La interna de La Libertad Avanza dejó esta semana de ser un rumor de pasillo para convertirse en un espectáculo público de desgaste, con cruces en redes sociales y entrevistas televisivas que expusieron la fractura entre las facciones que conviven, cada vez con mayor dificultad, dentro del espacio gobernante. El detonante inmediato fue la defensa cerrada que la diputada Lilia Lemoine hizo del armador bonaerense Sebastián Pareja, respaldado por Karina Milei, lo que derivó en un feroz intercambio con el influyente streamer Daniel Parisini, conocido como el “Gordo Dan”, identificado con el asesor presidencial Santiago Caputo. La disputa, que incluyó chicanas sobre el coeficiente intelectual y reproches por lealtades pasadas hacia figuras ya distanciadas del Presidente como Victoria Villarruel y Marcela Pagano, evidenció cómo la estrategia de “batalla cultural” librada por los trolls oficialistas terminó volviéndose contra el propio gobierno, al punto de que once tuiteros identificados con el sector de Caputo fueron citados a indagatoria por presuntas amenazas contra Pareja, en una causa que el propio armador impulsó para poner un límite a la violencia digital.
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— Lilia Lemoine 🍋 (@lilialemoine) April 20, 2026
Lo que en apariencia era una discusión capilar entre militantes de redes sociales escaló hasta involucrar al propio Javier Milei, quien, lejos de actuar como un árbitro que contiene las tensiones, optó por tomar partido de manera explícita. En medio de la gira presidencial por Israel, el mandatario reposteó un mensaje de Lemoine, dando a entender que respaldaba su postura y enviando una señal clara sobre cuál de los sectores en pugna goza de su favoritismo momentáneo. Sin embargo, el foco de la interna no tardó en trasladarse del mundo digital a la televisión tradicional. El domingo, durante una entrevista en LN+, Lemoine protagonizó un tenso cruce con el periodista Luis Majul al defender al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y desautorizar a Nicolás Márquez, biógrafo del Presidente que viene exigiendo la salida del funcionario por un escándalo de supuesto enriquecimiento ilícito y viajes de lujo no declarados. “No es una voz autorizada para hablar de este tema”, sentenció la diputada, intentando cercar el debate y minimizar el impacto de las críticas que, durante toda la semana, alimentaron los rumores de cortocircuitos en la cúpula del poder.
LILIA TIENE RAZÓN.
— Javier Milei (@JMilei) April 20, 2026
Muchas veces, con toda la intención de ensuciar, llaman a personas a opinar (sabiendo la respuesta que muchos usan para ganar cámara) como si fueran parte de LLA aún sabiendo que no lo son. En 2023 lo han hecho miles de veces con el fin de ensuciar.
CIAO! https://t.co/fBKD6giA9h
La reacción de Milei no se hizo esperar. Al día siguiente, el Presidente utilizó su cuenta de X para respaldar a la legisladora con un contundente “LILIA TIENE RAZÓN”, y aprovechó para disparar contra los medios de comunicación, a los que acusó de buscar “ensuciar” al convocar a personas que saben que no pertenecen formalmente a La Libertad Avanza, en una clara referencia a Márquez. “Muchas veces, con toda la intención de ensuciar, llaman a personas a opinar (sabiendo la respuesta que muchos usan para ganar cámara) como si fueran parte de LLA aun sabiendo que no lo son”, escribió el mandatario, en un intento por cerrar filas alrededor de su vocero presidencial, Manuel Adorni, cuya continuidad en el cargo está siendo investigada por la Justicia. La estrategia oficial, sin embargo, reveló una paradoja: mientras se acusa a los periodistas de instalar voces no autorizadas, el propio espacio libertario exhibe una evidente dificultad para gestionar las declaraciones de sus propios referentes, donde el biógrafo, la diputada convertida en estrella mediática y los streamers pelean por imponer su versión de lo que significa ser realmente leal al proyecto de Milei.