El presidente Javier Milei canceló de forma sorpresiva su viaje a Washington, donde tenía previsto asistir al sorteo del Mundial de Fútbol 2026. La decisión, anunciada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fue interpretada en círculos políticos como un movimiento calculado para evitar un encuentro con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, en un momento de máxima tensión entre el Gobierno y la conducción del fútbol argentino. Desde el oficialismo se argumentó que la ausencia busca no relativizar los recientes episodios de conflicto, en una clara señal de desaprobación hacia la gestión de Tapia, a quien en privado el mandatario describe como representante del “populismo empobrecedor en su máxima expresión”.
La cancelación se produjo en el marco de una escalada pública del enfrentamiento, precipitada por la sanción del Tribunal de Disciplina de la AFA a Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata. El club platense fue penalizado luego de que su dirigente exhortara a los jugadores a repudiar un título honorífico concedido a Rosario Central. Como respuesta, Milei desplegó una serie de gestos de apoyo a Verón y a Estudiantes, que incluyeron un retuit elogioso y, de manera más contundente, la exhibición de una camiseta del “Pincha” durante una reunión oficial con el canciller de Israel en el despacho presidencial. A través de su cuenta de X, el Presidente llegó a publicar una fotografía con la indumentaria del club acompañada del mensaje: “Honor a la Escuela de Don Osvaldo”, en referencia al histórico entrenador Osvaldo Zubeldía.
— Javier Milei (@JMilei) November 28, 2025
El conflicto trasciende lo personal y se enmarca en un proyecto de fondo que el Gobierno había evaluado: la implementación de las Sociedades Anónimas del Fútbol (SAF). No obstante, según confirmó una fuente a Infobae, esta iniciativa “no está en las prioridades legislativas de 2026”, lo que sugiere un repliegue táctico ante la complejidad de la batalla política, especialmente en vísperas de un ciclo mundialista. El modelo, que el Ejecutivo concibe como una importación del esquema del Inter de Miami, había topado anteriormente con la férrea oposición de la AFA, que logró judicializar y suspender artículos clave en un decreto de necesidad y urgencia mediante un fallo del juez federal Elpidio Pinto.
El Presidente de la Nación ha decidido no realizar el viaje previsto para presenciar sorteo del mundial de fútbol a realizarse el próximo 5 de diciembre en Washington DC.
— Manuel Adorni (@madorni) November 28, 2025
Fin.
En un giro que modifica sustancialmente la correlación de fuerzas, Claudio Tapia recibió este viernes un respaldo institucional de gran peso. Durante un Congreso Extraordinario de la Conmebol en Lima, los diez presidentes de las asociaciones miembro ratificaron por unanimidad al dirigente argentino como miembro pleno del Consejo de la FIFA, cargo que ocupará hasta mediados de 2027. Esta designación, que había sido prometida en mayo y fue avalada de manera unánime, representa un espaldarazo crucial para Tapia y consolida su alianza con el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez. La movida, celebrada por la AFA como un hecho histórico que quita a Brasil una silla ininterrumpida por décadas, despeja cualquier especulación sobre una posible intervención a la entidad, una medida que, sin el aval de la FIFA, podría acarrear la descalificación de la selección argentina de competencias internacionales.
Frente a esta nueva realidad, el Gobierno descarta judicializar la sanción contra Verón o intervenir directamente en la AFA. No obstante, no descarta que sea el propio club Estudiantes el que impulse acciones legales. La dirigencia del “Pincha” alega que el Boletín 6625, utilizado para justificar la sanción, fue objeto de una modificación en su metadata después de finalizado el partido en cuestión, lo que constituiría, en su interpretación, un “delito informático”. Mientras la administración de Milei parece haber encontrado un límite infranqueable en la estructura del fútbol internacional, Tapia se mostró desafiante al recordar que durante su gestión ya han pasado tres presidentes y afirmar: “me quedan muchos años más”.