19 Jun 2026

Un beso a la división de poderes: Mahiques llevó a Lijo a París mientras lo investiga a Adorni

La foto complica más a Milei: Lijo y Mahiques se hospedan juntos en París. Explota el escándalo en Comodoro Py. El juez del caso Adorni fue invitado por el Ministro de Justicia del gabinete que maneja Adorni. La excusa es una reunión del GAFI. Se desató una crisis de credibilidad. Otra.
Un beso a la división de poderes: Mahiques llevó a Lijo a París mientras lo investiga a Adorni

El gobierno de Javier Milei se encuentra en el ojo de un huracán político y judicial que amenaza con desestabilizar su gestión. La presencia del juez federal Ariel Lijo junto al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, en una cumbre del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) en París disparó todas las alarmas. No es para menos: Lijo es el magistrado que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito, y su viaje al exterior en plena causa, acompañado por un funcionario de primera línea del Ejecutivo, abrió un debate explosivo sobre la independencia del Poder Judicial y las reglas de juego de la política argentina.

Un beso a la división de poderes: Mahiques llevó a Lijo a París mientras lo investiga a Adorni

La imagen de Lijo y Mahiques compartiendo actividades en la sede de la OCDE, alojados incluso en el mismo hotel, se conoció mientras el oficialismo negocia a contrarreloj los pliegos para la Corte Suprema y se define el futuro de la Procuración General. La foto, que el propio Gobierno difundió para mostrar una supuesta coordinación institucional ante la comunidad internacional, terminó generando el efecto contrario. La ex vicepresidenta de la UIF, María Eugenia Talerico, fue una de las voces más críticas: “Se nos ríen en la cara. Que Lijo esté en París con Mahiques mientras investiga a Adorni es una afrenta a la ciudadanía”, disparó en redes sociales, señalando que esto viola los Principios de Bangalore sobre conducta judicial y es “causal de juicio político”. La polémica se profundizó cuando Talerico desmintió la versión oficial de que el GAFI hubiera invitado al juez, afirmando que los magistrados participan de estas delegaciones a pedido del Poder Ejecutivo, no por convocatoria del organismo.

El trasfondo de este escándalo es una madeja difícil de desenredar. Lijo es señalado como un juez cercano al asesor presidencial Santiago Caputo, mientras que Mahiques responde políticamente a Karina Milei, lo que evidencia una interna feroz en el Gobierno por el control de Comodoro Py. Para colmo, la relación entre Mahiques y Lijo viene de larga data: ambos, junto al viceministro Santiago Viola, construyeron su carrera en el entorno del juzgado de Lijo. Este vínculo histórico, que precede a la llegada de Milei al poder, hoy se ve bajo una lupa implacable, sobre todo porque el ministro de Justicia impulsa los acuerdos para designar jueces en la Corte mientras el magistrado que lo acompaña investiga al principal funcionario del Gobierno.

La coincidencia en París no es un hecho aislado, sino que se da en un contexto de máxima tensión. El PRO ya le soltó la mano a Adorni y el peronismo asegura tener los votos para avanzar con una moción de censura en el Senado que podría expulsarlo. Mientras tanto, la Justicia no da tregua: el fiscal Pollicita ordenó nuevas medidas para verificar la coartada cripto del jefe de Gabinete y puso la lupa sobre las reformas en su casa del country Indio Cuá. La defensa de Adorni, que asegura haber ganado 300 mil dólares invirtiendo en Bitcoin en 2013, se vuelve cada vez más difícil de sostener ante las inconsistencias patrimoniales que aparecen. En este escenario, que Lijo esté en París con Mahiques no es una mera coincidencia diplomática, sino un capítulo más de una novela donde la política, la justicia y los negocios se entrelazan de manera tan burda como peligrosa para la institucionalidad democrática.