08 Feb 2026

Kicillof asume la presidencia del PJ bonaerense y se proyecta a nivel nacional

El gobernador será el nuevo presidente, con Magario como vice y Máximo al frente del Congreso partidario. El pacto consolida al líder del MDF de cara a la pulseada electoral del 2027. En un movimiento avalado por CFK y tras tensas negociaciones, el peronismo provincial evita la fractura.
Kicillof asume la presidencia del PJ bonaerense y se proyecta a nivel nacional

Tras intensas negociaciones que se extendieron hasta horas previas al cierre de listas, el peronismo bonaerense selló un acuerdo de unidad que consagró al gobernador Axel Kicillof como nuevo presidente del Partido Justicialista provincial, sucediendo al diputado nacional Máximo Kirchner. La resolución, confirmada el 7 de febrero y avalada según varias fuentes por la propia Cristina Fernández de Kirchner, evitó una elección interna que hubiera expuesto las tensiones al interior del espacio. El acuerdo, que se rubricó bajo la premisa de un respaldo pleno a la gestión de Kicillof, establece un reparto de cargos que busca equilibrar poder entre el sector del gobernador, nucleado en el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), y el kirchnerismo. La vicegobernadora Verónica Magario, inicialmente propuesta por el kicillofismo para presidir el partido, ocupará la vicepresidencia primera, mientras que el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, cercano a Máximo Kirchner, será el vicepresidente segundo. La secretaría general quedó en manos de Mariano Cascallares, intendente de Almirante Brown y aliado del mandatario provincial. Por su parte, Máximo Kirchner pasará a presidir el Congreso partidario, un órgano que gana relevancia en la definición de la vida interna y las alianzas, reemplazando al matancero Fernando Espinoza. Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas, mantendrá la presidencia de la junta Electoral, otro espacio estratégico.

Kicillof asume la presidencia del PJ bonaerense y se proyecta a nivel nacional

La designación de Kicillof cristaliza un liderazgo que ya ejercía de facto en el distrito electoral más grande del país y lo proyecta con mayor fuerza en el escenario nacional, en un movimiento interpretado por analistas como un paso tácito hacia una posible candidatura presidencial en 2027. El acuerdo llega después de meses de roces internos, donde la presión de un numeroso grupo de intendentes alineados con el gobernador fue determinante para que éste aceptara encabezar el partido, a pesar de sus iniciales reticencias. El propio Máximo Kirchner había sido quien, a fines de enero, sorprendió con la propuesta de ceder la presidencia a Kicillof, en un intento por priorizar la unidad ante el contexto político nacional. No obstante, la negociación final fue compleja y, de acuerdo con lo reportado por diferentes fuentes, incluso se llevó a cabo a través de terceros, sin diálogo directo entre el gobernador y el diputado, lo que evidencia la persistencia de desconfianzas. El pacto macro, sin embargo, no logró trasladarse con la misma armonía a todos los distritos, donde localidades como Mar del Plata, Tigre y San Nicolás enfrentan escenarios de internas para renovar sus autoridades locales, con heridas aún abiertas tras el cierre de listas para los comicios de septiembre de 2025.

Kicillof asume la presidencia del PJ bonaerense y se proyecta a nivel nacional

La nueva etapa se inauguró con un extenso comunicado difundido por el partido, que enmarca la decisión en un “contexto de ajuste brutal, desintegración social, entrega de la soberanía y abandono deliberado del Estado Nacional”. El documento, que según consignó el medio LPO fue difundido por La Cámpora, posiciona a la provincia como el “principal dique de contención” y “red y escudo” frente al “modelo de exclusión” del gobierno nacional de Javier Milei, destacando el rol clave de los intendentes peronistas. Asimismo, reivindica la victoria electoral de septiembre pasado, donde el espacio Fuerza Patria se impuso por casi catorce puntos sobre La Libertad Avanza en la provincia, como una demostración de que “a esta derecha se le puede ganar”. En un párrafo de gran peso político, el texto ratifica el “repudio absoluto a la injusta condena y detención de Cristina Fernández de Kirchner”, en lo que califica como un “clima creciente de autoritarismo”. Este punto, presente en varias de las versiones del acuerdo, fue una condición no negociable para el kirchnerismo, en un momento donde existe preocupación en ese sector por las condiciones de detención de la expresidenta.

Ahora, Kicillof asume la conducción formal de un partido con más de 1.1 millones de afiliados, lo que implica abandonar un perfil más técnico y de gestor para adentrarse en la compleja tarea de ordenar la interna. Desde el propio Movimiento Derecho al Futuro reconocen que el crecimiento “exponencial” del espacio en solo un año generó un “desorden fuerte” en varios distritos, especialmente en el interior provincial, donde confluyen múltiples terminales políticas y gremiales. El desafío inmediato para el nuevo presidente será, precisamente, imponer autoridad y verticalidad para evitar desmembramientos, mientras comienza a proyectar una estrategia nacional. Las nuevas autoridades asumirán sus cargos el próximo 15 de marzo, fecha en que finaliza el mandato de la conducción saliente. Con la mira puesta en 2027, el peronismo bonaerense busca mostrar una unidad que, más allá de los acuerdos de cúpula, deberá demostrar su solidez en el territorio y en la construcción de una alternativa que, según su proclama, aspire a ser “además de escudo, alternativa y esperanza”.