Los incendios forestales que azotan la Patagonia, con más de doce mil hectáreas consumidas entre Chubut y Santa Cruz, han puesto al descubierto una profunda crisis de gestión que combina desfinanciamiento estructural, inacción preventiva y una respuesta oficial percibida como insuficiente y, en ocasiones, simbólica. Mientras las llamas avanzaban, se supo que el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, mantiene bloqueados desde marzo de 2024 más de 600 mil dólares del Fondo Verde para el Clima y la FAO, fondos internacionales específicamente destinados a programas de prevención en localidades como Epuyén y El Hoyo, según documentos a los que accedió Tiempo Argentino. Paradójicamente, en Puerto Patriada, paraje de El Hoyo donde se inició uno de los incendios más devastadores, existían proyectos de raleo y limpieza que nunca se ejecutaron, una omisión que el ingeniero forestal Martín Mónaco, ex director Nacional de Bosques, atribuyó directamente al mandatario provincial y a su secretario de Ciencia.
Esta situación en el plano provincial se enmarca en un desmantelamiento más amplio de las políticas nacionales de manejo del fuego. El presupuesto del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) para 2026 sufre una caída nominal del 53,6%, que en términos reales representa un recorte de entre el 69% y el 78,5% respecto a ejercicios anteriores, según distintas evaluaciones de legisladores y organizaciones ambientalistas. Tal como publicó el medio Parlamentario.com, la diputada Sabrina Selva denunció que esta “motosierra” presupuestaria reduce drásticamente las horas de vuelo de patrullaje y recorta la elaboración de informes de alerta temprana. Ana Parellada, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), explicó que “los informes son claves porque son la base de un enfoque preventivo y no reactivo”. El ajuste también afecta a los bomberos voluntarios, quienes denuncian que durante 2025 recibieron solo la mitad de los fondos que establece la ley, a lo que se suma la advertencia oficial de que no se cubrirán los costos de movilización para combatir los incendios en el sur.
Frente a esta emergencia, la respuesta visible del presidente Javier Milei fue, hasta el momento, virtual. El mandatario no viajó a la zona afectada ni mantuvo contacto telefónico con el gobernador Torres, según confirmó el propio jefe provincial. En cambio, Milei republicó en sus redes sociales una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparece, vestido de traje, saludando a brigadistas en Chubut, una escena que nunca ocurrió. “Quiero expresar mi agradecimiento a los brigadistas, bomberos y voluntarios que están enfrentando el incendio”, escribió el Presidente en un mensaje que acompañaba la fotografía simulada. La única presencia física de un funcionario nacional de alto rango fue la del ministro del Interior, Diego Santilli, quien anunció el envío de fondos de emergencia pero posteriormente suspendió una segunda visita programada.
Que tristeza, hermano. Que injusticia, tener un país tan lindo y un gobierno tan horrible. pic.twitter.com/hTK29llC04
— PAMPA✌️💙💛💙 (@Pampa139) January 12, 2026
Ante este cuadro, el Congreso comenzó a movilizarse con pedidos formales. Según informó Parlamentario.com, diputados del Frente de Izquierda impulsaron un proyecto para declarar la emergencia presupuestaria del SNMF y garantizar todos los recursos necesarios para el combate del fuego en las provincias patagónicas. Paralelamente, legisladores de Unión por la Patria presentaron una iniciativa para que el Estado nacional compre aviones hidrantes, utilizando fondos de la venta de inmuebles públicos. En el Senado, la vicepresidenta Victoria Villarruel se refirió a una “tragedia que se repite todos los años” y adelantó que pedirá la actualización del Código Penal para sancionar a los responsables, además de abogar por una mayor “coordinación entre el Estado Nacional y las provincias”.
Solo recordarles que el gobernador de Chubut, Nacho Torres, mandó a votar el presupuesto 2026 de Milei que baja un 78,5% el presupuesto de los fondos para combatir y prevenir incendios pic.twitter.com/ExfPbPR04x
— Lautaro FyM (@Lautafym) January 14, 2026
El discurso oficial, sin embargo, ha tendido a enfatizar la búsqueda de responsables punibles por sobre las soluciones de fondo. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, advirtió: “Provocar incendios tiene consecuencias: los vamos a buscar, los vamos a encontrar y las van a pagar”, en una línea retórica similar a la del gobernador Torres, quien ha apuntado repetidamente a comunidades mapuches como responsables, una acusación que vecinos y expertos cuestionan ante la evidencia de que fallas en infraestructura eléctrica son una de las principales causas de ignición. Organizaciones como Greenpeace reclaman un cambio de paradigma. Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de la organización, sostuvo que “la crisis climática exige prepararse para un aumento de los incendios y la dirigencia política debe dejar de negar o subestimar esta situación”. La magnitud de la crisis es tal que incluso forzó a la municipalidad de Cholila a suspender la Fiesta Nacional del Asado, un evento crucial para la economía local, dejando en evidencia cómo la falta de prevención y gestión no solo carboniza el paisaje, sino que también quema el presente y el futuro de las comunidades.
Al final tuvo que venir la lluvia para ayudar a apagar los incendios en la Patagonia Argentina. Milei ni fue a Patagonia ni mandó los recursos necesarios.
— Julián Macías Tovar (@JulianMaciasT) January 12, 2026
Tuvieron que hacer una imagen con IA para simularlo. pic.twitter.com/KzTv1M4Up6 pic.twitter.com/we1maOOd4L