08 Mar 2026

8M: El desempleo femenino alcanza el 7,4% y las mujeres concentran la pobreza

Un 8M de resistencia: En un contexto de retroceso en derechos y con indicadores económicos que muestran una feminización de la pobreza, las organizaciones convocan a un paro y una marcha federal para este lunes bajo la consigna de rechazo a las políticas de ajuste.
8M: El desempleo femenino alcanza el 7,4% y las mujeres concentran la pobreza

La conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora encuentra a la Argentina sumergida en un escenario de profundización de las brechas de género, donde los indicadores económicos y laborales revelan un marcado retroceso en las condiciones de vida de las mujeres y diversidades. Un estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), basado en datos de la Encuesta Permanente de Hogares del tercer trimestre de 2025, advierte que la tasa de desempleo femenino escaló al 7,4%, superando en 1,5 puntos porcentuales a la de los varones, que se ubicó en el 5,9%. La situación se torna aún más crítica entre las mujeres jóvenes de 14 a 29 años, donde la desocupación prácticamente duplica el promedio general.

8M: El desempleo femenino alcanza el 7,4% y las mujeres concentran la pobreza

El análisis de los datos oficiales permite identificar una consolidación de lo que las especialistas denominan “feminización de la pobreza”. Las mujeres representan actualmente el 64,2% de las personas con menores ingresos del país, una cifra que experimentó un incremento frente al 61,4% registrado el año anterior. En el extremo opuesto de la pirámide distributiva, la riqueza continúa mayoritariamente en manos masculinas: el 63% del sector de mayores ingresos son varones. Esta brecha patrimonial encuentra su correlato en el sistema tributario, donde las mujeres apenas constituyen el 32,8% de quienes tributan Bienes Personales y alrededor del 30% de los contribuyentes alcanzados por el Impuesto a las Ganancias.

8M: El desempleo femenino alcanza el 7,4% y las mujeres concentran la pobreza

La organización social del cuidado emerge como uno de los factores determinantes para comprender estas desigualdades. De acuerdo con las estadísticas sobre uso del tiempo, las mujeres dedican en promedio seis horas y media diarias a tareas de cuidado no remuneradas, mientras que los varones destinan apenas tres horas y cuarenta minutos. Esta carga se intensifica en hogares con personas que requieren cuidados, donde la dedicación femenina asciende a nueve horas diarias, casi el doble que la masculina. El panorama se agrava por el impacto del ajuste fiscal en las políticas públicas con perspectiva de género. Un análisis del presupuesto nacional para 2026 revela que siete de cada diez programas destinados a reducir brechas sufrieron recortes o fueron directamente eliminados. La línea 144, destinada a la atención de situaciones de violencia de género, registró una caída del 23% en el crédito ejecutado entre 2023 y 2025, mientras que la moratoria previsional experimentó un recorte real del 41,71%, lo que implica que nueve de cada diez mujeres no podrán acceder a una jubilación ordinaria tras su eliminación.

En este marco de profundización de las desigualdades, la conmemoración del 8M adquiere características particulares. La movilización central fue convocada para el lunes 9 de marzo, con el objetivo de que el paro tenga impacto real en los ámbitos laborales y educativos al realizarse en un día hábil. El colectivo Ni Una Menos, junto a organizaciones sindicales y sociales, convocó a concentrarse a las 16:30 frente al Congreso de la Nación para marchar hacia Plaza de Mayo. La convocatoria alcanzó una dimensión federal con adhesiones en todo el país, incluyendo a las tres centrales sindicales —CGT, CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma— junto a organizaciones sociales como la UTEP y la CCC. Para el domingo 8, en tanto, están previstas actividades culturales y de reflexión en distintos puntos del país, entre ellas una mateada en el Parque Centenario desde las 15 organizada por colectivos feministas. Los reclamos de este 8M incluyen la denuncia de los femicidios, el rechazo a los discursos de odio y la defensa de los derechos conquistados en los últimos años, en un contexto que el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) ya había advertido como de retrocesos en materia de género.