Tras la catastrófica inundación que sumergió a Bahía Blanca provocando la muerte de aproximadamente veinte personas y daños materiales de una magnitud incalculable, el gobierno nacional respondió con la creación de un magro fondo de asistencia. La tragedia, generada por más de 400 mm de lluvia en menos de ocho horas, transformó las calles de la ciudad en torrentes imparables que arrastraron autos, muebles y postes de luz, dejando una estela de destrucción en infraestructura, viviendas y bienes. Sin embargo, la ayuda prometida mediante el Decreto 238/25, que preveía aportes directos a las familias y recursos para la reconstrucción, se encontró casi de inmediato con obstáculos en su implementación, generando un malestar creciente entre los damnificados que no lograron acceder a los auxilios. Este descontento inicial se vio agravado en junio, cuando el presidente Javier Milei vetó una ley de ayuda adicional que había sido aprobada por unanimidad por el Congreso nacional, argumentando que las medidas ya adoptadas por decreto eran suficientes y que, “en un marco de estrechez presupuestaria, un auxilio financiero adicional no resultaba necesario”.
En un giro que intensificó la percepción de abandono, el escenario político local dio un vuelco significativo durante las elecciones del 7 de septiembre, donde La Libertad Avanza se impuso con contundencia en Bahía Blanca y Coronel Rosales, alcanzando el 46% de los votos en la ciudad. Esta victoria electoral, no obstante, fue seguida a la semana por una decisión administrativa del propio gobierno que redujo a la mitad el monto del Fondo Especial de Asistencia para Emergencias. La Decisión Administrativa 23/25, oficializada en el Boletín Oficial, recortó 100.000 millones de pesos de los 200.000 millones originalmente destinados, dejando a la ciudad con una asignación significativamente menor para enfrentar la reconstrucción y mitigar futuros riesgos.
Avellaneda no se olvida de Bahía Blanca
— Jorge Ferraresi (@jorgeferraresi) September 2, 2025
Realizamos una nueva transferencia al @MunicipioBahia, este mes por un monto de $151.688.058,09.
El aporte de @gestion_a se suma a las donaciones de nuestra comunidad.
Vos también podés ser parte de la campaña solidaria, a través del…
Esta drástica reducción de los fondos federales, decidida inmediatamente después del triunfo electoral, profundizó la crisis y contrastó marcadamente con los esfuerzos de otras jurisdicciones. Mientras el gobierno nacional ejecutaba este recorte, la municipalidad de Avellaneda, gobernada por Jorge Ferraresi, continuaba enviando ayuda solidaria como parte de la campaña “Avellaneda por Bahía”. Según publicó el intendente en sus redes sociales, “Realizamos una nueva transferencia a @MunicipioBahia por $151.688.058,09. El aporte de @gestion_a se suma a los aportes de nuestra comunidad”. Esta iniciativa, que prevé llegar a los mil millones de pesos en nueve cuotas, resalta el compromiso de otros actores políticos frente a lo que se percibe localmente como un claro distanciamiento del Ejecutivo nacional del drama bahiense, dejando a la población con menores subsidios y una capacidad mermada para recuperar el tejido urbano y social dañado.