa por presunto encubrimiento en la causa de corrupción de ANDIS, luego de que él declarara como testigo y relatara supuestas conversaciones sobre coimas con Spagnuolo. En Bolivia, legisladores de distintos bloques pidieron informes a la Presidencia para saber con exactitud qué funciones cumple, si tiene contrato con el Estado y cuánto influye en las decisiones del gobierno. Todo esto ocurría mientras Cerimedo seguía operando desde la sombra, sin desmentir su rol estratégico, y mientras Nadia Beller, la mujer atacada, tenía su propia historia cruzada con la política local.

Beller, en efecto, es una sobreviviente de los vaivenes bolivianos: fue candidata a diputada por el Movimiento al Socialismo (MAS) en 2019, pero luego viró hacia la oposición y se convirtió en una feroz crítica de Evo Morales, a quien llegó a acusar en el marco de una causa por trata de personas. En aquellos días de crisis, cumplió un papel de mediación entre el gobierno y la oposición, y fue vista junto a referentes cívicos como Luis Fernando Camacho, quien reconoció su rol de acercamiento. “Nadia Beller me apoyó, previo y posterior a la salida de Evo Morales en el acercamiento a los sectores que eran afines a éste, con el único fin de que yo pueda hablar con ellos y darles a entender que ésta era una lucha democrática contra un tirano, no contra ellos”, declaró Camacho. La propia Beller había contado que, en pleno paro, el líder cívico le pidió que dijera que el Ejército y la Policía estaban de su lado, mientras él escuchaba la conversación. El ataque que sufrió ahora, en plena noche y a sangre fría, despertó repudio entre políticos de distintos sectores. Mientras la investigación avanza y se buscan a los autores materiales, la detención de Cerimedo abre más preguntas que certezas sobre los vínculos entre el poder, las balas y la estrategia política en la región.