13 Ago 2026

Kicillof, Massa y Máximo volvieron a juntarse

¿Puede el peronismo mantener la unidad después de meses de internas? La cumbre del Hotel Emperador que puso a la política tradicional a trabajar para enfrentar la amenaza libertaria ¿Intentará el gobierno una reforma electoral para cambiar las reglas?
Kicillof, Massa y Máximo volvieron a juntarse

**El peronismo enterró por unas horas sus cuchillos internos y selló una tregua en el Hotel Emperador.** En una cumbre que se extendió por más de cuatro horas, Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner compartieron la misma mesa por primera vez en más de un año, acompañados por cuatro gobernadores y los jefes de bloque del Congreso. La foto, que hasta hacía unas semanas parecía imposible, tuvo un único motor: frenar el intento del Gobierno de eliminar las PASO. Lejos de las chicanas cruzadas y los reproches públicos que marcaron la agenda del peronismo durante todo el 2025, el encuentro transcurrió en un clima distendido, casi de vieja política, donde las diferencias personales quedaron relegadas ante la urgencia de construir un dique de contención contra la reelección de Javier Milei. El dato no es menor: los tres dirigentes con aspiraciones presidenciales evitaron mencionar siquiera las candidaturas y se concentraron en lo que los une, que no es poco.

Kicillof, Massa y Máximo volvieron a juntarse

La amenaza que los volvió a juntar tiene nombre propio: la reforma electoral que impulsa el oficialismo para suspender o directamente eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. En la cena que compartieron en el Hotel Emperador, los referentes peronistas coincidieron en que las PASO son el único mecanismo que les permite ordenar sus propias internas sin romper la unidad y, al mismo tiempo, presentar una oferta electoral amplia frente a la embestida libertaria. “Milei tiene como único objetivo la reelección y está dispuesto a todo en función de eso”, soltó uno de los presentes, mientras que otro fue más tajante: “Los que apoyen la eliminación o suspensión de las PASO se van a tener que hacer cargo de ayudar a Milei a tener 4 años más de este infierno para la gente”. La frase, que circuló entre los asistentes, resume el diagnóstico compartido: el Gobierno busca despejar el camino hacia 2027 y ve en las primarias un escollo incómodo, sobre todo porque la oposición aún no definió su fórmula ni su estrategia.

Kicillof, Massa y Máximo volvieron a juntarse

Lo que destrabó la reunión, sin embargo, fue un hecho político concreto que ocurrió apenas unos días antes. La derrota del oficialismo en el Senado, cuando el peronismo logró voltear el capítulo sobre extranjerización de tierras del proyecto de ley de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, funcionó como un ensayo general de lo que podría ser una oposición articulada. Según confiaron fuentes cercanas a la cumbre, esa coordinación legislativa, donde confluyeron senadores cristinistas como José Mayans y Wado de Pedro, el diputado Germán Martínez y el propio Massa, fue el disparador que convenció a todos de sentarse a hablar. “Todos trabajaron en voltear la ley. Después de eso no hubo otra que juntarse a charlar”, admitió un dirigente bonaerense que mantiene diálogo con todas las terminales del PJ. Así, el fantasma de la ruptura que se venía acentuando desde octubre pasado –cuando Kicillof y Máximo Kirchner cortaron todo contacto– quedó, al menos por unas horas, en un segundo plano.

Ahora, el desafío para el peronismo es sostener este frágil equilibrio sin que las diferencias vuelvan a estallar. En la cumbre acordaron avanzar en la conformación de una mesa política que articule a gobernadores, conducción partidaria y representantes parlamentarios, con el objetivo de extender el frente opositor más allá del PJ y sumar a otros sectores que también miran con recelo la eliminación de las PASO. Mientras tanto, en el PRO todavía no definen su postura y barajan alternativas como mantenerlas pero sin carácter obligatorio, lo que agrega una variable más en el tablero legislativo. Por ahora, el peronismo disfruta de una primera postal de unidad que no resuelve los problemas de fondo, pero que al menos le permite mostrar que, en 2027, piensa ir con un solo traje. La pregunta es si este traje no se les va a descoser antes de llegar a la modista.