El gobierno de Javier Milei le puso un freno de mano a una de las operaciones empresariales más grandes de los últimos años y le ordenó al Grupo Clarín que, si quiere quedarse con Telefónica, primero tiene que desprenderse de una parte importante del negocio que ya tiene. A través del Tribunal de Defensa de la Competencia, el Ejecutivo le exigió a Telecom, controlada por el grupo multimedios, que ceda 6 millones de clientes de telefonía móvil y que devuelva parte del espectro radioeléctrico para evitar lo que consideran una concentración excesiva del mercado. La decisión, que fue comunicada de manera oficial, establece que la fusión solo será viable si se cumplen estas condiciones, que buscan “evitar la formación de un monopolio que perjudique a los usuarios y a la libre competencia”.
Las exigencias no son menores y golpean de lleno el corazón del negocio de Telecom. La empresa deberá transferir esos 6 millones de abonados, junto con la infraestructura asociada, a un nuevo competidor que tendría que aparecer en el mercado. Además, deberá devolver 130 MHz de espectro y ceder clientes de banda ancha fija en aquellas localidades donde la operación la deje con más del 50% del mercado. La decisión se basa en un informe técnico del ENACOM, que alertó que sin estas condiciones, el grupo terminaría concentrando cerca del 70% de los servicios de telecomunicaciones del país. Con estas medidas, desde el oficialismo sostienen que ese número bajaría a un 50%, aunque para el especialista en políticas de comunicación Martín Becerra, el Gobierno terminó autorizando una “megaconcentración” y las condiciones son “suaves”.
CLARÍN:
— Javier Milei (@JMilei) March 3, 2025
LA GRAN ESTAFA ARGENTINA
Se ve particularmente enardecidos a buena parte de los empleados del Grupo Clarín. No paran de hostigar con mentiras al Gobierno simplemente porque dijimos que íbamos a defender a los argentinos del abuso de la posición dominante que el Grupo…
Desde el Grupo Clarín, la reacción no se hizo esperar y calificaron la medida como “excesiva”. Fuentes de la compañía aseguraron que el pedido del Tribunal duplica la oferta que ellos habían presentado, que era ceder 3 millones de clientes móviles, y que la decisión responde más a una cuestión política que técnica. En el multimedio señalan una “animadversión” personal del Presidente, que tiene fijado en su cuenta de X un tuit de hace un año y medio donde califica a Clarín como “la gran estafa argentina” y cuestiona la fusión con Telefónica. Además, argumentan que la competencia ya no es local sino global, con jugadores como Starlink, que ya tiene un millón de usuarios en el país, y que pretender crear un tercer operador en un mercado que no lo admite es un error.
La pelea, que tiene un fuerte componente político, ahora pasa a la cancha judicial. Telecom anunció que estudiará la resolución y evalúa eventuales pasos a seguir para impugnarla. Mientras tanto, la empresa ratificó su plan de inversiones en el país, que incluye un desembolso de 1.300 millones de dólares para este año. La decisión final no solo definirá el mapa de las telecomunicaciones en Argentina, sino que marcará un antes y un después en la relación entre el gobierno libertario y uno de los grupos mediáticos más poderosos del país.