Con la mirada puesta en las urnas, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se reunieron este miércoles en el domicilio de la primera, ubicado en San José 1111, sellando públicamente una necesaria tregua interna de cara a la crucial elección legislativa del 26 de octubre. El encuentro, que se extendió por aproximadamente una hora y media, fue calificado de “bueno” y “constructivo” por los entornos de ambos dirigentes, quienes coincidieron en que la consigna primordial es “sumar fuerzas para la elección de octubre”. Esta reunión presencial, la primera desde el 10 de junio último cuando compartieron un tenso momento en la sede del PJ a la espera del fallo de la Corte Suprema que confirmaría la condena de Fernández de Kirchner, opera como un mensaje de unidad hacia el interior del peronismo y como una demostración de fortaleza ante el electorado.
"San José 1111":
— ¿Por qué es tendencia? (@porquetendencia) October 1, 2025
Porque informan que Axel Kicillof visitó a Cristina Kirchner pic.twitter.com/P8ViKRSGhi
El diálogo entre la titular del Partido Justicialista y el mandatario provincial trascendió lo meramente protocolar para adentrarse en un análisis de la compleja situación nacional e internacional, en un contexto donde el gobierno de Javier Milei se encuentra bajo el fuego cruzado de la crisis económica y los escándalos políticos, como el que involucra los nexos del candidato oficialista José Luis Espert con el narcotráfico. La reunión se produce en un momento de revitalización para el espacio opositor, que según un relevamiento de Reale Dallatorre Consultores experimentó un crecimiento de más de 9 puntos en intención de voto, ubicándose levemente por encima de La Libertad Avanza. Este impulso se ve reforzado por la contundente victoria peronista en las elecciones bonaerenses de septiembre, donde se impusieron por más de trece puntos, un resultado que reconfiguró el panorama electoral y que Fuerza Patria aspira a replicar a nivel nacional.
La visita de Kicillof, autorizada previamente por la Justicia, no fue fotografiada pero sí fue destacada por ambos equipos como un paso necesario para “continuar trabajando para reforzar la unidad”. Este reencuentro busca suturar las heridas abiertas tras un período de roces internos, marcado por diferencias de criterio respecto al desdoblamiento electoral y al armado de las listas, que habían profundizado la distancia entre La Cámpora y el espacio del gobernador. En un escenario de creciente polarización, la estrategia de Fuerza Patria se centra en presentar una alternativa clara y cohesionada, contraponiendo su modelo de gestión en salud, educación y obra pública con el ajuste del oficialismo, bajo la premisa de que para el peronismo “libertad es llegar a fin de mes”. Este encuentro, más allá de los gestos, constituye una pieza fundamental en el tablero político de un peronismo que se moviliza para capitalizar el desgaste del Gobierno y convertir las elecciones de octubre en un plebiscito sobre su gestión.