05 Ago 2026

Ley de tierras: Gobernadores aliados le dan la espalda a Milei

Entre el rechazo de los senadores cercanos a los gobernadores, la presión social y la movilización de artistas, el proyecto del oficialismo tambalea. La sesión en el Senado pende de un hilo. El gobierno no lograría reunir los números para aprobar la reforma.
Ley de tierras: Gobernadores aliados le dan la espalda a Milei

El oficialismo en el Senado se enfrenta a un escenario cada vez más complicado de cara a la sesión de este jueves para tratar la reforma de la Ley de Tierras. Lo que hace apenas unas horas intentó presentarse como un acuerdo político consolidado, con el respaldo del PRO, la UCR y partidos provinciales, comenzó a resquebrajarse a lo largo del miércoles con una seguidilla de anuncios que complican las cuentas del Gobierno. La presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, había confirmado en conferencia de prensa que el proyecto original fue modificado para elevar del 15% al 25% el límite de compra de tierras rurales por parte de extranjeros a nivel provincial, además de incorporar nuevas restricciones para Estados extranjeros y empresas con participación estatal. Pero las declaraciones de la senadora, que calificó como “ridículo” pensar que la compra de tierras afecta la soberanía, chocaron de inmediato con la realidad política que empezaba a dibujarse en las provincias.

El primer golpe llegó desde Tucumán. El gobernador Osvaldo Jaldo salió a desmentir cualquier tipo de apoyo de sus dos senadoras, Beatriz Ávila y Sandra Mendoza, y fue contundente: “He conversado con las dos senadoras nacionales y he visto que las dos se están oponiendo a la aprobación de la ley y son personas que no cambian de posición”. Jaldo, que suele ser un aliado del oficialismo en varias votaciones, no dudó en marcar la cancha y advirtió que el proyecto sufrió modificaciones de último momento justamente porque no tienen los votos. “De ninguna manera tenemos que entregar un metro cuadrado de tierra argentina a los extranjeros”, remarcó. La situación se repitió en Neuquén, donde el gobernador Rolando Figueroa ratificó su rechazo a la iniciativa y dejó en evidencia la diferencia con la estrategia del oficialismo. “De ninguna manera vamos a acompañar la extranjerización de nuestras tierras”, sostuvo Figueroa en un video, y confirmó que la senadora Julieta Corroza, de su espacio La Neuquinidad, votará en contra. Así, dos provincias que el Gobierno tenía en la columna del sí se convirtieron en bajas cantadas.

Pero las malas noticias para el oficialismo no se detuvieron ahí. En La Pampa, el senador radical Daniel Kroneberger confirmó su voto en contra y fue tajante: “El límite es uno”, expresó al justificar su postura, y agregó que los cambios introducidos no modifican su posición. Kroneberger, que había sido una incógnita, se sumó a las objeciones que vienen planteando otros radicales como Maximiliano Abad. En tanto, el catamarqueño Flavio Fama también anticipó su rechazo al capítulo de tierras rurales, aunque aclaró que acompañará el resto de la ley. Fama pidió votar de manera virtual por una operación de rodilla y cuestionó las prioridades del Ejecutivo: “Presupuesto nacional, reforma política, legislación de salud mental, régimen de biocombustibles y esquema de zona fría”, enumeró como temas más urgentes. A estas expresiones se suman las dudas que aún mantienen los gobernadores de Salta y Chubut, Gustavo Sáenz e Ignacio Torres, cuyos votos podrían inclinar la balanza. En el bloque libertario reconocen que el número está muy ajustado: “No tenemos los 37 por ahora”, confesó un legislador en off, y ya algunos sectores empiezan a barajar la posibilidad de no abrir la sesión para evitar una derrota política que podría profundizar el conflicto.

Mientras el Senado se debate entre la incertidumbre y la posibilidad de una nueva postergación, la calle empieza a movilizarse con fuerza. Un amplio grupo de artistas, entre los que se destacan Juana Molina, Dillom, Ca7riel, Lali Espósito y Emilia Mernes, convocaron a una marcha para este jueves frente al Congreso bajo el lema “La patria no se vende”. Juana Molina fue contundente en un video: “Hay cosas que están mal pero después se vuelve atrás y listo. Esto no va a tener vuelta atrás”, advirtió, y pidió dejar de lado las diferencias políticas para concentrarse en el rechazo a la iniciativa. Dillom, por su parte, desplegó una bandera argentina con la inscripción “La patria no se vende” durante un recital en Nueva York, mientras que Ca7riel escribió en Instagram: “Ojo que quieren vender la Patagonia”.

A la protesta artística se suman también las organizaciones sociales, gremiales y campesinas, que ya anticiparon una presencia masiva. En este contexto, el proyecto que llegó a la versión número diecisiete mantiene puntos que generan fuerte resistencia, como la eliminación de los límites departamentales, un aspecto que, según especialistas, facilita la concentración de tierras sin superar el tope provincial. Con la vicepresidenta Victoria Villarruel en el centro de la polémica por su rechazo al proyecto y la decisión de Javier Milei de viajar al exterior para que ella no pueda presidir la sesión, el oficialismo se enfrenta a un dilema: arriesgarse a una derrota en el recinto o jugar a ganar tiempo. La sombra del voto de Julio Cobos en la 125 vuelve a aparecer como un fantasma en el horizonte libertario.