El subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Alberto Baños, presentó su renuncia irrevocable al gabinete del presidente Javier Milei, en un contexto marcado por fuertes cuestionamientos al desmantelamiento del área, profundas tensiones internas dentro del Ministerio de Justicia y un considerable desgaste político derivado de su postura sobre la última dictadura militar. Su alejamiento se produce mientras circulan versiones sobre una eventual salida del propio ministro Mariano Cúneo Libarona, con quien el ahora exfuncionario mantenía una estrecha relación.
La dimisión coloca nuevamente bajo la lupa la situación interna de la Subsecretaría de Derechos Humanos, un ámbito que ha atravesado semanas convulsas de ajustes y debates en torno a las políticas gubernamentales en la materia. Esta salida se convierte en la segunda baja de alto rango en menos de un año dentro del Ministerio, el cual atraviesa una etapa de reconfiguración profunda que ha generado malestar en los organismos especializados. El mes pasado, la intervención de Baños ante el Comité Contra la Tortura de Naciones Unidas ya había recibido duras críticas de organizaciones como Abuelas de Plaza de Mayo.
Renunció Alberto Baños.
— H.I.J.O.S. Capital (@hijos_capital) December 4, 2025
Ex juez devenido en funcionario libertario partícipe de despidos masivos y el desmantelamiento de políticas de Estado de Memoria, Verdad y Justicia.
El que negó frente al mundo que son 30.000.
Agente del negacionismo de Milei, Villarruel y Cúneo Libarona. pic.twitter.com/XR3XSEsJ5J
De manera inmediata, referentes históricos manifestaron su contundente rechazo a la gestión del ahora exsubsecretario. La agrupación HIJOS lo despidió con dureza, calificándolo como “agente del negacionismo de Milei, Villarruel y Cúneo Libarona” y recordando su papel en los despidos masivos y el desmantelamiento de las políticas de Estado de Memoria, Verdad y Justicia. En un comunicado, lo señalaron como un “ex juez devenido en funcionario libertario partícipe de despidos masivos” y le recordaron que fue quien “negó frente al mundo que son 30.000”.
Frente a este escenario de retrocesos en las políticas públicas del sector, los movimientos de derechos humanos han convocado a una concentración masiva en la Plaza de Mayo para el próximo jueves. Bajo la consigna “Derechos Humanos en movimiento”, el acto contará con bandas en vivo, charlas, intervenciones y una feria, representando un relanzamiento de lo que años atrás fue la Marcha de la Resistencia. Entre los convocantes se encuentran Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, HIJOS, CELS, APDH, Nietes y Familiares de Detenidos por Razones Políticas.
La salida de Baños deja un panorama de incertidumbre respecto al futuro inmediato del área. No se detallaron los pasos a seguir ni su posible reemplazo, quedando en duda si la administración avanzará con una nueva reducción de la estructura o intentará, por el contrario, recomponer el ya fracturado vínculo con los organismos afectados por los recortes y la línea discursiva sostenida durante su gestión. Este episodio refleja la profunda crisis que atraviesan las instituciones dedicadas a la memoria y los derechos humanos bajo la actual administración.