08 Abr 2026

La estrategia de Kicillof para ampliar

Con la mira puesta en un gran frente que compita en unas PASO, Kicillof combina contactos con sectores del centro a la derecha y el fortalecimiento territorial de su movimiento, en medio de la preocupación por el impacto económico de las políticas de Milei.
La estrategia de Kicillof para ampliar

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, recibió en La Plata a los dirigentes Emilio Monzó y Nicolás Massot, en un encuentro que renovó las especulaciones sobre los movimientos que viene realizando el mandatario con vistas a la construcción de un frente opositor de cara a 2027. La reunión, mantenida en la sede de la Gobernación en la calle 6, no fue un hecho aislado sino que se inscribe en una serie de contactos que Kicillof viene manteniendo con dirigentes de procedencias diversas, incluidos algunos que ocuparon lugares determinantes durante la gestión de Mauricio Macri. Según pudo reconstruirse, Monzó —quien fuera presidente de la Cámara de Diputados entre 2015 y 2019— y Massot —ex jefe del bloque del PRO en ese mismo período— conversaron con el gobernador sobre la situación social, política y económica, en una dinámica que, desde el entorno del mandatario, buscó ser presentada como parte de un diálogo habitual. Sin embargo, fuentes cercanas a la negociación señalaron que “a diferencia del pasado, en donde estábamos en veredas muy opuestas respecto de lo que había que hacer, ahora se ven las cosas un poco más parecidas”. El propio Monzó se limitó a decir que “celebro que dialoguemos de manera transversal y deseo que esto comience a ser algo normal y cotidiano. Que volvamos a recuperar el diálogo”.

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El acercamiento con los dos ex Cambiemos se produce en paralelo a otros gestos de apertura que Kicillof viene ensayando desde el lanzamiento de su think tank, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), un espacio que el gobernador definió como nacido desde el peronismo pero con la convicción de que no alcanza solo con esa pertenencia ni únicamente con el territorio bonaerense. De acuerdo con lo que pudo saberse, en el despacho de Kicillof se analizó la posibilidad de conformar un gran frente nacional opositor que, en una instancia de PASO —siempre que el Gobierno no consiga eliminarlas—, podría enfrentar internamente las distintas candidaturas. Desde el entorno del gobernador explicaron que no es ahora el momento de sumar a esta dirigencia ubicada del centro a la derecha, sino más adelante: “Ellos tienen que hacer su propio armado y representar algo diferente a Axel. Así pueden sumar votos al gran frente contra Milei. Si se alinean ahora, no nos sumarían nada”. Esa misma lógica fue la que expuso el gobernador riojano Ricardo Quintela, quien sostuvo que Kicillof es el mejor posicionado para la candidatura presidencial pero sin cerrarle la puerta a quienes quieran competir.

La estrategia de Kicillof para ampliar

Monzó, quien reivindica la “rosca” política y es considerado uno de los dirigentes que mejor conoce el entramado de las internas bonaerenses, viene trabajando junto al diputado nacional y presidente de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, en el armado del ala conservadora de ese eventual frente. Días atrás, Pichetto mantuvo un encuentro con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en San José 1111 después de diez años sin tener contacto, un gesto que muchos interpretaron como una señal de la posibilidad de recomposición con dirigentes que se habían alejado del peronismo. A partir de esa reunión, según pudo conocerse, la jefa del PJ encomendó a sus intendentes más cercanos tender puentes con ese espacio, como ejemplificó la visita de Pichetto a la intendenta de Moreno, Mariel Fernández, también dirigente del Movimiento Evita. Monzó y Pichetto ya habían estado en la Legislatura bonaerense para reunirse con los senadores Carlos Kikuchi, Sergio Vargas y Paola Ventura, entre otros, en lo que fue descripto como el inicio de un camino electoral que pretende ser amplio. El propio Kikuchi, cuyo sector integra el desprendimiento de La Libertad Avanza que se convirtió en un bloque dialoguista en la Legislatura, admite que si Kicillof se corre un poco hacia el centro podría acompañarlo.

“
Celebro que dialoguemos de manera transversal y deseo que esto comience a ser algo normal y cotidiano. Que volvamos a recuperar el diálogo.”
Emilio Monzó

Más allá de los contactos con dirigentes de otros espacios, el gobernador también encabezó una reunión de la mesa chica del MDF, de la que participaron funcionarios como Carlos Bianco, Gabriel Katopodis, Walter Correa y Andrés Larroque, e intendentes del conurbano como Julio Alak, Jorge Ferraresi, Lucas Ghi, Mario Secco, Fernando Espinoza y Andrés Watson, entre otros. Allí se evaluó que la participación de Kicillof en los actos del 24 de marzo y del 2 de abril, junto con el fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York que le dio la razón en el caso de la nacionalización de YPF, fueron tres acontecimientos que lo posicionaron con fuerza en el escenario político, en un momento en que el Gobierno viene en caída y los desencantados empiezan a buscar alternativas. También se mencionó la posibilidad de que el oficialismo intente adelantar las elecciones para evitar un peor escenario económico, aunque fuentes presentes coincidieron en que “todavía falta mucho”. La estrategia, en tanto, pasa por ir desarrollando el MDF a lo largo de todo el país, dividiendo entre los dirigentes presentes las provincias en las que deben fortalecer el armado, con el objetivo de que el movimiento “se vaya pareciendo cada vez más a un partido”. En esa línea, ya hay ministros y exintendentes como Javier Alonso, Javier Rodríguez, Julio Pereyra y Alberto Descalzo que han recorrido Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Corrientes y Río Negro, mientras que en Córdoba está previsto el lanzamiento de la mesa del MDF para el 10 de abril.

La estrategia de Kicillof para ampliar

La preocupación por la situación económica atravesó ambos encuentros. Según pudo saberse, los intendentes del conurbano manifestaron su inquietud por el estado de las arcas municipales, especialmente por la caída de la coparticipación y los recortes a nivel nacional que impactan sobre los municipios y las empresas bonaerenses. Uno de los puntos mencionados fue el freno de las obras en la Ruta Nacional 5, a la altura de Suipacha, una obra central para la producción que tiene la atención de la diputada alineada con Monzó, Silvina Vaccarezza. “Si estamos los dirigentes, está todo bien… pero está todo mal. Se empieza por abajo, así que será cuestión de ir tejiendo”, señaló uno de los participantes. En ese equilibrio entre la urgencia de la gestión y la construcción política se juega buena parte del futuro de Kicillof, mientras desde los sectores que se acercan al gobernador consideran que “la situación del país es tan preocupante que lo ideológico no es un límite. Milei nos lleva a conversar a todos, de manera desordenada porque no hay liderazgos fuertes”. Por ahora, no hay definiciones concretas, pero los primeros avances podrían asomar después del Mundial, para algunos dirigentes una probable bisagra, aunque todo dependerá de cómo siga el rumbo del Gobierno.