A pocas semanas de asumir al frente del Ministerio de Justicia, Juan Bautista Mahiques logró destrabar un proceso que permanecía paralizado desde mediados de 2023: el envío al Senado de más de medio centenar de pliegos para cubrir vacantes en el Poder Judicial. La decisión, ejecutada el pasado lunes en medio de un operativo de visibilidad que incluyó la presentación de un proyecto de los tres ministros de la Corte Suprema para modificar el reglamento de selección de jueces, puso en evidencia una estrategia de articulación con la denominada “familia judicial” que contrasta con el discurso oficial sobre la necesidad de despolitizar los nombramientos. De acuerdo con lo publicado por distintos medios, entre los 62 pliegos impulsados por el Ejecutivo se encuentran postulaciones que, por sus vínculos familiares con magistrados clave, generan interrogantes sobre los criterios de transparencia y los intereses en juego.
Jueces propuestos por el Ejecutivo
— Fabian Waldman ⭐️⭐️⭐️ (@FabianWaldman) March 30, 2026
Emilio Rossati, hijo de Horacio Rosatti, titular de la Corte Suprema.
Maria Julia Sosa, sec de Julián Ercolini, juez de Lago Escondido y compañero Juan Bautista Mahiques.
Ana Juan, esposa del juez Martínez de Giorgi responsable causa $LIBRA.
El primer lote de candidatos incluye, por ejemplo, el pedido de prórroga excepcional para que Carlos “Coco” Mahiques, padre del propio ministro, continúe cinco años más al frente de la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal, luego de haber alcanzado la edad límite de 75 años. La postulación de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, para integrar un tribunal federal oral en la provincia de Santa Fe, también forma parte de la tanda, confirmaron fuentes legislativas. A estos se suman los pliegos de Ana Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien tiene a su cargo la investigación por la presunta estafa vinculada a la criptomoneda $LIBRA, y de María Julia Sosa, secretaria del juzgado de Julián Ercolini, el magistrado que participó del polémico vuelo a Lago Escondido. Mientras que el pliego de Juan fue presentado en esta primera instancia, según indicaron fuentes oficiales, el de Sosa ya había ingresado en tandas previas.
El contexto en el que se difundieron estas designaciones no pasó inadvertido. La misma jornada en que se confirmó el envío de los pliegos, los tres ministros de la Corte Suprema presentaban en el Palacio Talcahuano un proyecto para modificar el reglamento de selección de jueces del Consejo de la Magistratura, con el objetivo explícito, según afirmó el propio Ricardo Lorenzetti, de “evitar que la selección de jueces y juezas sea algo arbitrario, discrecional, oscuro, que responda a intereses poco claros”. La coincidencia temporal fue interpretada por algunas fuentes como una movida destinada a despegar al máximo tribunal de un escándalo que consideraban inevitable. Sin embargo, la conformación del listado de postulantes parece contradecir el espíritu de esa discusión, al priorizar vínculos personales y familiares por sobre mecanismos más transparentes.
Desde el entorno de Mahiques defendieron las nominaciones señalando que los pliegos de Ana Juan y de María Julia Sosa ya habían sido sugeridos por el ministro durante su paso como representante del Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura en el gobierno de Mauricio Macri. “¿Por qué no volvería a recomendar su nombramiento?”, replicaron ante la consulta de un medio, intentando restarle peso a la simultaneidad entre el ascenso de la esposa del juez que investiga a los hermanos Milei y el avance de esa causa. No obstante, fuentes gubernamentales reconocieron que la decisión de incluir en esta primera tanda al hijo de Rosatti y a la pareja de Martínez de Giorgi respondía también a la necesidad de “diluir” el impacto político que genera que el ministro impulse la continuidad de su propio padre en un tribunal estratégico para delitos de corrupción.
El envío masivo de pliegos se enmarca además en una reconfiguración del área judicial impulsada desde el gobierno, con un rol central de Karina Milei en la búsqueda de sumar poder en la justicia para proteger al oficialismo de las causas por corrupción, según publicó Letra P. En esa misma línea, trascendió que Mahiques habría transmitido a la Corte que el Ejecutivo no avanzará en la designación de las vacantes vacías, lo que genera tranquilidad entre los cortesanos en un momento de redefinición de equilibrios internos. El trámite legislativo, por su parte, se dará bajo las nuevas reglas aprobadas por el Senado el 18 de marzo, que exigen una mayor publicidad de los pliegos, aunque los plazos reglamentarios impedirán que la validación de esta primera tanda ocurra antes de concluir la semana reducida por los feriados de Semana Santa.