15 Feb 2026

Se cumple un año del tuit de Milei que promocionó $LIBRA y desató la tormenta de corrupción

El escándalo cripto que salpicó al gobierno acumula un contrato confidencial revelado, denuncias en Estados Unidos y un informe del Congreso que habla de "colaboración imprescindible" del mandatario, pero ninguna citación judicial. Los más de cien millones de dólares que perdieron 44.000 inversores permanecen en un limbo.
Se cumple un año del tuit de Milei que promocionó $LIBRA y desató la tormenta de corrupción

Hace exactamente un año, mientras la mayoría de las parejas argentinas se disponía a celebrar el Día de los Enamorados, el presidente Javier Milei encendía la mecha de lo que sería el escándalo más profundo de su gestión. A las 19:01 del viernes 14 de febrero de 2025, el mandatario publicó en su cuenta de la red social X un mensaje que promocionaba el lanzamiento de la criptomoneda $LIBRA, un proyecto privado que, según sus palabras, estaba destinado a incentivar el crecimiento de la economía argentina fondeando pequeñas empresas y emprendimientos. Ese posteo, que incluía el enlace a una página web y un código alfanumérico de 44 dígitos para que los interesados pudieran adquirir el token, provocó una fiebre compradora instantánea que llevó la cotización del activo a un pico vertiginoso para, apenas unas horas después, desplomarse más de un 85% en una maniobra conocida en el mundo cripto como “rug pull” o estafa de salida. Lo que siguió fue un tendal de damnificados: según datos del Congreso argentino, unas 44.000 personas en todo el mundo resultaron afectadas, de las cuales al menos 1.329 son de la Argentina. Mientras 36 billeteras virtuales ganaron más de un millón de dólares cada una, 114.410 sufrieron pérdidas, y 498 de ellas perdieron más de 100.000 dólares.

El presidente borró su mensaje pasada la medianoche, pero el daño ya estaba hecho. En las horas siguientes, Milei intentó despegarse diciendo que no estaba interiorizado de los pormenores del proyecto y que, como ciudadano, solo había difundido una iniciativa que consideraba interesante. Sin embargo, un dato objetivo contradice esa versión: el código alfanumérico que acompañaba su tuit no estaba disponible en internet; había sido creado apenas minutos antes, por lo que alguien debió facilitárselo. Esa persona, según reconstrucciones periodísticas y judiciales, fue uno de los empresarios presentes en el lanzamiento oficial del token en un hotel de Dallas. Detrás de la operación se encuentra Hayden Mark Davis, un estadounidense de 28 años, CEO de la empresa Kelsier Ventures, especializada en la creación de memecoins. Davis había ingresado a la órbita del poder argentino de la mano de dos lobistas locales, Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, quienes registraron al menos diez visitas a la Casa Rosada durante 2024, la mayoría autorizadas por la secretaria general de la Presidencia y hermana del mandatario, Karina Milei.

La trama de vínculos entre el Ejecutivo y los creadores de $LIBRA es más densa de lo que el oficialismo admite. El 16 de julio de 2024, Davis, Novelli y Terrones Godoy mantuvieron una reunión en Balcarce 50 con autoridades para discutir el desembarco en el país de Cube Exchange, una plataforma de criptomonedas. En octubre de ese año, los lobistas organizaron el Tech Forum, un evento en el que el CEO de KIP Protocol, Julian Peh, se fotografió con Milei, y al que también asistió Davis. Fue en noviembre, en una reunión en la Quinta de Olivos, cuando Novelli le planteó al Presidente la posibilidad de monetizar su imagen. Poco después, Davis comenzó a transferir fondos a billeteras de Terrones Godoy, quien a su vez redistribuyó el dinero a otras cuentas, incluyendo una vinculada a Sergio Morales, un excolaborador de Karina Milei que para entonces se desempeñaba en la Comisión Nacional de Valores. En mensajes filtrados a la prensa, Davis se jactaba de su influencia sobre el Gobierno: “Yo controlo a ese nigga”, escribió en un chat, “le envío $$ a su hermana y él firma lo que digo y hace lo que quiero. Una locura”. Esa conversación fue citada por The New York Times y por la comisión investigadora de la Cámara de Diputados.

El 30 de enero de 2025, dos semanas antes del lanzamiento de $LIBRA, Davis ingresó por tercera vez a la Casa Rosada, nuevamente con el visto bueno de Karina Milei. Esa jornada se reunió con el presidente, quien luego publicó una selfie y afirmó que el empresario lo estaba asesorando en materia cripto. Según reveló hace menos de un mes el diario Clarín, esa misma tarde se firmó un contrato confidencial entre Milei y Davis, fechado el 29 de enero, en el que el estadounidense se constituía formalmente como asesor ad honorem del Estado argentino en blockchain e inteligencia artificial. Minutos antes y después del encuentro con el mandatario, Davis transfirió más de 3,9 millones de dólares a distintas billeteras virtuales. La Secretaría General de la Presidencia, consultada sobre la existencia de ese documento, respondió a un pedido de acceso a la información pública que “no obra registro” del acuerdo, una negativa que, de existir el contrato, constituiría un incumplimiento de la ley.

El 14 de febrero, mientras Davis y sus socios lanzaban la moneda desde un hotel en Dallas, uno de los argentinos presentes envió a Milei el código que este replicaría en su cuenta. La estafa se ejecutó de manera coordinada: los creadores y unos pocos beneficiarios con información privilegiada retiraron la liquidez del mercado, embolsándose ganancias estimadas entre 80 y 100 millones de dólares, mientras el valor del token se evaporaba. Para desvincular al Presidente, Novelli le pidió a Julian Peh que emitiera un tuit que ayudara a despegar la imagen presidencial; dos minutos después de esa publicación, Milei borró su mensaje original y escribió otro intentando distanciarse del episodio. En los días siguientes, los involucrados realizaron múltiples movimientos para ocultar los fondos: Terrones Godoy recibió transferencias adicionales, familiares de Novelli vaciaron cajas de seguridad, y parte del dinero fue convertido a Ethereum o utilizado para comprar otras memecoins con el objetivo de simular pérdidas operativas y disimular las ganancias.

Las investigaciones abiertas no han logrado avances sustanciales en este primer año. En la Argentina, la causa tramita en el Juzgado Federal N.º 8 a cargo de Marcelo Martínez de Giorgi, con intervención del fiscal Eduardo Taiano. A pesar de que están denunciados el propio Milei, su hermana, Davis, Novelli, Terrones Godoy y otros, la Justicia aún no ha citado a nadie a declaración indagatoria. El fiscal acumuló críticas y pedidos de apartamiento por parte de la querella, encabezada por el dirigente Juan Grabois, quien cuestionó la lentitud de la pesquisa y la insuficiencia de los embargos trabados, que en enero debieron ser actualizados por orden de la Cámara Federal. En enero de este año, además, el diario Clarín reveló el contrato firmado entre Milei y Davis, un elemento que añade nuevas aristas a la pesquisa. En paralelo, en Estados Unidos existe una demanda colectiva en un tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, donde la jueza Jennifer Rochon advirtió en octubre que “los dueños de los fondos obtenidos con $LIBRA podrían ser Javier Milei y Karina Milei”.

El Congreso también intentó arrojar luz sobre el caso. Una comisión investigadora especial, impulsada por la oposición y presidida por el diputado Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), presentó en noviembre un informe final de más de 200 páginas. Ningún funcionario del Ejecutivo aceptó comparecer ante ese cuerpo. El documento concluyó que el presidente “habría prestado una colaboración imprescindible para la realización de la maniobra” utilizando su investidura, y que su hermana facilitó el acceso de los involucrados a las instalaciones oficiales. Los legisladores instaron al Congreso a evaluar un posible juicio político por mal desempeño, aunque esa posibilidad se desvaneció tras las elecciones de medio término, que fortalecieron la posición de la ultraderecha en las cámaras. La Oficina Anticorrupción, dependiente del propio Gobierno, exculpó a Milei en junio pasado al considerar que su tuit fue un acto de comunicación privado y que no infringió la Ley de Ética Pública. Por su parte, el Ejecutivo sostiene que se trató de un problema entre privados y que el presidente solo difundió una iniciativa.

El destino de los más de 100 millones de dólares que desaparecieron en la operatoria sigue siendo un misterio. En los días posteriores al colapso, Davis grabó un video en el que afirmaba tener ese dinero y que pertenecía “a la Argentina”, prometiendo devolverlo cuando el Gobierno se lo ordenara. Meses después, sus abogados anunciaron la creación de un fideicomiso, The Libra Trust, para financiar pequeñas y medianas empresas argentinas, pero nunca se registraron novedades ni se distribuyeron fondos. Desde entonces, Davis permanece oculto en Estados Unidos. Mientras tanto, en la Casa Rosada reina un silencio de proporciones. El presidente solo se refirió al tema en un par de entrevistas televisivas, en las que brindó datos imprecisos y comparó la inversión en $LIBRA con una apuesta en el casino: “Si perdés plata, ¿cuál es el reclamo?”. Doce meses después, el expediente sigue abierto, los fondos no aparecen y las preguntas sobre el rol del primer mandatario y su círculo más íntimo continúan sin respuesta.

Se cumple un año del tuit de Milei que promocionó $LIBRA y desató la tormenta de corrupción