El presidente Javier Milei confirmó mediante un comunicado oficial la designación de Alejandra Monteoliva y el teniente general Carlos Alberto Presti como nuevas titulares de los ministerios de Seguridad y Defensa, respectivamente. Estos cambios, que se harán efectivos el 10 de diciembre, se producen tras la elección de Patricia Bullrich y Luis Petri como legisladores. El gobierno enfatizó que ambas designaciones representan “una continuidad del rumbo” emprendido desde el inicio de la gestión.
Alejandra Monteoliva, quien se desempeñaba como secretaria de Seguridad y es considerada la mano derecha de Bullrich, asumirá la cartera de Seguridad. La ahora senadora electa celebró la designación en sus redes sociales, agradeciendo a Milei “por confiar” en Monteoliva y “por sostener la única doctrina que ordenó a la Argentina: mano dura, reglas claras y una verdad que no cambia: el que las hace, las paga”. El comunicado oficial la calificó como “pieza fundamental de la Doctrina Bullrich que establece una lucha frontal contra el narcoterrorismo y las organizaciones criminales”. Con una extensa trayectoria de tres décadas en seguridad, que incluye su paso por la cartera cordobesa durante los motines policiales de 2012 y labores de asesoría para organismos internacionales en Centroamérica, Monteoliva se perfila como la garantía de continuidad para el sector más alineado con la exministra.
En un giro históricamente significativo, la cartera de Defensa será ocupada por el hasta ahora jefe del Estado Mayor del Ejército, Carlos Alberto Presti, marcando la primera vez desde el retorno de la democracia que un militar en actividad accede al cargo. El teniente general, de 59 años y una carrera castrense que incluye el comando de la IV Brigada Aerotransportada y del batallón argentino en Haití, deberá renunciar a su grado militar para asumir el ministerio. El gobierno fundamentó la decisión señalando que “por primera vez desde el regreso de la democracia, una persona con intachable carrera militar que ha llegado al más alto rango en su escalafón estará al frente del Ministerio” y expresó su esperanza de que la dirigencia política dé por “finalizado la demonización de nuestros oficiales, suboficiales y soldados”. Luis Petri, el saliente ministro, felicitó a su sucesor afirmando que “reconforta saber que quien fue nuestro Jefe del Ejército, ahora continúe como futuro Ministro de Defensa”.
Muchas Felicitaciones y Muchas Gracias querido Teniente General Carlos Presti. Reconforta saber que quien fue nuestro Jefe del Ejército, ahora continúe como futuro Ministro de Defensa!
— Luis Petri (@luispetri) November 22, 2025
Sé que va a tener una destacada y exitosa gestión porque como parte del equipo que me… https://t.co/mjIQfhTtT0 pic.twitter.com/YzbyG1uHjL
Sin embargo, detrás de la aparente normalidad, se revela una compleja trama de poder. Según lo adelantado por LPO a principios de noviembre, la fuerza impulsora detrás del nombramiento de Presti no fue Petri –quien prefería a su jefa de gabinete, Luciana Carrasco– sino Karina Milei, hermana del Presidente. Una fuente castrense consultada por ese medio afirmó que la designación “es inédito y es Karina puro. Hizo una relación, dio la vida por Karina y bueno, le están pagando bien”. Esta movida, según analizan voces dentro de las Fuerzas Armadas citadas por PERFIL, podría acentuar las internas y generar malestar en la Armada y la Fuerza Aérea, al percibirse una predilección por el Ejército. La designación de Presti, descrito por todas las fuentes como “100% de Karina”, probablemente desencadene un terremoto institucional, con la renuncia inminente de los jefes de las otras fuerzas, incluido el titular del Estado Mayor Conjunto, brigadier Xavier Isaac, quien de manera inusual pasaría a reportarse ante su antiguo par jerárquico.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) November 22, 2025
El flamante ministro de Defensa hereda una cartera en estado crítico, con una gestión marcada por la crisis de la obra social, los bajos salarios y los reclamos constantes por la falta de recursos. Su primer desafío operativo será la llegada el 5 de diciembre de una nueva tanda de aviones F-16, una adquisición que, podría verse afectada por las nuevas tensiones interservicios. Mientras el gobierno proclama la continuidad, la designación de un militar al frente de Defensa no solo rompe una tradición democrática de cuatro décadas, sino que introduce un factor de imprevisibilidad en el seno de las Fuerzas Armadas y consolida la influencia directa de Karina Milei en un área estratégica de la administración.