En el corazón del barrio de Constitución, una multitud se congregó frente al departamento de la calle San José 1111 para marcar los cien días de arresto domiciliario de Cristina Fernández de Kirchner. La movilización, convocada bajo la consigna “#CristinaLibre, 100 días de injusticia”, sirvió como una muestra de fuerza y unidad del peronismo, que denuncia la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para cargos públicos de la expresidenta en la causa Vialidad como un instrumento de proscripción política. La escena se tiñó de emotividad cuando la propia Kirchner apareció en el balcón, recibida por una ovación estruendosa de sus seguidores. Sonriente y efusiva, lanzó besos, bailó al compás de los cánticos y hasta se colocó una flor en el cabello que le acercó un militante utilizando una caña de pescar, en un acto cargado de simbolismo y conexión con su base.
A lo largo de la tarde, la líder del Partido Justicialista reapareció en varias oportunidades, incluso acompañada en una ocasión por el candidato a diputado nacional Jorge Taiana, en un gesto interpretado como una ratificación de su influencia en la conformación de las listas electorales. La jornada, sin embargo, también puso bajo el microscopio las dinámicas internas dentro del Frente Fuerza Patria. La ausencia del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, fue notable y alimentó las especulaciones sobre la sintonía entre ambos dirigentes. No obstante, se manifestó a través de las redes sociales, afirmando que “cada día con Cristina detenida, Argentina es un país más injusto y una democracia más débil”, y calificando la condena como una “advertencia del poder concentrado”.
La tensión narrativa se intensificó cuando Cristina Kirchner publicó un enérgico mensaje dirigido al presidente Javier Milei. Acusó a su gobierno de generar “olor a default” y de desperdiciar mil millones de dólares en dos días, al tiempo que cargó contra el ministro de Economía, Luis Caputo, a quien denominó líder de “la banda del carry trade”. En un tono marcadamente irónico, también se refirió a los audios de su hermana, Karina Milei, preguntándole al Presidente: “¿Che Milei… es cierto que ayer en Córdoba, dijiste que las confesiones grabadas de tu ¿ex amigo? ¿ex abogado?, ‘son audios de peluquería e inteligencia artificial’?”. La réplica del mandatario no se hizo esperar; desde su cuenta de X, desestimó la crítica preguntando: “¿Usted cree que puedo perder el tiempo discutiendo con una presidiaria?”, y remató con sorna: “El tres debe ser por las causas que todavía tiene pendientes”, en alusión al porcentaje de comisión mencionado en los polémicos audios.
¡Che Milei! ¡Que olor a default!...
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) September 20, 2025
TE FUMASTE MÁS DE MIL MILLONES DE DÓLARES EN APENAS DOS DÍAS… “economista experto en crecimiento con o sin dinero”.
¡Haceme el favor! Córtenla con el verso ese de… “vamos a vender hasta el último dólar en el techo de la banda”… que acá la…
Lejos de ser un lugar de reclusión aislado, el departamento de Cristina Kirchner se ha convertido en un centro de operaciones política de primer orden. Según se pudo reconstruir a partir de diversas visitas, su residencia, sujeta a un régimen de prisión domiciliaria con tobillera electrónica y visitas autorizadas por la justicia, funciona como una suerte de cuartel general donde se tejen alianzas y se define estrategia. Por sus puertas han desfilado desde el exgobernador salteño Juan Manuel Urtubey, buscando reinserción política, hasta el candidato Jorge Taiana y bloques de dirigentes porteños que coordinaron la campaña electoral. Incluso recibió la visita del expresidente colombiano Ernesto Samper y de la líder educativa Gabriela Rivadeneira, como parte de una campaña internacional para denunciar el lawfare. Una de las postales más simbólicas fue la visita íntima y sin declaraciones del músico Indio Solari, capturada en una foto compartida por Máximo Kirchner que rápidamente se viralizó como un gesto de apoyo cultural y político.
La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, una de las principales referentes camporistas presentes en la movilización, fue contundente al definir la situación judicial de CFK como “un secuestro por parte de aquellos que no aceptan gobiernos populares”. En sus declaraciones, insistió en que “Cristina es una mujer inocente” y que la causa Vialidad es “una causa armada”, al tiempo que destacó el rol de la expresidenta como garante de la unidad que llevó al triunfo peronista en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre. La jornada del sábado dejó en claro que, desde su encierro vigilado, Cristina Kirchner mantiene una centralidad indiscutible en la política argentina, erigiendo su balcón como un nuevo altar desde el cual continúa dirigiendo, arengando y definiendo los contornos de la oposición frente al gobierno de Milei.